¡Libros que Salen! Togawa, «Si yo fuera un hombre y otros relatos», Vuillard y más.

¡Que entre la pila!

– Si yo fuera un hombre y otros relatos de Charlotte Perkins Gilman, ed. Cátedra
De la autora de El papel pintado amarillo solemos ver reeditada esa, alguna vez también Matriarcadia, pero el resto de su obra se recupera con cuentagotas. Motivo más que de sobra para alegrarse de la edición de esta colección de relatos, diecisiete nada menos, con sus clásicos temas sobre las mujeres, la masculinidad, la defensa de los niños o los derechos sociales. Y sí, también El papel pintado amarillo. Permitiéndonos así toda una panorámica sobre su obra.

– La llave maestra de Masako Togawa, ed. Seix Barral

Ha tardado, por por fin volvemos a tener entre nosotros la obra de Masako Togawa. Parece mentira que fuera a finales de los ochenta y principios de los noventa cuando Ediciones B nos trajo El beso de fuego, Ladykillers y esta La llave maestra. Eso sí, parece que esta vez hay una nueva traducción ¡y que es directa desde el japonés! Así podremos disfrutar más aún de la obra de esta pionera japonesa, una de las más grandes del género, que aquí no habla de un edificio de apartamentos, en los años sesenta, pensado para mujeres y que entra en pánico cuando desaparece la llave maestra que puede abrir todas las puertas del edificio. Y es que a veces no es solo la maldad, también es la sospecha y la posibilidad de que salgan a la luz secretos que no siempre estaban tan ocultos. Y es que a veces es más importante la culpa que el culpable.

– Los desesperados de Éric Vuillard, ed. Tusquets

Lo nuevo de Vuillard nos lleva al western clásico estadounidense con una historia de, nada menos, Billy el Niño. una figura legendaria que vista desde nuestr actuaidad se convierte en un repaso precisamene a la construcción de ese relato con tantas partes falsas y en las que el poder y las grandes fortunas muchas veces han cambiado y moldeado esa percepción tanto de la violencia como desde ella. Sin que parezca haber al final ni inocentes ni justicia.

– Cartas del salón Amida de Keishi Nagi, ed. Hermida

Uno de los más premiados escritores japoneses de la actualidad, lo cierto es que resulta sorprendente que no se le hubiera traído antes. En cualquier caso aquí tenemos esta historia sobre una pareja que se muda por motivos médicos a un pequeño pueblo de montaña. La mujer atenderá la clínica local, el hombre se ocupará de trabajar el campo, allí, alejados de la vorágine de la ciudad, ambos contrapondrán ambas formas de vivir para buscar una serenidad en la vida y en su relación.

– Estuche Un Amor de Miedo de VV.AA., ed. Faeris

La ‘eventificación‘ de la literatura parece que siempre encuentra un nuevo giro. Por ejemplo, esta decisión de vender una serie de novelitas dentro de una caja -incluso en su versión particular de Bajo el muérdago-, pero en lugar de ser el tradicional estuche es un ataúd. En colores neón azules y rosa, preparado para una serie de historias dentro del romántico y sobrenatural… o lo que se llamaba en tiempos el romance paranormal. Con seis autoras para la ocasión: Ali Hazelwood, Christina Lauren, Ruby Dixon, J.T. Geissinger, Katee Robert y Kimberly Lemming. Es de suponer que sea una prueba, así que ya veremos cómo les va.

– Cristal Oscuro: Bestiario de VV.AA., ed. Neo Person
Tras traernos el Bestiario de Dentro del Laberinto y el de Star Wars, ahora Neo Person nos trae esta recopilación de personajes y diseños en otra de las películas clásicas de Jim Henson. Eso es lo que nos ofrece, ni más ni menos, este ilustradísimo libro.

– Metrópolis de Tiago Américo, ed. Combel

Este libro no es lo que parece. Porque no es exactamente un libro, tampoco un mapa… aunque algo podría parecerlo. Este es un libro desplegable que puede servir para que los lectores jueguen a buscar, aprendan las formas, los sonidos o los contrarios, los colores o a contar… pero también que lo usen como un escenario con sus calles, zonas, personajes y edificios… para sus propios juegos. Porque, al final, un libro puede ser muchas cosas.

– Todos los monstruos van descalzos de Fran Pintadera y Sebastiá Serra, ed. Carambuco


Un libro para reirse de los monstruos, porque puede que en este álbum ilustrado les veamos terribles y peludos, pero también notamos… que en esas solapas se nota… que les huelen los pies. ¡Monstruos malolientes para el escatológico disfrute y combatir con humor los temores!

– Superburro y Zorroplás de Edu Flores, ed. Apila
Una historia con superhéroes que tienen que aprender a trabajar juntos y enfrentarse a retor inesperados, porque más allá del humor o los particulares dibujos de la historia está esa explicación sobre lo complicadas que pueden parecer las cosas y cómo el fracaso o la victoria pueden no tener líneas tan claras. Y la amistad, claro, también va de la amistad.

– El oso protestón de Hervé Le Goff, ed. Picarona

Un oso que parece molesto todo el rato, por todas las cosas, y un mapache extrovertido y optimista que constantemente le saca todo tipo de planes. Esto, que podría dar para muchas cosas, da -además de para unas tan expresivas como divertidas ilustraciones- para hablar sobre la amistad, la incomodidad y las decisiones que se toman.

Nos leemos.


Quizá recordéis -quizá no- que en 2020 existió Bite Size Halloween, una colección de cortos que buscaba lo de siempre, ofrecer una historia más o menos de terror con elementos más o menos fantásticos en una duración limitada. La idea duraría lo suficiente como para acabar teniendo tres temporadas. 28, 19 y 21 cortos se crearon dentro del HULUween de Hulu con 20th Digital Studio detrás. A partir de ahí alguno acabaría convertido en película como Jagged Mind o Mr. Crocket. Es verdad que tampoco era TAN original porque ya antes existió por ejemplo Fun Size Horror. Y no dejaba de ser una ampliación o separación de las películas de cortos de terror de principios de los ’10s como las saga ABCs of Death o V/H/S. Tanto da. Todo esto es para contextualizar que Tubi ha llegado a un acuerdo con GJMD Studio -la ‘evolución’ de 20th Digital Studio renombrados para evitar problemas con Disney/ FOX– para ofrecernos Bite Size Terror (USA) que no deja de ser eso mismo y, por tanto, igual de efectivo. El piloto -por llamarlo algo- es una breve historia de terror (de las más cortas de la temporada, 6 minutos. La media está sobre los 10 y el más largo es de 16 minutos) no por menos carente de efectividad. De hecho el juego con las diferentes distracciones es lo que hace que funcione porque tienes una idea clara de qué va a pasar, pero no de cómo. Así que, como normalmente en estos casos, podemos hablar de un formato más que probado y una variedad en estilos y en resultados, pero está claro que por eso mismo los aficionados saben a lo que vienen.

Creo que lo que más me ha sorprendido de Break Clause (UK) ha sido al ir a buscar el trailer para ponerlo aquí y descubrir que el canal considera que esto es una comedia. Vamos a ver: Los protagonistas son dos jóvenes en su veintena que están tan seguros de su relación que deciden mudarse de casa de sus padres e irse a vivir juntos. Si estáis pensando ‘Sale mal’ os podéis apuntar un tanto porque, efectivamente, sale mal. Pero, claro, tienen un contrato y el mercado inmobiliario está fatal… ¡así que no se van a ir! Ninguno de los dos. Y eso crea toda una serie de problemas añadidos. Yo estaba convencido de que era algún tipo de drama costumbrista de medio pelo, pero por lo visto los problemas emocionales -románticos pero no solo- y las reflexiones burdas sobre la vida, el amor y todo lo demás… ¡eran una comedia! Que yo entiendo que el humor no tiene por qué hacer gracia, como demuestran los humoristas a diario, pero no se me ocurre cómo todo este drama puede acabar bien. Quizá estén considerando que acaben juntos al final de la temporada… lo que acabaría con el título. Pero, claro, teniendo en cuenta que e ha costado soportar un capítulo entero no sé si pondría yo muchas esperanzas en una segunda temporada. En fin, yo qué sé, quizá hay gente a la que le haga gracias estas cosas. Todo le gusta a alguien. Pero no necesariamente a mí.

