¡Libros que Salen! Moreno, «Lo que nos siguió a casa», Kamijo y más

¡Que entre la pila!

– La merma de María Moreno, ed. Literatura Random House

María Moreno tuvo un Accidente Cardio-Vascular que le paralizó medio cuerpo. A partir de ese terrible suceso llega esta narración autobiográfica. Sobre la situación, sobre los intentos de recuperación, sobre todo lo que rodea (desde ‘tiktokers influencers’ discas a la gente del sistema de salud) y, por supuesto, la fragilidad de una misma. Una nueva demostración de que Moreno tiene siempre algo que aportar.

– Lo que nos siguió a casa (Cuentos de terror latine) edición a cargo de Cynthia Pelayo, ed. Plata

Una antología de relatos de terror firmados por alguno de los más notables autores actuales del género que, además, son latinos: Agustina Bazterrica, Isabel Cañas, Mariana Enriquez, Zoraida Córdova, Gerardo Sámano Córdova, Ann Dávila Cardinal, Carolina Flórez-Cerchiaro, Ananda Lima, Xochitl Gonzalez, Leopoldo Goût, Juan Martinez, Mónica Ojeda, Daniel Jóse Older, Lilliam Rivera, Alex Segura, Diana Rodriguez Wallach o la propia Cynthia Pelayo que ejerce, además, como antologista. Una obra que ofrece historias distintas para demostrar la enorme variedad y calidad creativa que hay ahora mismo en el terror latino.

– La maldición del abismo de Kazuki Kamijo, ed. Nocturna

Una visita a una reunión ocultista, una advertencia, y a partir de ahí la protagonista -una mujer de negocios racionalista- irá encontrándose con sonidos empapados, olores pútridos, un suelo extraño… sucesos suficientemente extraños como para que acabe pidiendo ayuda a un par de investigadores paranormales.

– Mi madre ríe de Chantal Akerman, ed. Tránsito

Tantos años después de Una familia en Bruselas volvemos a encontrarnos con Akerman. De nuevo en una historia de fondo autobiográfico, esta vez con la autora volviendo a Bruselas, teniendo que cuidar de su madre enferma, enfrentándose a una convivencia complicada, en una vida que no es fácil, mientras trata de mantener su vida al margen de su madre, sus proyectos cinematográficos y su vida privada, a la vez que se relaciona con su madre y rumia su posible desaparición. Y es que el título mejor no os engañe, porque aquí tenemos sentimientos abrumadores antes que humor.

– Cartografía interior de Stephen Graham Jones, ed. La biblioteca de Carfax

Segunda obra de Jones este año en Carfax, aunque esta vez sea en la colección ‘corta‘ de Demeter. Una historia de un adolescente indio recién salido de la infancia, viviendo fuera de la reserva y con un padre fallecido de manera extraña. Así que cuando siente una presencia que identifica con la de su padre llega el momento de confrontar y crecer incluso aunque eso signifique confrontar cosas que no nos gustes en nosotros o en las imágenes que tenemos de los demás.

– A solas con Madre de Melissa Albert, ed. Umbriel
Tras Corazones retorcidos y Los malos llega esta vez con la separación entre realidad y ficción, con unos hermanos que vivieron dos infancias. Una teórica, dentro de las historias de su madre, una afamada autora de fantasía que les usó como modelos para unas historias llenas de aventuras, pero también vivieron la otra, la real, en la que crecieron asalvajados y asilvestrados en una casa apartada sin que nadie les hiciera mucho caso. Y ahora, añs más tarde, ya alejados de aquello, los hermanos parecen que volverán a encontrarse cuando uno de ellos decida hacer una exposición sobre su madre y la otra vea cómo la imagen idílica que han presentado al público se resquebraja. Pero, también, porque eso signfica enfrentarse a aquello que acabó con la carrera de su madre y dejó sin final su saga de libros. Enfrentarse a lo que sucedió la noche del incendio. Y esa propuesta más que fantástica diríamos que gótica es en la que nos los encontramos.

– Pepita de Vita Sackville-West, ed. Nota al Margen

Hay veces en las que las vidas son más increíbles de lo que podría parecer, incluso cuando son reales. Como la de Pepita de Oliva, nacida Josefa Durán, bailarina malagueña y gitana conocida como La Estrella de Andalucía, que tuvo un romance con un diplomático, y también una hija ilegítima que acabaría casándose con su primo y dando lugar a… La autora del libro, Vita Sackville-West, hija de Victoria y nieta de Pepita, que es la que decidió contar sus vidas no solo como manera de reivindicar sus raices españolas, también como homenaje a aquellas mujeres imparables.

– Mortal / Inmortal de Ali Hazelwood, ed. Faeris

Pues sí, ya tenemos de vuelta a Hazelwood, esta vez en su variedad paranormal. Y con un ‘flipbook‘, es decir, por un lado una historia y por el otro… pues eso, una diferente.
En Mortal tenemos a una falsificadora requerida por un profesor para un misterioso manuscrito, con unas características peligrosas. En Inmortal tenemos a una mujer de gran poder que se encuentra con un bondadoso médico, y ambos acaban en mitad de una guerra. Por supuesto también hay amor en ambos casos. Solo faltaría.

– Ypseli. La nueva cocina griega de Symeon Kamsizoglou, ed. Cinco Tintas

Algo más que un libro de cocina, porque este libro nos cuenta un recorrido del chef Kamsizoglou por su país, acompañado por un fotógrafo y un escritor y preparado para todo un repaso a la cocina de las distintas regiones del país, como un diario en el que la comida y la historia de las personas y sus tradiciones se reúne.

– El misterio del sandwich de faisán (6, Flavia de Luce) de Alan Bradley, ed. Alma

Aquí estamos con un nuevo misterio de Flavia, aunque no es lo principal aquí. Lo principal es que los restos mortales de su madre regresan a casa, que Flavia aprende más sobre los de Luce y que cláramente se apunta hacia buscar nuevos horizontes para ella. Ah, y que siguen los cameos históricos, esta vez con Winston Churchill. Pero supongo que lo importante es que siguen llegando sus libros y que ya estamos a la mitad de ellos.