Son muchos los problemas que puede haber en una serie. En el caso de Coven Academy (USA) lo que tenemos sobre todo son chirridos. Con el problema añadido de que llegan precisamente por intentar a la vez demasiadas cosas sin tenerlas claras. El esqueleto de la serie parece sencillo: Una joven ‘de pasado problemático’ llega a Nueva Orleans, a un colegio exclusivo. Alrededor de él están sucediendo cosas extrañas. Porque en realidad es un ¡colegio para brujas! ¡CHAN! Y no solo eso, además conoce a dos compañeras… ¡y cada una de ellas tiene un poder! Y además hay una directora que dice que sabe COSAS. Y luego también hay un par de personas más ahí… Pero, claro. Todo eo pasa en poco más de 18 minutos. Y ahí comienzan los problemas. No solo en que todo esto nos suene a visto y tengamos una extensa cantidad de obras que poder citar como Legacies, Embrujadas o The Worst Witch. Cada una a su estilo y manera, cada una con cosas que aquí se ven reflejadas. Y podría haber salido bien, pero llega el segundo problema: Esto no está pensado de la manera tradicional. Quiero decir, esto estaba pensando muy claramente para otro tipo de formato. El piloto tiene TRES títulos porque está claro que son 18 minutos porque eran 3 de unos 6 minutos. Pero, en realidad no está grabado ni en vertical ni atendiendo a la cantidad de información que se puede dar en ese tiempo, ni nada. Que es el problema. Las situaciones van demasiado deprisa y, además, tratan de dar demasiada información. Y una cosa es que en las series no dejen de pasar cosas, y otra distinta es confundir ‘acción’ con ‘acumulación’, que es lo que sucede aquí. Se nos ‘presenta’ a la protagonista, su llegada a la escuela, a la directora, las dos compañeras principales, la escuela y algún personaje secundario, un interés romántico, los peligros del asunto -sobre lo que, por cierto, no dan ninguna información interesante- y acaba en una segunda vuelta. Todo ello con un giro en cada final de esos potenciales capítulos que, como buen giro falso de micro-capítulo, no llega a ningún lado. Y el problema es que al hacerlo así da la sensación de perder el tiempo y el espacio. Si lo hubieran organizado en condiciones, en lugar de tratar de abarcar demasiado en demasiado poco tiempo y organizar la historia para que sean tres segmentos… Estaríamos en una serie un tanto promedio, pero no en este desastre organizativo en el que lo más interesante es, precisamente, todas las malas decisiones tomadas. (Incluyendo, por cierto, un reparto que en el mejor de los casos es funcional pero que naufraga en varios momentos, especialmente la directora, que parece que ni sabe dónde está ni cómo actuarlo).

Este grandes relatos llamado East of Eden (USA) es imposible no relacionarlo con El poder del perro. Tiene la misma idea de que algo ‘de calidad’ tiene que ser sombrío y oscuro. La diferencia es que aquello era una película y esto es una serie que decide adaptar una de aquellas ‘grandes novelas americanas’. Y quiera dios que pueda adaptarla entera (no como la película que comparte nombre y se limitaba al final de la novela) porque este punto, en el piloto se han limitado a ponernos el inicio y presentarnos a los dos hermanos que serán parte de la acción -aunque muy claramente no todo- aunque del personaje central interpretado por Pugh vemos poco menos que unas apariciones limitadas. Supongo que es el tipo de serie que entiende la adaptación como una miniserie, así que en realidad he visto eso, los primeros capítulos. Bueno, seguro que consigue muchos premios, y es críticamente aclamada o como se diga. Pero yo soy más de la opinión de que si te interesa la novela te puedes ver la novela. Y si te interesan los Grandes Relatos puedes dedicarle un par de tardes de fin de semana a esto. Supongo que por eso nunca seré un crítico de carne y hueso.

La idea tras Good Bones (NZ) no es mala, nos presenta a una pareja que se acaba de comprar una casa. Una ganga. Además, ella está embarazada. Así que quizá lo último que le conviene es que la ‘ganga’ resulte necesitar MUCHO trabajo. Porque… bueno… Esta casa es una ruina. Pero, además, hay algo de ‘misterioso’ en la casa, puede ser algo sobrenatural, puede que sea terrenal, pero está claro que algo raro sucede. El problema es que el personaje masculino principal no es Tom Hanks. No es ni siquiera el padre de Poltergeist. Incluso aunque tenga algo de ambos. El padre es el típico personaje de una película de humor de mediados de los noventa, una mezcla de Homer Simpson con el cómico panzón con una mujer que está mucho mejor que él que tengamos ahora. Y eso es lo que hunde la serie. Creo que con otro actor principal, con uno más capaz o competente, podría haber sido una buena serie. Pero… tal y como está se queda en eso. Una buena idea que más que ejecutarse se ha ajusticiado.

Es asombroso cómo Catherine Zeta-Jones ha elegido una serie a mayor gloria suya, cuando aún está en una serie de éxito -con temporada nueva de higos a brevas, pero de éxito- y en esta Kill Jackie (UK) uno podría creer que lleva años sin aparecer por la pantalla y por eso está actuando así. Lo cierto es que la serie no ofrece nada nuevo: na mujer de pasado turbio se encuentra siendo perseguida por delincuentes internacionales en una mezcla de acción y humor que nos debería de resultar más o menos conocida. Pero que es mejor no comparar con, por ejemplo, Ride or Die de hace solo unos meses. Porque aquí Zeta-Jones no ofrece una actuación como las de Waddingham o Spencer en aquella, sino más bien… cómo decirlo… Es como si alguien hubiera anestesiado a Lucy Lawless y la hubiera convencido de hacer su imitación de Angela Lansbury haciendo de borracha mientras aún estaba grogui. Pero en peor. No se me ocurre otra manera de definirlo. Pero supongo que si te centras lo suficiente en las explosiones, disparos y muertes lo mismo puedes aguantar algún episodio más. Total, es el tipo de artefacto que tampoco me extrañaría que acabara teniendo varias temporadas.

Supongo que LEGO One Piece (USA) podríamos considerarlo no tanto una serie como ‘merchandising‘.  El primer capítulo hace una re-interpretación humorística -más- de la primera temporada de la serie original. No tengo muy claro qué contará después -al menos hay otro capítulo, quizá se limiten a contar la segunda- pero está claro que esto va para un público que conozca la serie de antes porque desde fuera lo único que se nota es que alguien pensó que esto sería un anuncio estupendo.

Para que luego digan de las comedias románticas, esta semana nos toca una de la india: #Love (O)(IN) cuenta la historia de dos ¿CEOs? de dos empresas de esas de aplicaciones para encontrar pareja. Y cómo van, vienen y dan vueltas. Pero claramente acabarán juntos. Es curioso que las partes ‘dramáticas’ parezcan puestas ahí para mover el resto de piezas, y que la sensación general de que el hombre sea el exitoso y la mujer la que parte con las desventajas no acabemos de saber si trata de reflejar una realidad o de reproducirla, pero resulta un tanto inquietante. En cualquier caso, supongo que quien quiera ver eso que normalmente era una película pero ahora en serie de televisión puede que encuentre algo aquí. Yo, me temo, no soy su público.

Imagino que la idea de hacer meta esta Paul, la série (O)(FR) es porque en realidad no están tan lejos de lo que cuentan. Tienen a un ‘creador de contenido’ (SIC) al que ofrecerle que hagan una serie con la idea de que va a ir gente a verla. El tipo en realidad no tiene mucho que contar, ofrecer o vender. Así que se inventa una serie sobre cómo es un tipo que ha firmado un contrato pero no sabe qué hacer porque en realidad no tiene mucho que decir u ofrecer. Y así se cumple el contrato. ¿Hay algo aquí para el común de los mortales? Lo dudo muchísimo. Dudo incluso que hasta los fanses de esta persona lo encuentren interesante. Pero supongo que Prime está especializado en quemar el dinero que saca haciendo que sus trabajadores meen en botellas.

Es curioso cómo esta Peccato (O)(IT) podría ‘rimar’ con la anterior. Porque es lo mismo pero diferente. Aquí tenemos también a alguien famoso montando una auto-ficción sobre su vida. Pero la diferencia entre tener a alguien con el talento y la capacidad lleva el camino por otro lado. Porque aquí la mayor gloria es de una actriz, Emanuela Fanelli, razonablemente conocida en Italia por un par de películas y algún premio, que se embarca en una historia enviada al futuro, a 2049, con una mirada a ‘lo que pasó’ para que tuviera que retirarse. Un escándalo que se convierte en centro de la trama y del juego metatextual. Con entrevistas a la actriz y a otras personas y personajes del cine italiano. El problema, claro, es que una cosa es ser capaz de organizar algo diferente y otra distinta que luego sea interesante. Por no hablar de la idea de seguir la lógica del relato y ‘envejecer’ a todos los entrevistados. En fin, que acaba siendo una manera de desperdiciar el talento que tienen por medio en mitad de esta historia. Una lástima, pero también parte de lo que hace que se parezca a la anterior.

Una aproximación a los zombies, pero quizá no la más esperable. Esta Prefiero la Muerte (O)(MX) comienza moviéndose en las series adolescentes de instituto con sus personajes más o menos prototípicos para darle un giro a lo ‘zombie’ que pasa no por el tradicional estallido sino por una suerte de ‘el protagonista se convierte en algo así como un semi-zombie’ que abre una serie de posibilidades en las que habrá que ver qué elige en próximos capítulos. De momento tiene las tramas típicas de familias, amigos, enemigos, amores potenciales y blablabla esperables en el primer caso, al que se añade un poco de policía y esa duda sobre para dónde tirará que garantiza que le vaya a dar al menos un par más de capítulos. Como decía antes, quizá no sea la serie más original, pero al menos es consciente de lo que tiene y cuenta y decide avanzar, supongo que siendo consciente de que habrá a quien no le interese. Pero al menos será una decisión por lo que proponer la serie y no por sus faltas.

No voy a fingir siquiera que soy imparcial con este Private Eyes West Coast (CA) porque hace exactamente lo que anunciaron. Misma serie, distinta ubicación. Para quien no recuerde la serie original, en ella Jason Priestley interpretaba a una ex-estrella del hockey que acababa trabajando junto a Cindy Sampson en un negocio de investigación privada. en parte porque su hija tenía una discapacidad visual. Ahí contaba con el apoyo de su padre y una serie de secundarios -la exmujer de él, el novio de la hija, una serie de policías, parejas y algunos apoyos laborales- que le permitió la clásica serie detectivesca de pareja disonante pero bien avenida, casos sencillotes y un poco de humor. Algo sencillo, agradable, sin mucho más. Que duró cinco temporadas de 2016 a 2021. Que acabó con los personajes principales decidiendo tener una relación. Y aquí estamos, años más tarde en esta nueva versión. Adiós a los secundarios antiguos, hola a tres secundarios nuevos. Un hermanastro de ella que ejerce de algo así como su mánager, una policía nueva y, voy a aventurar, una nueva ayudante/ informática que en este capítulo sólo se nos presenta lateralmente. Porque lo importante es que veamos los otros cambios: ahora todo es más luminoso y brillante, ellos están casados y tienen un hijo pequeño, así que la historia que tenemos por delante es como la serie antigua si hubieran decicido darle una vuelta por Hart to Hart y las películas de detectives de Hallmark. Así que el resultado -en el que los mayores problemas que puedo poner son que el caso de la semana es muy flojo, más una excusa para presentar todo lo demás que otra cosa; y que los personajes principales funcionaban mejor como ‘colegas’ que como ‘intereses románticos’- no deja de ser exactamente exactamente el entretenimiento sencillo, puras series de merienda, que era esperable. Y dado que tampoco es que tengamos muchas series de ‘parejas que investigan’, deberá de valernos.

Estoy seguro de que habrá espectadores para Tall Tales & Murder (O)(IR), tanto como que esta idea de montar una trama criminal con un par de personas igual de desafortunadas en mitad de una trama de ‘tesoro enterrado’ con otras organizaciones criminales… no voy a decir ni ‘persiguiéndose’ porque esta historia dedica demasiado tiempo a insistir en las condiciones desgraciadas de los personajes como para que avance la trama. En fin, que entre eso y la decisión de que todo sea turbio y oscuro, hasta el punto de que hay momentos en los que parece que se han olvidado de encender la luz, creo que no hay nada pueda interesarme en ella.

A veces parece que las series se hacen buscando los premios, o la crítica, o una mezcla de ambas. En el caso de War (UK) parece que lo que buscan es tener un formato para ambos, pudiendo prometer candidaturas. Pese a que lo de dentro no deje de ser una serie genérica de abogados, aquí separada en dos empresas que representan a los clientes en disputa. Y con un joven por medio que supongo que ya veremos en cuál de los dos termina. Por lo demás, la trama de la ‘actriz que quiere separarse de un billonario tecnológico’ promete más idas y vueltas de telenovela clásica que una exploración de… lo que sea. Toda la profundidad y relevancia es impostada, pero supongo que fingir lo contrario ya se ha convertido en lo que puede ayudar a que una serie triunfe.

Es curioso cómo son estas cosas. Te vemos a ver Winter (UK) y dices ‘esto me suena’. Porque CLARO que suena. Es una adaptación de Balthazar, la serie francesa. Pero no del primer capítulo, sino del tercero. Por lo demás, una vez más que es peor que la original. Porque frente a aquella aquí el protagonista no logra ser ni tan arrojado ni tan ‘encantador’. Hasta el punto de que parece que no es el que lleva la acción, estando desaparecido en buena parte del piloto. Algún día entenderé lo de las adaptaciones británicas de series francesas.

En cuanto a Wu Ke Ti Dai (O)(CH) o 无可替代 o Irreplaceable o Irreemplazable o…, solo puedo decir que es una película de drama empresarial, o algo así, porque lo importante es la progresión en la empresa de la protagonista. Luego ya está el asunto de si las otras dos tramas que presentan -una romántica, parece. Otra de intriga empresarial en la que está metido el personaje masculino-  sirven para algo más que intentar que la gente se interese por la principal. En mi caso no ha funcionado, me temo, pero es que todo este ‘soy de familia pobre, así que juré que lograría ascender por la escalera corporativa’ no es ya que me parezca aspiracional, me parece hasta insultante. Así que paso.

Pues… You Piao Yu Shu Fu Lei (O)(TW), o 郵票與舒芙蕾 o Addicted o…, es un drama sobre la adicción. Sí, en serio. lo que pasa es que lo es de una manera un tanto extraña, con uno de los personajes principales aficionado al alcohol y con una historia sobre menores y tráfico de drogas que en el mejor de los casos es… peculiar. Pero es que, además, están las idas y venidas de un policía que en lugar de llevar a hablar sobre el negocio criminal resulta que también son de drama, a ratos drama amoroso, en otros drama de drama. Con el problema añadido de que ninguna de estas historias son no ya gran cosa sino, directamente, creíbles. Hay una sensación de teatrillo, de trabajo de fin de curso, que hace poco por una serie en la que no parecen creer ni sus actores.

Una fórmula un poco mejor hecha, eso es lo que nos trae esta Zmora (O)(PO) que ofrece el regreso de una mujer a su pueblo tras haber salido de él y convertirse en una periodista de cierta importancia. Por supuesto lo siguiente es encontrarse ante un misterio del pasado en el que estuvo involucrada, lo que facilita no solo que tengamos una separación por épocas -incluyendo en colores: la actualidad es en azules y negros, el pasado en amarillos y marrones- también que sigamos el clásico esquema de ‘secretos en un pequeño pueblecito con una protagonista en crisis que decide investigar pese a todo’. Como decía al principio, es una versión de un clásico. Suficientemente bien hecha, y para un público supongo que muy concreto. Así que dependerá, supongo, de las ganas de ver algo así.

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¡Libros que Salen! Yoon, «Encarna viva», Ellis y más

¡Que entre la pila!

– Lo triste era de Prabda Yoon, ed. Shiro
Bien por Shiro, que nos trae a uno de los autores más interesantes de la Tailandia actual. Con sus historias cortas en las que nunca sabes si su particular visión de la realidad dará un paso hacia la fantasía, la ciencia ficción o el terror… o si se quedará en la realidad, que muchas veces es más increíble y aterradora. Una obra que habla de las personas, pero también de las transformaciones e imposibilidades, justificando la fama de su autor.