– Marionetta de Miriam Bonastre Tur, ed. Martínez Roca
Tras el éxito de Hooky nos llega ahora la nueva obra de su autora. En esta ocasión el cómic trata de una joven de un pequeño pueblo al que llega el circo. Acudir a él con su mejor amiga y, sobre todo, que ella luego desaparezca, llevan a la protagonista a esa situación de ‘mundo oscuro y misterioso’ ligado al circo y la magia, con criaturas siniestras y misterios por descubrir. Y no todas las revelaciones serán agradables.

Nos leemos.


Pues aquí estamos con un nuevo Avatar -el original-, esta vez toca Avatar: Seven Havens (USA) que es una aproximación claramente BD entre la idea del postapocalipsis y un estilo que aunque no esté ‘tan’ lejos de las anteriores se nota la influencia de Moebius et al. Diría que es lo de siempre -que lo es- pero buscando una vuelta: Esta vez la gente no se fía del Avatar por motivos que te cuentan y que -diré- me hacen dudar de si es algo de la evolución de la serie (o películas) anteriores. Pero, la verdad, una vez más no soy su público, así que espero que los que sí lo sean lo disfruten porque yo, desde luego…

Me pregunto qué habrán pensado al hacer Below (CA) y encontrarse con que les estrenaban otra serie de Pueblecito con Misterio Extraño y Fondo Pesquero. En cualquier caso está otra apuesta menos por la comedia -que algo hay, faltaría- que por una especie de producción de fantástico que no parece tener muy claro si va más por el ‘fantástico familiar’ o por el terror. Pero, si tuviera que hablar de una obra con cercanía temática… Yo apostaría, al menos en el piloto, por Temblores. Así que eso, no me parece la más inspirada de las series -si no supiera que es de Netflix pensaría en algo de SyFy de principios de los dos miles, antes incluso de que se cambiarán el nombre- pero supongo que tiene un público que para ponérsela mientras merienda le vale.

Ay, señor. Hay algo de Carrie (USA) en su serie. Cómo de costumbre Flanagan es incapaz de crear un gancho para una serie propia -claro que la última que hizo parecía un pastiche de cosas de King pese a que parecía saquear de la novela del mismo nombre de F. Paul Wilson–  así que usa el nombre de lo ajeno y luego ya hace sus cosas. Está no es una excepción. Toma una serie de decisiones adaptativas que… en fin. Algunas pueden ser comprensibles por la idea de la modernización -la revista de prensa da paso a una suerte de documental true crime, las humillaciones se sufren con cámaras grabando desde los móviles- otras… podemos decidir cómo de benignos ser, y si considerar que es la vagancia o la cobardía lo que mueve a crear a una Carrie ‘secuestrada’ por su padre -un personaje completamente ausente en la novela, que precisamente su vacío es parte de esa historia porque ha visto a la madre y ha decidido salir corriendo SIN llevarse a su hija- que sirve para dos de las peores decisiones que se pueden tomar adaptando el libro: Hacer ‘mejor’ el personaje de la madre, que ahora está subordinada al padre y que es ‘tiene buenas intenciones para con su hija pero toma malas decisiones’, y sirve para justificar esa separación con sus compañeros. Es cobarde porque es una forma de explicar ese desconocimiento de Carrie y hacerlo de manera que no ‘moleste’ y que no conlleve trabajo alguno.. La cobardía de no hacer lo que King hizo en los setenta de mostrar a una persona ultra-religiosa de ese momento -que ahora también los hay, especialmente dentro de los evangélicos, tan ultras que la idea del pin parental (que habría sido perfecto para explicar precisamente esa separación de los compañeros y ese desconocimiento… pero entonces lo mismo alguien se molestaba)- sino inventarse esa ‘una secta de una sola familia’ (un concepto que es igualmente vago y cobarde, y mira que había maneras de resolverlo. Pero una característica de Flanagan es una escritura de mínimos con las peores capacidades para desarrollar o tener ideas. Porque nada impedía mil soluciones incluyendo una secta ‘normal’ de la que ella y su madre ‘salieran’ por mil motivos. De una intervención policial a una familiar. Es realmente notable la cantidad de posibilidades obvias y mejores que lo ofrecido.)  que ya vemos que sirve precisamente para eso, para no tener que trabajar mucho ninguno de los múltiples problemas que crea y no tener que pararse a pensar. Y luego está la IDEAZA de meter a los X-Men. Perdón, de meter una escuela de gente con ‘afinidades psíquicas’. Que es algo que sirve para montarse un Resplandorverso pero no tiene ni sentido ni importancia aquí, más allá de estirar lo que no tendría por qué ser estirado si no necesitaran que toda la serie pudiera estirarse a esos números de capítulos. El problema, como de costumbre, es que o no se ha leído o no se ha enterado. Por eso la protagonista de Carrie (la serie) no se parece a la protagonista de Carrie (el libro) , porque la protagonista del libro podía sentir compasión por ella, pero no empatía: Entre la gordofobia habitual de King y ese incidir en que era una persona ‘apartada del grupo’ precisamente porque era el tipo de persona que no se parece EN NADA a esa ‘joven soñadora de ojos curiosos y nosequé mierdas’ que nos venden en la serie y que CLARO que no entiendes que la aparten… ¡PORQUE NO ES EL TIPO DE PERSONA A LA QUE APARTAN! ¡PORQUE NO ES CARRIE! ¡¡¡Y NO PUEDES HACER CARRIE CAMBIÁNDOLA POR UNA BARBIE KIMMY SCHMIDT!!! Y ese es el problema principal de la serie como adaptación. ¿La serie como serie? Un genérico sin mucha gracia que coge cosas de todas partes sin ofrecer ni una sola idea interesante a cambio.

Me daba la sensación de conocer la cosa esta de El círculo (O)(MX), y ya sé por qué. Es adaptación de Los Corruptores, del Premio Planeta y Profesor de Letizia -algo así- Jorge Zepeda Patterson. Supongo que eso explica la mezcolanza que, de entrada, parece de otra época trasplantada en esta, con un grupo de amigos de los que no sabemos casi nada del pasado -ni casi se les puede distinguir más que por rasgos de brocha gorda- que se encuentran metido en una muy poco probable conspiración. No porque sea poco probable que un militar de altísimo rango tenga montado un chiringuito sino por las mezclas de vídeos, tuiteos y falta de ética periodística, junto con el desastre de gestión telenovelesca por detrás. En fin, que para rellenar una tarde de fin de semana o algo así, quizá le sirva a alguien. Pero esto es rancho, carne con patatas, del más básico.

¡Otro triunfo de los King! Este Cupertino (USA) es la clásica comedia judicial del matrimonio en la que esta vez nos habla de Silicon Valley. Con un par de abogados, a distinto nivel -un senior fundador del bufete, una recién llegada al mismo- más una ayudante -como siempre, el mejor y más capaz personaje- que nos van montando un andamiaje para lo que va a ser: Un equipo dispuesto a enfrentarse a las grandes tecnológicas porque… hay un hueco de mercado. Todo con mucho humor y las clásicas ideazas de los King -el poner a la ayudante como camarera del TGIF es puro genio-, que lo convierte en uno de los grandes estrenos del año.

No sé si alguien se acordará de la versión original japonesa de este Dakteo X (O)(CS), o 닥터X : 하얀 마피아의 시대 o Doctor X o…, pero tiene sus puntos fuertes y sus poco factibles ideas. Una Doctora que está muy harta del compadreo de los médicos y su mala praxis, un primer capítulo en el que muestra a un directivo que parece estar harto… pero también tener un fondo oscuro, y luego a un joven recién llegado que está descubriendo el ‘cómo son las cosas’. Que hay también tramas médicas, por supuesto, pero claramente es lo secundario frente al tema central. Y se usan más para explicarlos. No sé si el público general de los dramas médicos estará muy por la labor, pero al menos es un cambio.

Si me dicen que Eternally Yours (USA) es una serie de Disney Channel estaría tentado de creerlo. Lo único que me haría dudar es que Disney suele tener un mínimo de supervisión de guiones. Así que, digamos, Vampirina tiene una estructura más sólida -y no mucho más- que esta cosa que, además, malgasta a unos actores incluso en los que tienen un registro tan concreto que es difícil entender cómo ha podido fallar. Pero, mira, lo hace. Y sí, ya sé que ‘vampiros viviendo en la actualidad’ suena a What We Do in the Shadows, que incluso podríamos pensar en un Third Rock From The Sun. Pero, creedme, Vampirina está más cerca. Excepto, claro, por la falta de canciones.

Es curioso esto de Get Jiro (USA) que ha estrenado [adult swim],  porque -por suerte- se aparta de las ‘comedietas para adultos’ que son su seña de identidad, al fin y al cabo están adaptando un cómic. Uno que hicieron para DC/ Vértigo Anthony Bourdain y Joel Rose a los guiones y Langdon Foss como dibujante. Así que aunque la adaptación tenga bastante de esa ‘vamos a meter sangre y gore que es algo ADULTO’, al menos parece haber una trama. Probablemente porque… bueno… tiene bastante pinta de que han cogido el esqueleto de Cosecha roja -o de Yojimbo, si queremos acercarnos más al lado asiático- y le han metido las obsesiones habituales de Bourdain -incluyendo los chistes sobre brunchs– que, en realidad, era ya parte del cómic. ¿Qué aporta entonces la cadena? Pues una animación que en sus mejores momentos no pasa de funcional y que en general es bastante pobre. Y es una lástima porque precisamente si esto tirara para delante en Vértigo (y los otros sellos fuera del Universo DC Superheróico) tendría Warner… bueno, lo que sea ahora… una cantidad de títulos enormes para ir sacando series y miniseries. Pero casi parece que decidieran hacer lo mínimo con la animación. Para cumplir  y que se queden contentos los jefes. En fin. No es que el original fuera una maravilla -en esta ocasión las ‘dos familias’ en el centro de la acción controlan una ciudad en un mundo postapocalíptico en el que los Chefs son las mayores celebridades, una de las ‘familias’ es de un  Chef clásico, la otra de una Chef vegetariana  y sostenible -algo así-, y el ‘forastero’ en esta ocasión es un chef de sushi que parece que ha acabado en mitad del lío por azar pero que puede sospecharse que tiene sus propios motivos para estar allí. En fin, es lo que es. Cada cual que decida con eso.

Es una lástima el resultado de este Gnomes (AU), porque puede ser una de las series más ‘genéricas’ de las últimas semanas, y aunque esté claro de dónde viene la idea también lo es que podría haber salido algo… al menos más original. Sí, un pueblecito acaba siendo asediado por una ‘inesperada fuerza maligna’, unos policías a medio ser retirados está claro que se tendrán que hacer cargo, y ya hemos visto tanto la amenaza en el pasado, como lo particular del pueblecito. Pero no solo eso, hemos visto muchas más cosas porque… es que roba de todas partes. Hay elementos diversos que en los ochenta -con Critters, con Munchies, con Troll y, claro, con Gremlins, estaban por todas partes, pero también hay momentos concretos que parecen sacados de Una pandilla alucinante o de Hocus Pocus, lo que menos parece que haya sea elementos propios- porque este intento de volver a la ‘comedia de terror familiar/ adolescente’ sirve para evocar una época, estilo y sensaciones pero, sobre todo, para destacar la falta de originalidad. Si se le añade, además, que los actores parecen haber sido elegidos según la disponibilidad y una de esas estructuras de piloto como si esto fuera un libro y sólo veremos el principio -que incluye una extensa escena inicial que claramente nos pone en situación y muestra la capacidad destructiva pero que también nos tiene mucho tiempo alejados de los protagonistas y la actividad principal. Supongo que la vieja discusión de si es mejor poner esto al principio o esperarse más adelante y meter en flashback cuando haya algún momento más… adecuado-, en cualquier caso el resultado es manifiestamente mejorable. No sé si Charles Band -por poner un posible productor del tema y estilo- lo hubiera dejado pasar, pero sí que a estas alturas necesitas un tipo de fan concreto para ponerla. Salvo, claro, que la uses de fondo en una fiesta de Halloween en la que, en realidad, nadie va a estar tampoco haciendo mucho caso a las pantalas.

Un día tengo que entender cómo funciona esta decisión del viraje hacia los microdramas, aunque esta vez sea BET la que lo haya intentado con Her Baby (USA), que es exactamente la historia de ‘niñera del inferno’ -o como se diga- pero en capítulos cortos. Y, sin embargo, no parece pensado tampoco para el vertical. En fin, quien les entienda… pero eso, si alguien se quiere ver una película de las de después de comer, pero partida en unos poco minutos… bueno, no es que les vaya a juzgar pero un poco sí me sorprende. Aunque, en fin, aquí está la demostración de que hay gente creándolas.