– Donde nacen las pesadillas de Adam Ellis, ed. Hachette Cómic

El notable follón que se traen en el Grupo Anaya con sus sellos y marcas últimamente no debe apartarnos de lo importante, alguien se ha animado a traer una obra de Adam Ellis a España. Conocido por los cómics que comparte en redes -casi tanto como a alguna de sus ‘historias’-, es la posibilidad de verle en su vertiente más… inquietante. Así que bienvenido sea este volumen de historias cortas en la que lo cotidiano acaba dando paso a… algo más allá.

– Encarna viva de Javi de Castro, ed. Astiberri

Vuelve Javi de Castro, y lo hace con otra historia oscura, con un escritor en crisis, investigando leyendas, que se encuentra a una mujer junto a un cadáver. Y así ell, Encarna, le cuenta su secreto: Es una vampiresa. Este es el inicio que, junto a una comunidad de ancianas que se han ido reuniendo ahí. Y al que quizá no debería de haber llevado a su pareja… Un nuevo ejemplo del buen hacer y su capacidad para jugar con historias inquietantes y también un punto humorísticas del autor.

– Las partes defectuosas de mi cuerpo de Hailey Piper, ed. Dilatando Mentes
¡Vuelve Hailey Piper! Pero tras sus dos novelas anteriores ahora lo hace con relatos, dieciocho de ellos que ofrecen una más que amplia mirada al terror, con una variedad de temas y de tipos de terror (cósmico, folk, body, fantasía) para hablarnos de los monstruos. Que no siempre son lo más temible de las historias.

– La pista de Carolyn Wells, ed. Menoscuarto

Quizá haya un exceso de ‘la gran precursora de Agatha Christie‘, pero lo cierto es que nunca sobran estas recuperaciones aunque sea para observar la evolución del género, da igual que sean las obras de Anna Katharine Green, Ethel Lina White, Mary Elizabeth Braddon o, como en este caso, Carolyn Wells. Autora que -al menos en las últimas décadas- teníamos solo algún libro en catalán. Así que bienvenido sea este que nos presenta a su detective, Fleming Stone. Y lo hace con esta historia sobre una joven que se encierra en su habitación antes de la boda y amanece muerta. Y la pista que permite resolverlo, claro. Lo cierto es que empezar por el primero y no por una de las posteriores más aclamadas puede ser un tanto temerario, pero imagino que si a la gente le interesa el contexto histórico más que la trama… le puede interesar.

– Del Panteón a Buenos Aires (Crónicas Ilustradas) de René Gosciny, ed. Los Libros del Zorzal

Un libro más que particular este. Porque son dieciséis historia variadas, con ese fondo humorístico que su autor sabía crear, y que tratan muchos y variados temas. Pero, además, que van acompañadas por dibujos de varios autores del francobelga: Cabu, Zep, Druillet, Lauzier, Mezières, Juilliard, Tibet, Margerin, Barral, Mourier, Cestac, Tebo, Bertrand, Achdé y Boucq. Y como cierre… una colección de fotografías de su álbum familiar. Se ve que no tenía suficientes páginas. Pero, por otro lado, para los fanses del escritor será un gran oportunidad.

– No estés sola en Navidad de Kristin Mulligan, ed. RBA

Con esta portada que le han puesto a la versión española del libro y que no parece tener muy claro cuál es su género… ni casi nada más… nos ofrecen el primero de los títulos de la serie de ‘vacaciones y homicidios’ de Mulligan. Un ‘thriller‘ en los umbrales con algunos subgéneros del terror, convirtiéndolo en una pequeña -y rápida- historia de mujer que decide irse de vacaciones y se encuentra atrapada en una cabaña y con la sensación de que algo va mal.

– Artesanos del queso de Ignacio Medina, ed. Col & Col
Este es menos un libro de recetas de queso que un libro sobre el estado del queso artesano en España. Un recorrido por 23 queserías que son todas artesanas pero que también muestran distintas facetas, desde las que vienen de una larga tradición dedicada al queso a las que son creación de personas que llegan por su amor al queso desde otros campos. Así, explicando los procesos y las aproximaciones, lo que están haciendo y lo que quieren hacer, nos permiten saber más sobre el queso entendido como parte de la gastronomía y la cultura por encima del negocio.

– Cocina casera vietnamita de Hà Nội 1988, ed. Cinco Tintas

Pues sí, la colección de ‘cocina casera’ por distintos países asiáticos que va trayendo a España la editorial Cinco Tinta ha llegado a Vietnam. Y lo ha hecho con un recetario elaborado por el restaurante Hà Nội 1988. Presupongo que por sus chefs, pero quizá ha sido el propio edificio. En esto de la edición de libros uno nunca sabe. Pero lo importante es, por supuesto, que tenemos una mirada a una cocina del sudeste asiático que no suele aparecer por nuestras estanterías culinarias.

– De otra pasta de Alicia Mañas Aldaya, ed. Col & Col

Para quien pueda creer que la pasta no es variada, versátil y con historia llega este libro en el que no solo se van a demostrar todas estas cosas, también se va a hablar de los distintos tipos, desde los populares a los menos conocidos, las especialidades regionales y, por supuesto, cómo llegar a hacer esas pastas -con sus distintos ingredientes, amasados y técnicas- y cómo usarlas en recetas que van también de lo más casero a platos de restaurante. Demostrando en un solo volumen que cuando hablamos de pasta hablamos de muchas cosas muy variadas.

– En el nido de las serpientes de Zerocalcare, ed. Reservoir Books

Pues aquí estamos, de nuevo con Zerocalcare y con un tema de lo más actual: El resurgir del fascismo. Algo que se articula con un viaje a Hungría para asistir al juicio de una activista y para hablar de otro caso judicial más ligado a ese primero. Una oportunidad para que el autor retrate de la intolerancia y la ineficacia de Europa para acabar con ello.

– Nereidas de Iliaria Palleschi, ed. Liana

Una historia mitológica con un giro, una isla en la que los hombres violentos desaparecen, unas criaturas míticas, una adolescente dispuesta a rebelarse incluso contra ellas. Este es el cómic que nos trae ahora Liana para recordarnos no solo que las cosas no siempre son lo que parecen, también que a veces es necesario reclamar tu lugar en el mundo.

Nos leemos.


Una precuela siempre tiene ese problema de que, bueno, va a acabar sonando a que tiene su futuro marcado y su pasado limitado. Como se demuestra una vez más con 4 Blocks Zero (O)(AL), una serie de Organización Criminal cuyo mayor aliciente debería de ser estar ambientada en la Alemania de 1990, pero a la que esto solo le sirve para lo que ellos querían: mostrar miseria, turbiedad y sordidez. No la organización criminal es muy interesante ni se presentan unas relaciones geopolíticas que justifiquen la decisión de hacer una precuela ni… en fin… ni nada de nada.

Supongo que alguien pensó que American Hostage (USA) podía ganar premios. Total, cosas peores lo ganan, como demuestran los Emmys año tras año. Así que esta ‘basada en hechos reales’ de un tipo que secuestra… bueno, vamos a dejarlo en que organiza un secuestro y decide que un tipo de la radio le entreviste… no es la más sensata ni inteligente de las ideas y, desde luego, no parece explicar… bueno… casi ninguna cosa con esa sensatez. Ahora, está muy convencida de su propio peso e importancia y lo juega con tanto empeño que cualquiera diría que está al borde de la parodia. Si supieran lo signifique eso.

Supongo que The Blame (UK) tenía muy claro de qué quería hablar. Por eso parece que el caso está por detrás, y no importa tanto como misterio sino para El Tema. Siendo este ‘la Policía es una organización machista, dada al compadreo, a protegerse entre ellos y no hacer caso, ni investigar, cuando hay una mujer en problemas pidiendo ayuda’. Sí, entre medias está el asesinato de una patinadora artística y una policía con una relación con un compañero y mucho que decir sobre todo lo expuesto antes. Pero, visto lo visto, y pese a lo obviamente que está ‘basado en décadas de hechos reales’, no sé yo si los que se hayan puesto a verlo por la parte del misterio van a tener mucho que hacer.