Esta Meri Beri Reobeu (O)(JP) o メリーベリーラブ o Merry Berry Love o Amor, dulce amor o…, es una de esos genéricos de comedia romántica surcoreana, no es que sea algo necesariamente malo, ni mucho menos. Pero tampoco se puede decir que añada mucho más. El punto de partida, improbable como de costumbre -un arquitecto surcoreano descubre que le han timado, dejando su reputación por los suelos y a él con solo una ‘propiedad’, unas tierras heredadas en Japón. A la vez una joven japonesa intenta que la granja de fresas que heredó de su abuelo pueda sobrevivir. Puro Hallmark.- sigue las pautas y patrones habituales y los intentos de humor y de giros inesperados. Total, que no es que sea gran cosa, pero supongo que para su público valdrá.

Esto tiene su gracia, porque aunque en Nareul Chungjeonhaejwo (O)(CS) o 나를충전해줘 o Take Charge of My Heart o La chispa del amor o…, podría repetir casi punto por punto lo dicho en el comentario anterior… está sí logra -para mí- que tanto lo implausible de la premisa como el humor de las situaciones estén tan pasadas de vueltas que ofrezcan eso como diferencia. Porque la idea de una joven a la que le cayó un rayo y ahora pega calambres a todos los que la tocan, haciendo complicadas sus relaciones y más aún su carrera como escritora de romances, y a un tipo que es heredero de una multinacional y que por algún motivo parece ser la única persona a la que no le hacen efectos esos chispazos… pues es ir un poco más allá de la implausibilidad habitual. Meter, además, a una especie de actor Idol que empezó la carrera gracias a ella -y que tiene toda la pinta de haber sido un antiguo amigo/amor de la infancia- es poner las cartas sobre la mesa desde el principio. Y aunque habrá qué ver qué giros se les ocurren para la historia, y si decidirán ir por lo empresarial, por la carrera de ella o por dónde… teniendo una situación un tanto similar al anterior personalmente estaría más interesado en darle una oportunidad a esta. Aunque sea solo por ver por dónde tiran.

Creo que lo que más me ha sorprendido de NCIS: New York (USA) ha sido descubrir que Scott Caan no había formado parte de la franquicia antes. Cómo se nota que todas estas series parecen hechas por molde y se parecen. Pero no lo había estado. Y es lo mejor que se puede decir de este piloto que, por lo demás, es absolutamente formuláico, muy poco interesante y con un actor principal, LL Cool J, al que quizá sea un exceso llamar actor. Pero supongo que si han logrado rellenar tantos años de dormitaciones con sus capítulos de ruido blanco es fácil que sigan con ello en esta nueva cabecera.

No tengo muy claro a qué público va dirigido este The Reluctant Vampire (UK) en el que algunas de sus partes -especialmente la magnífica interpretación (como suele ser habitual) de Lenny Rush– son mucho más que su conjunto, porque moviéndose entre La tía de Frankenstein y Lo que hacemos en las sombras, la historia de este ‘pequeño vampiro’ que claramente preferiría casi cualquier otra cosa… al menos demuestra que viene del libro que Eric Morecambe escribió junto a su hijo y que conserva rasgos de ese humor que le convirtió en uno de los cómicos más populares de UK. Pese a que esa irregularidad en el tono y en la intencionalidad haga que parezca más una producción especial (a ratos incluso navideña) que se ha quedado a medio camino. Y es una lástima porque, como digo, hay cosas interesantes en ella -muy superior en todos los aspectos a Eternally You-, especialmente en su reparto lleno de cómicos británicos.

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¡Libros que Salen! Togawa, «Si yo fuera un hombre y otros relatos», Vuillard y más.

¡Que entre la pila!

– Si yo fuera un hombre y otros relatos de Charlotte Perkins Gilman, ed. Cátedra
De la autora de El papel pintado amarillo solemos ver reeditada esa, alguna vez también Matriarcadia, pero el resto de su obra se recupera con cuentagotas. Motivo más que de sobra para alegrarse de la edición de esta colección de relatos, diecisiete nada menos, con sus clásicos temas sobre las mujeres, la masculinidad, la defensa de los niños o los derechos sociales. Y sí, también El papel pintado amarillo. Permitiéndonos así toda una panorámica sobre su obra.

– La llave maestra de Masako Togawa, ed. Seix Barral

Ha tardado, por por fin volvemos a tener entre nosotros la obra de Masako Togawa. Parece mentira que fuera a finales de los ochenta y principios de los noventa cuando Ediciones B nos trajo El beso de fuego, Ladykillers y esta La llave maestra. Eso sí, parece que esta vez hay una nueva traducción ¡y que es directa desde el japonés! Así podremos disfrutar más aún de la obra de esta pionera japonesa, una de las más grandes del género, que aquí no habla de un edificio de apartamentos, en los años sesenta, pensado para mujeres y que entra en pánico cuando desaparece la llave maestra que puede abrir todas las puertas del edificio. Y es que a veces no es solo la maldad, también es la sospecha y la posibilidad de que salgan a la luz secretos que no siempre estaban tan ocultos. Y es que a veces es más importante la culpa que el culpable.

– Los desesperados de Éric Vuillard, ed. Tusquets

Lo nuevo de Vuillard nos lleva al western clásico estadounidense con una historia de, nada menos, Billy el Niño. una figura legendaria que vista desde nuestr actuaidad se convierte en un repaso precisamene a la construcción de ese relato con tantas partes falsas y en las que el poder y las grandes fortunas muchas veces han cambiado y moldeado esa percepción tanto de la violencia como desde ella. Sin que parezca haber al final ni inocentes ni justicia.

– Cartas del salón Amida de Keishi Nagi, ed. Hermida

Uno de los más premiados escritores japoneses de la actualidad, lo cierto es que resulta sorprendente que no se le hubiera traído antes. En cualquier caso aquí tenemos esta historia sobre una pareja que se muda por motivos médicos a un pequeño pueblo de montaña. La mujer atenderá la clínica local, el hombre se ocupará de trabajar el campo, allí, alejados de la vorágine de la ciudad, ambos contrapondrán ambas formas de vivir para buscar una serenidad en la vida y en su relación.