Creo que Brothers (USA) es el tipo de serie que se podría usar como arma. ¿Quieres que alguien confiese? Se la pones. Después de un rato de esta inanidad, de este ‘formulaico mal hecho’, de este vacío de humor o intención… probablemente confiese. Al fin y al cabo solo se sostiene porque sus protagonistas son conocidos, y claramente hubiera sido mucho mejor como reallity. Por lo menos ahí hubieramos podido fingir que no había un guión.

He perdido ya la cuenta de la cantidad de versiones del piloto de Call My Manager (O)(FL) -o Dix pour cent en su nombre original francés- que he sufrido ya. Veamos… a ojo alrededor de una docena. Así que me conozco más que de sobra los puntos principales del piloto. Lo que nos lleva a que lo que está relacionado con ello -con el esqueleto habitual de piloto- es más o menos lo de siempre. Por suerte hay alguna innovación y giro porque, bueno, el mundo audiovisual filipino no es como el francés. Por suerte para los primeros. Así que algún punto surrealista y de una explotación más desvergonzada tiene, lo que es un punto a su favor. Ojalá la hubiera visto en otro orden, quizá me hubiera interesado más. Así que supongo que es una opción si no llevas desde 2015 viendo variaciones sobre un mismo tema.

Socorro, los ‘basados en hechos reales’ atacan de nuevo. Esta vez con otra de lo que debería haber sido un ‘true crime’ y ha acabado siendo una de esas historias de ‘vamos a ver mujeres sufrir’. En este caso, en Cautiva (O)(AR), con las monjas por medio y la idea de que no es ‘el sistema’ sino ‘una madre superiora’ la que causa todo el dolor y maltrato -al margen de que, claro, no hay ni supervisión ni revisión de lo que allí sucedía-. Total, que eso, si os apetece ver a mujeres sufriendo, os podéis ver estos malos hábitos.

Parece que seguimos en racha y tras el ‘spin-off en diferido’ de Martin ahora le toca turno a A Different World (USA), quién sabe cuándo llegará el de Hangin’ with Mr. Cooper. Pero al menos deja la esperanza de que cuando pasen de los noventa a los dosmiles le tocará a Girlfriends. Dicho esto, parece que estamos un poco más cerca a lo que podría haber sido un émulo de Grown-ish, es decir, jóvenes actuales y problemas actuales. Que en realidad era lo que A Different World hacía en su momento. Así que podemos decir que ha seguido el espíritu. También han decidido seguir a -algunos- personajes, especialmente a Dwayne Wayne, gafas incluidas, heredadas -con la misma capacidad asombrosa de ser un gesto con expresividad propia- por su hija Deborah y protagonista del asunto. Así que no reinventa la rueda, ni parece hacerle falta, porque ofrece una sólida comedia de veinteañeros en la universidad. Y, además, no hay rastro de ningún Cosby cobrando de ella. Así que todo son ventajas.

En esta semana en la que todo se parece a todo me temo que Habeas Corpus (O)(BR) es como alguien hubiera decidido hacer una serie de abogados, de estudiantes de derecho en realidad, que decidiera hacer una versión invertida de How to get away with murder. Aquí la profesora parece más idealista, los estudiantes más… estudiantes… y el caso parece ir a favor de la justicia -que no necesariamente de la ley, recordemos que son dos cosas distintas- pero el fondo de estructura y acción, así como los movimientos y giros -el inevitable esqueleto telenovelesco que incluye un giro al final porque por supuesto- es inevitable que lo recuerde. Así que bueno, supongo que en otro momento le hubiera hecho más caso, y que tendrá sus fanses si esa mezcla de ‘derecho + telenovelismo’ es lo que les va.

Es sorprendente cómo esta semana podría reciclar con algunos toques varios asuntos. Por ejemplo, Hunkkaar – The Roar (O)(IN) tiene varios de los problemas de The Blame pero vienen desde sitios distintos. Aquí no es el problema que el Tema se coma a la Trama porque aquí no estamos con un asesinato sino con una caso de abuso. Pero tine exactamente el mismo problema porque va presentando personajes y temas para no hacer nada con ellos. Parece como si estuvieran solo para hablar de lo difícil que es llevar adelante no ya una acusación sino directamente una investigación contra un hombre poderoso -un ‘líder religioso’ en este caso-, así que las tramas y los personajes van todos para reforzar esa idea… No sé si en los siguientes capítulos harán más -aunque lo dudo- pero lo que sí sé es que con esta serie he tenido más que de sobra.

Lo que más me sorprende de Line of Fire (USA) es que es una de esas series ‘de toda una vida’. De hecho el convertirla en una familia de ‘trabajadores de las fuerzas del orden’ es complicado no establecer paralelismo con aquella otra serie de una familia de policías. Solo que esta parece pensada un poco más en el presente. Pero solo un poco. lo que está claro es que aquí se nos presenta a los personajes, su situación y contexto, se nos abre una trama general que tiene pinta que durará toda la temporada y se establece lo que es de suponer que va a ser lo que veremos: Capítulos con diversas tramas, de trabajo y de familia, habrá colaboraciones en ambas entre los distintos miembros y, de paso, irá avanzando ese ‘caso principal’. Vamos, no creo que se atrevan a que sea todo de Trama Principal porque para el cuarto capítulo sólo iban a tener espectadores largándose y no entrando. Pero a saber. Es una serie sólida y con buenos actores y si llevan adelante con algo de capacidad los capítulos -que no la trama principal- deberían de tener tiempo por delante como para acometer dos o tres temporadas sin problemas.

Me temo que esta Minerva – La scuola (O)(IT) es un ejemplo de por qué no hay que intentar copiar sin pararse a pensar primero. Basta ver un rato para ver que le gustaría ser una mezcla de Élite y Taps, y poco más para ver que en realidad podría haber sido un The Lords of Discipline -en España Hombres de Hierro– tan floja tan floja que no llega a ninguna de sus tres referentes, ni el piloto parece tener los redaños de la última, ni el dramatismo de la segunda ni parece que vayan a atreverse a dar tanta carne como la española. Vamos, la sensación es que con la carga homoerótica que tiene la cosa esta de chavales disfrazados de porteros de hotel no van a pasar de darse un besito. Y eso si llega. En fin, qué le vamos a hacer, los italianos son los reyes del exploit, pero no siempre iban a dejárselo a los más capaces de entre ellos.

Otra vez que las novedades riman, aunque no hemos visto aún la rima esta vez- Pero Mis muertos tristes (O)(AR) es el intento de adaptación de Mariana Enríquez, es la que lo mejor que puedo decir es que al menos no han puesto a una actriz en un fatsuit para interpretar a un personaje. Algo es. Por lo demás, una mujer con poderes de contactar con los muertos que tras la muerte de su madre vuelve a tener contacto con su hermana -que no puede- y, sobre todo, descubre que su sobrina también puede y, además, le ha causado problemas. Po’fueno, po’fale, po’m’alegro.

No tengo nada claro qué se supone que es este Paolo (O)(FR). Sí, sí, sí… un tipo se obsesiona de una manera que podríamos presuponer homoerótica pero ni en eso son claros… con un candidato a alcalde. Es posible -imagino- que tengan algún pasado común o que veamos algún tipo de explicación en las siguientes. Lo cierto es que lo que vemos aquí es bastante repetitivo, lo que tiene su mérito para lo espeso que resulta. Al final solo sabemos que el protagonista está fatal de lo suyo. Así que supongo que de eso irá la serie.

La idea detrás de Phap Luang Tai (O)(TA), o ภาพลวงตาย o Delusion o Delirio Mortal o…, es buena. Luego el desarrollo ya tal. Pero es mejor que la de Mis muertos tristes, el piloto con el que ‘rima’.La idea es que una mujer vuelve a su pueblo. Ya, poco original. Pero el motivo es que su madre la ha llamado para decirle que su padre anda por la casa con un cuchillo. Aparentemente es por un indicio de demencia, pero en su pueblo dicen que es porque está poseído por un asesino en concreto. A partir de ahí empiezan las situaciones extrañas y la discusión entre si lo que sucede es una enfermedad o una posesión. Es una lástima que sea tan lenta y que se vayan embrollando sin acabar de decidir por dónde tirar. Supongo que irán moviéndolo, o algo. Pero con la buena premisa enfrentando esos hechos extraños, esa enfermedad y la posibilidad de que haya algo sobrenatural. La forma distinta de entenderlo en el pueblo e incluso dentro de la familia. En fin, quizá deberían de haberlo hecho una película en lugar de una serie.