– Estuche Un Amor de Miedo de VV.AA., ed. Faeris

La ‘eventificación‘ de la literatura parece que siempre encuentra un nuevo giro. Por ejemplo, esta decisión de vender una serie de novelitas dentro de una caja -incluso en su versión particular de Bajo el muérdago-, pero en lugar de ser el tradicional estuche es un ataúd. En colores neón azules y rosa, preparado para una serie de historias dentro del romántico y sobrenatural… o lo que se llamaba en tiempos el romance paranormal. Con seis autoras para la ocasión: Ali Hazelwood, Christina Lauren, Ruby Dixon, J.T. Geissinger, Katee Robert y Kimberly Lemming. Es de suponer que sea una prueba, así que ya veremos cómo les va.

– Cristal Oscuro: Bestiario de VV.AA., ed. Neo Person
Tras traernos el Bestiario de Dentro del Laberinto y el de Star Wars, ahora Neo Person nos trae esta recopilación de personajes y diseños en otra de las películas clásicas de Jim Henson. Eso es lo que nos ofrece, ni más ni menos, este ilustradísimo libro.

– Metrópolis de Tiago Américo, ed. Combel

Este libro no es lo que parece. Porque no es exactamente un libro, tampoco un mapa… aunque algo podría parecerlo. Este es un libro desplegable que puede servir para que los lectores jueguen a buscar, aprendan las formas, los sonidos o los contrarios, los colores o a contar… pero también que lo usen como un escenario con sus calles, zonas, personajes y edificios… para sus propios juegos. Porque, al final, un libro puede ser muchas cosas.

– Todos los monstruos van descalzos de Fran Pintadera y Sebastiá Serra, ed. Carambuco


Un libro para reirse de los monstruos, porque puede que en este álbum ilustrado les veamos terribles y peludos, pero también notamos… que en esas solapas se nota… que les huelen los pies. ¡Monstruos malolientes para el escatológico disfrute y combatir con humor los temores!

– Superburro y Zorroplás de Edu Flores, ed. Apila
Una historia con superhéroes que tienen que aprender a trabajar juntos y enfrentarse a retor inesperados, porque más allá del humor o los particulares dibujos de la historia está esa explicación sobre lo complicadas que pueden parecer las cosas y cómo el fracaso o la victoria pueden no tener líneas tan claras. Y la amistad, claro, también va de la amistad.

– El oso protestón de Hervé Le Goff, ed. Picarona

Un oso que parece molesto todo el rato, por todas las cosas, y un mapache extrovertido y optimista que constantemente le saca todo tipo de planes. Esto, que podría dar para muchas cosas, da -además de para unas tan expresivas como divertidas ilustraciones- para hablar sobre la amistad, la incomodidad y las decisiones que se toman.

Nos leemos.


Quizá recordéis -quizá no- que en 2020 existió Bite Size Halloween, una colección de cortos que buscaba lo de siempre, ofrecer una historia más o menos de terror con elementos más o menos fantásticos en una duración limitada. La idea duraría lo suficiente como para acabar teniendo tres temporadas. 28, 19 y 21 cortos se crearon dentro del HULUween de Hulu con 20th Digital Studio detrás. A partir de ahí alguno acabaría convertido en película como Jagged Mind o Mr. Crocket. Es verdad que tampoco era TAN original porque ya antes existió por ejemplo Fun Size Horror. Y no dejaba de ser una ampliación o separación de las películas de cortos de terror de principios de los ’10s como las saga ABCs of Death o V/H/S. Tanto da. Todo esto es para contextualizar que Tubi ha llegado a un acuerdo con GJMD Studio -la ‘evolución’ de 20th Digital Studio renombrados para evitar problemas con Disney/ FOX– para ofrecernos Bite Size Terror (USA) que no deja de ser eso mismo y, por tanto, igual de efectivo. El piloto -por llamarlo algo- es una breve historia de terror (de las más cortas de la temporada, 6 minutos. La media está sobre los 10 y el más largo es de 16 minutos) no por menos carente de efectividad. De hecho el juego con las diferentes distracciones es lo que hace que funcione porque tienes una idea clara de qué va a pasar, pero no de cómo. Así que, como normalmente en estos casos, podemos hablar de un formato más que probado y una variedad en estilos y en resultados, pero está claro que por eso mismo los aficionados saben a lo que vienen.

Creo que lo que más me ha sorprendido de Break Clause (UK) ha sido al ir a buscar el trailer para ponerlo aquí y descubrir que el canal considera que esto es una comedia. Vamos a ver: Los protagonistas son dos jóvenes en su veintena que están tan seguros de su relación que deciden mudarse de casa de sus padres e irse a vivir juntos. Si estáis pensando ‘Sale mal’ os podéis apuntar un tanto porque, efectivamente, sale mal. Pero, claro, tienen un contrato y el mercado inmobiliario está fatal… ¡así que no se van a ir! Ninguno de los dos. Y eso crea toda una serie de problemas añadidos. Yo estaba convencido de que era algún tipo de drama costumbrista de medio pelo, pero por lo visto los problemas emocionales -románticos pero no solo- y las reflexiones burdas sobre la vida, el amor y todo lo demás… ¡eran una comedia! Que yo entiendo que el humor no tiene por qué hacer gracia, como demuestran los humoristas a diario, pero no se me ocurre cómo todo este drama puede acabar bien. Quizá estén considerando que acaben juntos al final de la temporada… lo que acabaría con el título. Pero, claro, teniendo en cuenta que e ha costado soportar un capítulo entero no sé si pondría yo muchas esperanzas en una segunda temporada. En fin, yo qué sé, quizá hay gente a la que le haga gracias estas cosas. Todo le gusta a alguien. Pero no necesariamente a mí.

Son muchos los problemas que puede haber en una serie. En el caso de Coven Academy (USA) lo que tenemos sobre todo son chirridos. Con el problema añadido de que llegan precisamente por intentar a la vez demasiadas cosas sin tenerlas claras. El esqueleto de la serie parece sencillo: Una joven ‘de pasado problemático’ llega a Nueva Orleans, a un colegio exclusivo. Alrededor de él están sucediendo cosas extrañas. Porque en realidad es un ¡colegio para brujas! ¡CHAN! Y no solo eso, además conoce a dos compañeras… ¡y cada una de ellas tiene un poder! Y además hay una directora que dice que sabe COSAS. Y luego también hay un par de personas más ahí… Pero, claro. Todo eo pasa en poco más de 18 minutos. Y ahí comienzan los problemas. No solo en que todo esto nos suene a visto y tengamos una extensa cantidad de obras que poder citar como Legacies, Embrujadas o The Worst Witch. Cada una a su estilo y manera, cada una con cosas que aquí se ven reflejadas. Y podría haber salido bien, pero llega el segundo problema: Esto no está pensado de la manera tradicional. Quiero decir, esto estaba pensando muy claramente para otro tipo de formato. El piloto tiene TRES títulos porque está claro que son 18 minutos porque eran 3 de unos 6 minutos. Pero, en realidad no está grabado ni en vertical ni atendiendo a la cantidad de información que se puede dar en ese tiempo, ni nada. Que es el problema. Las situaciones van demasiado deprisa y, además, tratan de dar demasiada información. Y una cosa es que en las series no dejen de pasar cosas, y otra distinta es confundir ‘acción’ con ‘acumulación’, que es lo que sucede aquí. Se nos ‘presenta’ a la protagonista, su llegada a la escuela, a la directora, las dos compañeras principales, la escuela y algún personaje secundario, un interés romántico, los peligros del asunto -sobre lo que, por cierto, no dan ninguna información interesante- y acaba en una segunda vuelta. Todo ello con un giro en cada final de esos potenciales capítulos que, como buen giro falso de micro-capítulo, no llega a ningún lado. Y el problema es que al hacerlo así da la sensación de perder el tiempo y el espacio. Si lo hubieran organizado en condiciones, en lugar de tratar de abarcar demasiado en demasiado poco tiempo y organizar la historia para que sean tres segmentos… Estaríamos en una serie un tanto promedio, pero no en este desastre organizativo en el que lo más interesante es, precisamente, todas las malas decisiones tomadas. (Incluyendo, por cierto, un reparto que en el mejor de los casos es funcional pero que naufraga en varios momentos, especialmente la directora, que parece que ni sabe dónde está ni cómo actuarlo).

Este grandes relatos llamado East of Eden (USA) es imposible no relacionarlo con El poder del perro. Tiene la misma idea de que algo ‘de calidad’ tiene que ser sombrío y oscuro. La diferencia es que aquello era una película y esto es una serie que decide adaptar una de aquellas ‘grandes novelas americanas’. Y quiera dios que pueda adaptarla entera (no como la película que comparte nombre y se limitaba al final de la novela) porque este punto, en el piloto se han limitado a ponernos el inicio y presentarnos a los dos hermanos que serán parte de la acción -aunque muy claramente no todo- aunque del personaje central interpretado por Pugh vemos poco menos que unas apariciones limitadas. Supongo que es el tipo de serie que entiende la adaptación como una miniserie, así que en realidad he visto eso, los primeros capítulos. Bueno, seguro que consigue muchos premios, y es críticamente aclamada o como se diga. Pero yo soy más de la opinión de que si te interesa la novela te puedes ver la novela. Y si te interesan los Grandes Relatos puedes dedicarle un par de tardes de fin de semana a esto. Supongo que por eso nunca seré un crítico de carne y hueso.

La idea tras Good Bones (NZ) no es mala, nos presenta a una pareja que se acaba de comprar una casa. Una ganga. Además, ella está embarazada. Así que quizá lo último que le conviene es que la ‘ganga’ resulte necesitar MUCHO trabajo. Porque… bueno… Esta casa es una ruina. Pero, además, hay algo de ‘misterioso’ en la casa, puede ser algo sobrenatural, puede que sea terrenal, pero está claro que algo raro sucede. El problema es que el personaje masculino principal no es Tom Hanks. No es ni siquiera el padre de Poltergeist. Incluso aunque tenga algo de ambos. El padre es el típico personaje de una película de humor de mediados de los noventa, una mezcla de Homer Simpson con el cómico panzón con una mujer que está mucho mejor que él que tengamos ahora. Y eso es lo que hunde la serie. Creo que con otro actor principal, con uno más capaz o competente, podría haber sido una buena serie. Pero… tal y como está se queda en eso. Una buena idea que más que ejecutarse se ha ajusticiado.

Es asombroso cómo Catherine Zeta-Jones ha elegido una serie a mayor gloria suya, cuando aún está en una serie de éxito -con temporada nueva de higos a brevas, pero de éxito- y en esta Kill Jackie (UK) uno podría creer que lleva años sin aparecer por la pantalla y por eso está actuando así. Lo cierto es que la serie no ofrece nada nuevo: na mujer de pasado turbio se encuentra siendo perseguida por delincuentes internacionales en una mezcla de acción y humor que nos debería de resultar más o menos conocida. Pero que es mejor no comparar con, por ejemplo, Ride or Die de hace solo unos meses. Porque aquí Zeta-Jones no ofrece una actuación como las de Waddingham o Spencer en aquella, sino más bien… cómo decirlo… Es como si alguien hubiera anestesiado a Lucy Lawless y la hubiera convencido de hacer su imitación de Angela Lansbury haciendo de borracha mientras aún estaba grogui. Pero en peor. No se me ocurre otra manera de definirlo. Pero supongo que si te centras lo suficiente en las explosiones, disparos y muertes lo mismo puedes aguantar algún episodio más. Total, es el tipo de artefacto que tampoco me extrañaría que acabara teniendo varias temporadas.

Supongo que LEGO One Piece (USA) podríamos considerarlo no tanto una serie como ‘merchandising‘.  El primer capítulo hace una re-interpretación humorística -más- de la primera temporada de la serie original. No tengo muy claro qué contará después -al menos hay otro capítulo, quizá se limiten a contar la segunda- pero está claro que esto va para un público que conozca la serie de antes porque desde fuera lo único que se nota es que alguien pensó que esto sería un anuncio estupendo.

Para que luego digan de las comedias románticas, esta semana nos toca una de la india: #Love (O)(IN) cuenta la historia de dos ¿CEOs? de dos empresas de esas de aplicaciones para encontrar pareja. Y cómo van, vienen y dan vueltas. Pero claramente acabarán juntos. Es curioso que las partes ‘dramáticas’ parezcan puestas ahí para mover el resto de piezas, y que la sensación general de que el hombre sea el exitoso y la mujer la que parte con las desventajas no acabemos de saber si trata de reflejar una realidad o de reproducirla, pero resulta un tanto inquietante. En cualquier caso, supongo que quien quiera ver eso que normalmente era una película pero ahora en serie de televisión puede que encuentre algo aquí. Yo, me temo, no soy su público.