He tenido que ir a mirar si Shaque: Trust No One (O)(IN) era una de esas adaptaciones de Harlan Coben para Netflix. Pero resulta que no, que es un ‘thriller‘ – o algo- completamente diferente. Aunque, por lo demás, lleva el resto de tópicos esperables. Hay una protagonista, se nos presenta a cuatro secundarios tres de los cuales hacen ‘cosas sospechosas’ antes de llegar a los cinco minutos. El que queda lo hará antes del décimo. Habrá un ‘evento’ – la desaparición de una niña-, un paso de años que sirve más para que las cosas queden difusas y pasemos a territorios un poco más Lifetime. De hecho, los ‘giros’ de lo que sigue de capítulo son claramente altos en lo telenovelesco pero no mucho en lo coherente. Pero bueno, si las de Coben logran ser un éxito no veo por qué la cosa esta va a ser menos.

A partir de una webseries -aunque, ¿no lo son todas ahora?- llega esta Slo Pitch (CA) que pese a todo logra conquistar con encanto lo que pierde por originalidad. Es decir, una mezcla de ‘falso documental’, spokoon y ‘comedia de situación de trabajo’. Debería haber sido un desastre. Pero las actrices -varias de las cuales repiten- logran darle un corazón y una complicidad e incluso lo absolutamente predecible del asunto -un equipo de la ‘liga pachanguera’ de softball compuesta casi en su totalidad por mujeres queer se encuentra con que su entrenadora acaba de ser abandonada por su novia y que ha decidido volcarse en que dejen de ser un equipo de perdedores (haría una referencia a Bad News Bears, pero aquí no hay bears, que ya he dicho que son lesbianas en su mayoría. Así que dejémoslo en Somos los mejores. ¿Creíais que iba a decir Ellas dan el golpe? Podría, pero Ellas dan el golpe pero con lesbianas es Ellas dan el golpe.)- se salva más por las actrices y, sobre todo, la decisión de ir por lo sentimental antes que por lo cómico. Así que, bueno, no soy su público. Pero ojalá llegue hasta él. Y a más gente.

Seguimos con las rimas porque The Split Up (UK)  es un spin off de la previamente exitosa The Split que trata de seguir con otro despacho de abogados y con una serie de tramas telenovelescas. La verdad es que parece más una temporada más de la serie. Por aquello de que la serie la cancelaron porque demostraba ya su cansancio y falta de ideas. Y la decisión de moverlo un poco a un lado y presentarnos más de lo mismo… decididamente sólo interesará a aquellos que le hubiera interesado de antes. Supongo que habrán pensado que quizá ya no se acordarían de ella. Todo es posible.

Seguimos con las rimas porque S.W.A.T. Exiles (USA) es un spin off de la previamente exitosa S.W:A.T. que trata de seguir con sus historietas de guerra más o menos urbana. Aquí hacen una de esas cosas para ahorrarse dinero que es echar al reparto -y el equipo técnico y artístico, claro- recuperando solo a uno de los protagonistas y dejando la puerta abierta a algún saludo ocasional de los anteriores. Y después… pues lo que tenemos es, básicamente La nueva clase. En la que un nuevo y más joven equipo de S.W.A.T. se ponen a las órdenes de Screech… perdón, de Hondo Harrelson… para hacer lo mismo que los anteriores. Hay una trama un tanto telenovelesca de que alguien ha puesto al equipo ahí para que fallen y blablabla. No tiene ni pies ni cabeza, pero como el resto del piloto, que está escrito tan en automático que parece mentira que no esté tratando de acabar con el mundo en diez años. En fin. Que más de lo mismo pero peor. No sé yo, supongo que para la gente que busca ruido blanco puede valer.

No sé quién pensó que The Wargame (UK) era buena idea. No lo es. Ya era una tontería pretenciosa cuando era un podcast, ahora que es una serie es peor. Y meterle un acompañamiento para ‘comentar el capítulo’, como si fuera algo serio este fanfic de lo que haría UK si Rusia les atacara -vamos, no saben cuánto les va a durar el Primer Ministro, van a saber cómo reaccionar- es incluso más estúpido. Mira que en UK son capaces de tomar malas decisiones en el audiovisual, pero esta es una de las más ridículas. Quizá si hubiera sido un reality habría tenido la excusa de no estar ‘guionizado’.

Lo primero que temí de Youth (UK) es que Sharon Horgan decidiera montarse su versión de la serie de Sutton Foster. Pero hemos tenido suerte. En lugar de eso parece que ha decidido seguir con esa vertiente pseudobiográfica de Catastrophe y Motherland, esta vez centrándose en la vida sexual y sentimental de los mayores de cincuenta. La serie no es gran cosa -siendo amables- pero Horgan logra salvar casi todos los momentos de su personaje. Que ya es salvar. Así que también en eso sigue a las otras series.

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¡Libros que Salen! Jones, «Una cosa salvaje que conoce la muerte», Smith y más

¡Que entre la pila!

– Una cosa salvaje que conoce la muerte de Lina María Parra Ochoa, ed. Tránsito
Vuelve Lina María Parra Ochoa, a quien quizá recordéis de La mano que cura en esta misma editorial, a traernos otra de sus extrañas historias. Esta vez en un libro de relatos (trece, no podía ser de otra manera) que siguen sirviendo para hablar de personas, violencia, misterio, relaciones que no siempre son como parecen y lo perturbador saliendo de lo cotidiano. Porque, en fin, la muerte siempre nos está acechando. Aunque no siempre la veamos.

– Asesinato en el monte Fuji de Shizuko Natsuki, ed. Salamandra

Es curioso como esta obra, que nació como un homenaje a Ellery Queen -de ahí que su título original, W no Higeki, se podría traducir como La tragedia de W-, se ha convertido en todo un clásico que comparan con los de Christie. Probablemente más por la influencia y el entorno que por el desarrollo. Pero esa intención de homenajear los clásicos de la edad dorada se puede ver también con Jane Prescott, la estudiante americana que sirve de tutora de inglés -y narradora principal- de esta obra en la que una poderosa familia propietaria de una farmacéutica tiene una celebración en una casa aislada en las montañas, con una tormenta de nieve fuera, y hay un asesinato, claro. Pero las confesiones, sospechas y demás lo van complicando. En fin, que al final podemos leer a esta autora y esta obra, espero que traducida del japonés, que tantas vueltas y adaptaciones ha tenido en Japón.

– Glifo de Ali Smith, ed. Nórdica

Con un fondo que podríamos llamar antibelicistas, esta novela sobre dos hermanas que inventaron un fantasma y que treinta años después, cada una con su vida, se ven reconectando cuando aparece un caballo fantasma destrozando los muebles. A partir de ahí se habla no solo de las relaciones y de las funciones de la imaginación, también de cómo las fracturas o el no prestar atención lo que necesita es de cuidado, resistencia y solidaridad.

– La mujer de la entrada de G.B. Stern, ed. Alba
Gladys Bronwyn Stern tuvo una extensa carrera como escritora y autora teatral, incluyendo esta obra publicada en 1939 y con un punto de partida más que particular. Una mujer se ve movida, por la enfermedad de su hija, a pedir dinero a distintas personas pudientes. Hasta aquí parece normal. Pero es que lo hace inventando historias diferentes para cada una, historias que faciliten que suelte la pasta. Y que continúa ya con su hija recuperada. Más aún, con sus hijas como acompañamiento. Así que la historia detrás de esta historia, con los efectos en las niñas y en otros personajes, va embrollándose y desatándose. Mostrando con ambigüedad la parte de necesidad y de abuso en tan particular historia.

– El día de la puerta de Laurel Hightower, ed. Dilatando Mentes Ya conocemos a Laurel Hightower por Susurros en la oscuridad y Encrucijada, así que no debería de sorprendernos mucho que esta El día de la puerta sea una historia de terror sobre las cicatrices que deja la familia, los recuerdos del pasado y lo que hay detrás de una puerta cerrada. Porque eso es a lo que se enfrentan los supervivientes de una familia que regresan veinte años más tarde a una vieja casa en la que sucedió ‘algo‘ una noche, algo que van a confrontar tras todos estos años cuando la madre se ve capaz de hacerlo y llama a sus hijos para que estén con ella.