Imagino que la idea de hacer meta esta Paul, la série (O)(FR) es porque en realidad no están tan lejos de lo que cuentan. Tienen a un ‘creador de contenido’ (SIC) al que ofrecerle que hagan una serie con la idea de que va a ir gente a verla. El tipo en realidad no tiene mucho que contar, ofrecer o vender. Así que se inventa una serie sobre cómo es un tipo que ha firmado un contrato pero no sabe qué hacer porque en realidad no tiene mucho que decir u ofrecer. Y así se cumple el contrato. ¿Hay algo aquí para el común de los mortales? Lo dudo muchísimo. Dudo incluso que hasta los fanses de esta persona lo encuentren interesante. Pero supongo que Prime está especializado en quemar el dinero que saca haciendo que sus trabajadores meen en botellas.

Es curioso cómo esta Peccato (O)(IT) podría ‘rimar’ con la anterior. Porque es lo mismo pero diferente. Aquí tenemos también a alguien famoso montando una auto-ficción sobre su vida. Pero la diferencia entre tener a alguien con el talento y la capacidad lleva el camino por otro lado. Porque aquí la mayor gloria es de una actriz, Emanuela Fanelli, razonablemente conocida en Italia por un par de películas y algún premio, que se embarca en una historia enviada al futuro, a 2049, con una mirada a ‘lo que pasó’ para que tuviera que retirarse. Un escándalo que se convierte en centro de la trama y del juego metatextual. Con entrevistas a la actriz y a otras personas y personajes del cine italiano. El problema, claro, es que una cosa es ser capaz de organizar algo diferente y otra distinta que luego sea interesante. Por no hablar de la idea de seguir la lógica del relato y ‘envejecer’ a todos los entrevistados. En fin, que acaba siendo una manera de desperdiciar el talento que tienen por medio en mitad de esta historia. Una lástima, pero también parte de lo que hace que se parezca a la anterior.

Una aproximación a los zombies, pero quizá no la más esperable. Esta Prefiero la Muerte (O)(MX) comienza moviéndose en las series adolescentes de instituto con sus personajes más o menos prototípicos para darle un giro a lo ‘zombie’ que pasa no por el tradicional estallido sino por una suerte de ‘el protagonista se convierte en algo así como un semi-zombie’ que abre una serie de posibilidades en las que habrá que ver qué elige en próximos capítulos. De momento tiene las tramas típicas de familias, amigos, enemigos, amores potenciales y blablabla esperables en el primer caso, al que se añade un poco de policía y esa duda sobre para dónde tirará que garantiza que le vaya a dar al menos un par más de capítulos. Como decía antes, quizá no sea la serie más original, pero al menos es consciente de lo que tiene y cuenta y decide avanzar, supongo que siendo consciente de que habrá a quien no le interese. Pero al menos será una decisión por lo que proponer la serie y no por sus faltas.

No voy a fingir siquiera que soy imparcial con este Private Eyes West Coast (CA) porque hace exactamente lo que anunciaron. Misma serie, distinta ubicación. Para quien no recuerde la serie original, en ella Jason Priestley interpretaba a una ex-estrella del hockey que acababa trabajando junto a Cindy Sampson en un negocio de investigación privada. en parte porque su hija tenía una discapacidad visual. Ahí contaba con el apoyo de su padre y una serie de secundarios -la exmujer de él, el novio de la hija, una serie de policías, parejas y algunos apoyos laborales- que le permitió la clásica serie detectivesca de pareja disonante pero bien avenida, casos sencillotes y un poco de humor. Algo sencillo, agradable, sin mucho más. Que duró cinco temporadas de 2016 a 2021. Que acabó con los personajes principales decidiendo tener una relación. Y aquí estamos, años más tarde en esta nueva versión. Adiós a los secundarios antiguos, hola a tres secundarios nuevos. Un hermanastro de ella que ejerce de algo así como su mánager, una policía nueva y, voy a aventurar, una nueva ayudante/ informática que en este capítulo sólo se nos presenta lateralmente. Porque lo importante es que veamos los otros cambios: ahora todo es más luminoso y brillante, ellos están casados y tienen un hijo pequeño, así que la historia que tenemos por delante es como la serie antigua si hubieran decicido darle una vuelta por Hart to Hart y las películas de detectives de Hallmark. Así que el resultado -en el que los mayores problemas que puedo poner son que el caso de la semana es muy flojo, más una excusa para presentar todo lo demás que otra cosa; y que los personajes principales funcionaban mejor como ‘colegas’ que como ‘intereses románticos’- no deja de ser exactamente exactamente el entretenimiento sencillo, puras series de merienda, que era esperable. Y dado que tampoco es que tengamos muchas series de ‘parejas que investigan’, deberá de valernos.

Estoy seguro de que habrá espectadores para Tall Tales & Murder (O)(IR), tanto como que esta idea de montar una trama criminal con un par de personas igual de desafortunadas en mitad de una trama de ‘tesoro enterrado’ con otras organizaciones criminales… no voy a decir ni ‘persiguiéndose’ porque esta historia dedica demasiado tiempo a insistir en las condiciones desgraciadas de los personajes como para que avance la trama. En fin, que entre eso y la decisión de que todo sea turbio y oscuro, hasta el punto de que hay momentos en los que parece que se han olvidado de encender la luz, creo que no hay nada pueda interesarme en ella.

A veces parece que las series se hacen buscando los premios, o la crítica, o una mezcla de ambas. En el caso de War (UK) parece que lo que buscan es tener un formato para ambos, pudiendo prometer candidaturas. Pese a que lo de dentro no deje de ser una serie genérica de abogados, aquí separada en dos empresas que representan a los clientes en disputa. Y con un joven por medio que supongo que ya veremos en cuál de los dos termina. Por lo demás, la trama de la ‘actriz que quiere separarse de un billonario tecnológico’ promete más idas y vueltas de telenovela clásica que una exploración de… lo que sea. Toda la profundidad y relevancia es impostada, pero supongo que fingir lo contrario ya se ha convertido en lo que puede ayudar a que una serie triunfe.