– Muertos y vivos de Zadie Smith, ed. Salamandra
Nueva colección de ensayos y comentarios de Smith en los que mira al mundo del arte, de la política (bothsidista) o la propia vida.

– El destino de los Conrad (Los mundos de Chrestomanci) de Diana Wynne Jones, ed. Nocturna

El último tomo de las historias de Chrestomanci trae de nuevo dos historias autoconclusivas: El destino de Conrad sobre un chaval con muy mala suerte en una misteriosa mansión y El huevo de los Pihoe, sobre un descubrimiento sorprendente, brujas rebeldes y líos que necesitarán de los Chrestomanci para solucionarlos. Así que, por última vez, visitemos este mundo.

Nos leemos.


Imagino que otros capítulos de Amores inesperados (O)(AR) serán diferentes. Desde luego poner este primero sobre una mujer que se enamora del ladrón que entra en su casa es… bueno… una decisión. Veo que se trata de un proyecto con un actor principal que va a interpretar distintos personajes -masculinos y femeninos- en diferentes historias de amor ‘poco habitual’, una por capítulo. Supongo que a los fanses del actor o a… no sé… ¿los fanses del romance? quizá les pueda interesar. Lo cierto es que yo no veo ni mucho de interés ni mucho salvable en una de esas historias que podría haber sido un ‘sketch’. Y no sé ni si incluso así se hubiera quedado largo.

La chilena Catedrales (O)(CH) usa la muerte de una joven como el anzuelo del que tirar a los espectadores para contar, en realidad, una narración histórica en pasado y presente. Tratando de mostrar, probablemente, el pasado y presente de una familia que se vertebra, precisamente, por esa tragedia. Quizá lo más curioso sea que es la adaptación de un libro argentino, de Claudia Piñeiro, así que el cambio de países también es un cambio de historia, no sé si les pareció que entre la Argentina de Alfonsín y el Chile de Toribio no había tanta distancia, pero creo sinceramente que con todo lo malo de Alfonsín lo otro no dejaba de ser una Junta Militar. De manera que los temas de religiosidad, de policía decidida a no investigar y de todo el despropósito del pasado que intenta arreglarse en ese presente -en estos casos, 1986 y 2018- se leen distinto. En el de la serie es poco más que ‘lo esperable’, en el de la novela era una constatación de cómo aquel proceso acabaría viéndose como un conjunto de ‘leyes de impunidad’ en el que la ‘transición’, coo siempre, favorecía a los que habían abusado. Al margen de esto, como digo, no es que sea la más original de las creaciones o construcciones pero supongo que puede reunir al público que busque bien esa mirada y ese contraste entre momentos de la historia y aquellos que tengan más interés por la parte, digamos, de investigación. Aunque más les vale a los segundos comprender y entender que son la excusa para lo primero.

La idea tras City of Blood (O)(AL) no es necesariamente mala, aunque tampoco muy original. Un futuro postapocalíptico -en este caso por el Cambio Climático- en el que unos pocos viven muy bien dentro de una cúpula mientras la gran mayoría sobreviven como pueden en su exterior. En este caso en Alemania, en Berlín. Pero se toma un par de decisiones más… peculiares. De entrada el clásico ‘dos hermanas separadas vuelven a reunirse’, de partida la decisión de meter también por medio de esto a… ¿vampiros? La verdad es que nada tiene demasiado sentido, que no tiene por qué ser algo necesariamente malo si precisamente se jugara al exceso. Pero como lo que hacen es reposar todo el rato, ir lento en demasiadas oportunidades, ir por lo monocorde en lugar de por la explosión… acabas teniendo un revoltijo en el que parece que han decidido que pueden estirar los capítulos, como si no supieran de verdad ni lo que quieren contar ni cómo van a contarlo. Un auténtico despropósito.

Ciertamente The Crow Club (O)(TA) o อีกาสมาคม o…, es una serie particular. Con un club en el sentido de… voy a asumir que ‘discoteca’ o ‘sala de fiestas’ y su dueña -que no está muy claro si es misteriosa o solo se lo hace- lo cierto es que lo que propone -en el club se puede lograr cualquier servicio… por un precio- acaba en una serie de particulares parejas. De hombres. Porque, sí, esto es un Boy’s Love. Así que acabamos teniendo a un tipo que tiene que ayudar a otro porque un fantasma asusta a todas sus citas, otro que no está muy claro cómo tiene que ¿fingir que es el marido de un escritor de novelas románticas que quiere usarle de inspiración para su libro y, de paso, demostrarle la existencia del amor?, un tercero va a tener que trabajar para ganar… ¿un concurso de bandas de músicas? Bueno, dicen ‘pasar una audición para debutar’ que tampoco lo veo mucho más lógico. Y la cuarta pareja compuesta por otro de los miembros del club y… ¿un ex? está ahí para… participar en algo llamado «Werewolf» que no parece que tenga que ir de hombres lobo, ni de los Hombres Lobo barra Among Us barra Traitors, sino… algo entre Supervivientes y Los Juegos del Hambre, por lo que cuentan. Como vemos una variedad de situaciones particulares. Pero muy particulares. Este piloto nos presenta a todos con breves pinceladas -que tiene mérito, hablamos de nueve personajes solo en los papeles principales, y no siempre es fácil distinguirlos pese a las ‘decisiones creativas’ con sus cortes de pelo- y no sé si luego pasarán cada semana a una de las parejas o seguirán manejando las cuatro -o cinco- historias a la vez. Desde luego no se puede decir que le sobre tiempo -o le falte, que también es un mérito- al capítulo, y está claro que alguien lo ha pensado más de lo que parece y sin que lo ridículo de las situaciones le preocupe lo más mínimo. Que es un mérito, añadiré. Porque decide cerrar el piloto con la dueña recordando a sus cuatro empleados que cualquiera que ‘establezca una relación’ con uno de sus clientes será despedido del club. En fin, no soy el público para esto -al menos no para la mitad o más de esto- pero estoy seguro de que habrá gente a la que le va a llamar mucho la atención. ¡Ah, y la canción de los títulos de crédito es lo que deberían de ser estas cosas! Lástima que mi dominio del T-Pop sea limitado, así que pueden estar diciendo cualquier barbaridad.

Se toma su tiempo esta Dauntaimu (O)(JP) o ダウンタイム o Plastic Beauty o Belleza plástica o…, para que veamos a dónde va. Y es que el lugar es una suerte de drama telenovelesco sobre el negocio de la cirugía plástica, en el que no está muy claro si van a tirar más por lo primero o lo segundo, ni si la parte ‘de misterio’ va a tener algún peso o será solo una excusa para la ‘venganza’. Lo que pasa es que es la venganza no parece tener mucho sentido teniendo en cuenta todo lo que nos van mostrando. Porque el giro final claramente va a organizar esa venganza de una manera que, sin embargo, no tiene sentido de que suceda. En fin, ellos y sus cosas, supongo. Hay cosas que podrían haber ido mejor, pero está claro que no acaba de funcionar. Otra vez será, cuando se centren más en lo que buscaban.

No tiene mucho que contar esta Forever Home (UK) en la que casi todos los actores -excepto el que tiene el papel ‘con enfermedad’- parecen más cansados de ella que nosotros. Suerte de película de Lifetime innecesariamente estirada, con un cadáver inoportuno, una persona con demencia y una familia en jaque. Entre otras cosas porque la mujer del enfermo en lugar de limpiarse las manos de una u otra manera – deshacerse del cadáver o pasarle el marrón a algunas autoridades-  opta por investigar qué ha pasado ahí por su cuenta y riesgo, y sin mucha cabeza, la verdad. Total, que un genérico para la siesta.

¿Estamos otra vez en el inicio de los dosmiles? Como de costumbre la ‘animación adulta’ de Golden Axe (USA) es poco menos que una de aquellas viejas series de [adult swim] o MTV, es casi imposible no recordar el piloto nunca-convertido-a-series Korgoth of Barbarian. Incluso aquel Dave the Barbarian de Disney pasado por un filtro de ese teórico humor de ‘sexo y sangre’. Es decir, lo visto en Brak, Sealab o Spy Groove. Imagino que habrá algún nostálgico de aquella época a la que le pueda parecer bien. Porque siempre hay gente para todo. A mí, desde luego, no me podría interesar menos lo que propone.

No soy muy fan de los pilotos que dejan las cosas preparadas para que la serie empiece en el segundo capítulo, y con Hei Bai Qing Dao Fu (O)(TW) o 黑白清道夫 o The Fixers o Los solucionadores o…, no tengo claro siquiera que para entonces vaya a haber empezado. Fuera de eso, es un buen principio, con una buena cantidad de personas, unas cuantas tramas y un claro interés en mostrar que es una de (o con) acción sobre una organización secreta en la que se… ‘arreglan’ problemas. Lo cierto es que no queda muy claro si es benigna, maligna o gris. Supongo que lo último. Pero bueno, le daré un par más de capítulos a ver.

Hay momentos de High Value Target: The Hunt for Saddam (USA)  en los que no puedo evitar pensar que es la versión sería de Paul T. Goldman. O que alguien con un enorme ego ha logrado que lo parezca. Porque está serie, que tiene el mérito de lograr que piense que podría haber sido un e-mail, o al menos un artículo de Wikipedia, no parece acreditar mucho motivo para ser realmente una serie y no, digamos, algún tipo de montaje teatral de dos tipos sentados hablando en un entorno negro. Que alguien haya logrado sacar dinero para esto es posiblemente el mayor misterio y, por supuesto, la demostración de que si pones suficientes militares puedes seguir consiguiendo que te financien casi cualquier cosa en USA.

¿Todas las series de época se parecen? Lo cierto es que Lalka (O)(PO), basado en un gran clásico polaco, hace sospechar que cualquier día volvemos a ver adaptada otra vez La Regenta. Para quién no haya visto alguna de las adaptaciones anteriores, esta es la historia de un ‘comerciante’ que ha logrado enriquecerse y de la joven hija de un noble en la que ha puesto sus ojos. Lo que sigue es, por supuesto, recreación de época y cuarto y mitad de eso que llaman drama histórico en el que hay personajes pero siempre parece que son más la excusa para mostrar lo otro que al revés. En fin, que tendrá fanses pero no soy yo.

Que Prime haya tenido un gran éxito con Reacher ha servido más para que le den el ok a esta Neagley (USA) que para que intenten buscar algo parecido. Quizá porque al no tener a la torre humana para protagonizarla hay menos de acción y más de investigación. Pero, la verdad, tampoco me quejaré porque pese a no ser no ser muy original al menos es tan sólida como su serie… no sé si hermana o prima. Que ya es algo, supongo.

Reconozco que cuando me puse Neo Malgo Dareun Yeonae (O)(CS) o 너 말고 다른 연애 o A Love Other Than Yours o …., y el título me hizo pensar que era algún tipo de comedia romántica surcoreana. Y no. Nada más lejos, la verdad. Porque el aunque haya algunos toques ligeros lo que tenemos es un drama romántico. Sobre una pareja que está a punto de separarse. Es cierto que se dejan puertas abiertas a otras posibilidades , y sospecho que se van a sugerir también otras parejas, pero eso no quita que tenga un tono y fondo de lo que supongo es algo así como ‘dureza psicólogica’ porque tampoco hay más que se nos muestre como alternativa. Supongo que al menos es un tema y acercamiento poco habitual.

Sí algo tengo que decir de Route 187 (USA) es… ¿por qué está rodada con un Filtro Caca? Sí, ya, los tiempos y eso. Pero no ayuda nada a una serie que es la enésima historia de Organización Criminal en la que lo más destacable es el momento Laboratorio de Drogas Nudista que puede estar en los puestos más altos de malas ideas. Detrás de, ya sabéis, ponerle un Filtro Caca a toda la serie. Tyler Perry, siempre innovando.

Parece que es la semana de adaptar películas de sobremesa y de ahí que se haya estrenado Seni Tanzforum (O)(TU) en la que una madre artista sobrepasada decide contratar a La Niñera Ideal. Que es como se hubiera llamado si fuera de Lifetime. Podría haber sido de las de DeCoteau, pero no The Wrong Nanny. Porque no es suya, la suya es A Nanny to Die For. Sea como sea tenemos una muy poco creíble historia sobre esa mujer pintora, el peligroso mundo del arte, el marido que es como si hubieran hecho a un espantapájaros de banderas rojas y esa niñera que parece demasiado perfecta y que sabemos que conoce de algo al marido. Quiero decir, tampoco es que estén tratando de engañar a nadie. Solo a Netflix que en lugar de una peli de horas y media ha comprado una serie con a saber cuántos capítulos. Pero, vaya, habrá gente que se eche la siesta no solo los fines de semana. Supongo.

Es sorprendente esto de estar viendo una serie como Skaendeu (O)(CS) o 스캔들 o The Scandal o…, y pasar de ‘bueno, una serie de época surcoreana sin mucho más’ a… exactamente lo mismo pero añadiéndole ‘espérate, ¿están copiando «Las amistades peligrosas«?’ Y resulta que sí, que es una ‘adaptación libre surcoreana’. Que cosas. Lamentablemente eso no la hace mejor serie. Tampoco peor, claro, aunque supongo que sí algo más previsible. En fin.

No sé quién pensó que un falsumental cómico sobre el trabajo en prisiones era buena idea pero… Surveillant! (O)(FR) demuestra que se equivocaba. No los arquetipos que usan, ni el tipo de humor, no la decisión de pintar la cárcel como… lo que sea que trata de vendernos esto… parecen ideas buenas o meditadas. No ‘hacia este lado’ o ‘hacia aquel’, sino meditadas en absoluto. Incluyendo la posibilidad de que fuera gracioso lo que están haciendo, que se queda lejos de cualquier intento por cercano que sea.

Supongo que The Terrors of Jordan Mendoza (SA) es el intento de [adult swim] de ofrecer un programa de sketches. Que si lo de este piloto es una muestra… parece no tener mucho que ofrecer. La idea de ser pesadillas casi no sé utiliza y, desde luego, la premisa de los tres sketches es un desastre que ni logra ofrecer una narrativa, ni ser humorísticos, ni hablar de otros temas, ni nada. El que más cerca está es el de «Mi mujer es de [país asiático oriental]» que logra transmitir un cierto aspecto de extrañeza y opresión ambiental… para hacer absolutamente nada con ello. En fin, esperaría que mejorara a futuros, pero no tiene pinta de que sepan o quieran hacer algo.

Tenía yo ganas, no creo que sorprenda a nadie saberlo, de ver qué hacían con Agatha Christie’s Tommy & Tuppence (UK). Un acercamiento a la pareja de detectives que son unos de los favoritos de los fans de la escritora. Y, me temo, no es mucho lo que han hecho con ellos. Porque casi ni aparecen. Es decir, sí, hay un Tommy y hay una Tuppence. Pero poco más. Ni el contexto ni el fondo ni las historias tienen más parecido con los de aquellos que el tener a una Tuppence lanzada y un Tommy más cauto. El por qué son cada uno como son… es otro tema. Precisamente el trasfondo que se le da y que centra buena parte del piloto -que es, además, doble- es la parte menos interesante de una serie que arranca con un ‘misterio’ salido de ninguna parte -es decir, que ni se inspira ni parece seguir ninguno de los de los libros y relatos- que es incluso más soso aún que eso. Tampoco es que parezca haber demasiada química entre la pareja protagonista, e incluso la gran Imelda Staunton tiene poco que hacer tanto en sus apariciones como narradora. Posiblemente si fuera cualquier otra serie directamente lo dejaría aquí. Pero siendo Tommy y Tuppence supongo que me veré más capítulos, a ver si logran mejorar las misterios -ya que parece que irán a uno por capítulo… con algo de suerte- y pasar de ser lo que nos muestra este piloto, una versión más pobre de ese tipo de series parecidas entre ellas como Shakespeare & Hathaway, Darby & Joann o Rosemary & Thyme.(Sí, es un chiste, pero la verdad es que cualquier día de estos que logre tener el tiempo y la cabeza me tengo que poner a escribir sobre las series policíacas de la Commonwealth).

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