Es curioso cómo son estas cosas. Te vemos a ver Winter (UK) y dices ‘esto me suena’. Porque CLARO que suena. Es una adaptación de Balthazar, la serie francesa. Pero no del primer capítulo, sino del tercero. Por lo demás, una vez más que es peor que la original. Porque frente a aquella aquí el protagonista no logra ser ni tan arrojado ni tan ‘encantador’. Hasta el punto de que parece que no es el que lleva la acción, estando desaparecido en buena parte del piloto. Algún día entenderé lo de las adaptaciones británicas de series francesas.

En cuanto a Wu Ke Ti Dai (O)(CH) o 无可替代 o Irreplaceable o Irreemplazable o…, solo puedo decir que es una película de drama empresarial, o algo así, porque lo importante es la progresión en la empresa de la protagonista. Luego ya está el asunto de si las otras dos tramas que presentan -una romántica, parece. Otra de intriga empresarial en la que está metido el personaje masculino-  sirven para algo más que intentar que la gente se interese por la principal. En mi caso no ha funcionado, me temo, pero es que todo este ‘soy de familia pobre, así que juré que lograría ascender por la escalera corporativa’ no es ya que me parezca aspiracional, me parece hasta insultante. Así que paso.

Pues… You Piao Yu Shu Fu Lei (O)(TW), o 郵票與舒芙蕾 o Addicted o…, es un drama sobre la adicción. Sí, en serio. lo que pasa es que lo es de una manera un tanto extraña, con uno de los personajes principales aficionado al alcohol y con una historia sobre menores y tráfico de drogas que en el mejor de los casos es… peculiar. Pero es que, además, están las idas y venidas de un policía que en lugar de llevar a hablar sobre el negocio criminal resulta que también son de drama, a ratos drama amoroso, en otros drama de drama. Con el problema añadido de que ninguna de estas historias son no ya gran cosa sino, directamente, creíbles. Hay una sensación de teatrillo, de trabajo de fin de curso, que hace poco por una serie en la que no parecen creer ni sus actores.

Una fórmula un poco mejor hecha, eso es lo que nos trae esta Zmora (O)(PO) que ofrece el regreso de una mujer a su pueblo tras haber salido de él y convertirse en una periodista de cierta importancia. Por supuesto lo siguiente es encontrarse ante un misterio del pasado en el que estuvo involucrada, lo que facilita no solo que tengamos una separación por épocas -incluyendo en colores: la actualidad es en azules y negros, el pasado en amarillos y marrones- también que sigamos el clásico esquema de ‘secretos en un pequeño pueblecito con una protagonista en crisis que decide investigar pese a todo’. Como decía al principio, es una versión de un clásico. Suficientemente bien hecha, y para un público supongo que muy concreto. Así que dependerá, supongo, de las ganas de ver algo así.

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¡Libros que Salen! Yoon, «Encarna viva», Ellis y más

¡Que entre la pila!

– Lo triste era de Prabda Yoon, ed. Shiro
Bien por Shiro, que nos trae a uno de los autores más interesantes de la Tailandia actual. Con sus historias cortas en las que nunca sabes si su particular visión de la realidad dará un paso hacia la fantasía, la ciencia ficción o el terror… o si se quedará en la realidad, que muchas veces es más increíble y aterradora. Una obra que habla de las personas, pero también de las transformaciones e imposibilidades, justificando la fama de su autor.

– Donde nacen las pesadillas de Adam Ellis, ed. Hachette Cómic

El notable follón que se traen en el Grupo Anaya con sus sellos y marcas últimamente no debe apartarnos de lo importante, alguien se ha animado a traer una obra de Adam Ellis a España. Conocido por los cómics que comparte en redes -casi tanto como a alguna de sus ‘historias’-, es la posibilidad de verle en su vertiente más… inquietante. Así que bienvenido sea este volumen de historias cortas en la que lo cotidiano acaba dando paso a… algo más allá.

– Encarna viva de Javi de Castro, ed. Astiberri

Vuelve Javi de Castro, y lo hace con otra historia oscura, con un escritor en crisis, investigando leyendas, que se encuentra a una mujer junto a un cadáver. Y así ell, Encarna, le cuenta su secreto: Es una vampiresa. Este es el inicio que, junto a una comunidad de ancianas que se han ido reuniendo ahí. Y al que quizá no debería de haber llevado a su pareja… Un nuevo ejemplo del buen hacer y su capacidad para jugar con historias inquietantes y también un punto humorísticas del autor.

– Las partes defectuosas de mi cuerpo de Hailey Piper, ed. Dilatando Mentes
¡Vuelve Hailey Piper! Pero tras sus dos novelas anteriores ahora lo hace con relatos, dieciocho de ellos que ofrecen una más que amplia mirada al terror, con una variedad de temas y de tipos de terror (cósmico, folk, body, fantasía) para hablarnos de los monstruos. Que no siempre son lo más temible de las historias.

– La pista de Carolyn Wells, ed. Menoscuarto

Quizá haya un exceso de ‘la gran precursora de Agatha Christie‘, pero lo cierto es que nunca sobran estas recuperaciones aunque sea para observar la evolución del género, da igual que sean las obras de Anna Katharine Green, Ethel Lina White, Mary Elizabeth Braddon o, como en este caso, Carolyn Wells. Autora que -al menos en las últimas décadas- teníamos solo algún libro en catalán. Así que bienvenido sea este que nos presenta a su detective, Fleming Stone. Y lo hace con esta historia sobre una joven que se encierra en su habitación antes de la boda y amanece muerta. Y la pista que permite resolverlo, claro. Lo cierto es que empezar por el primero y no por una de las posteriores más aclamadas puede ser un tanto temerario, pero imagino que si a la gente le interesa el contexto histórico más que la trama… le puede interesar.

– Del Panteón a Buenos Aires (Crónicas Ilustradas) de René Gosciny, ed. Los Libros del Zorzal

Un libro más que particular este. Porque son dieciséis historia variadas, con ese fondo humorístico que su autor sabía crear, y que tratan muchos y variados temas. Pero, además, que van acompañadas por dibujos de varios autores del francobelga: Cabu, Zep, Druillet, Lauzier, Mezières, Juilliard, Tibet, Margerin, Barral, Mourier, Cestac, Tebo, Bertrand, Achdé y Boucq. Y como cierre… una colección de fotografías de su álbum familiar. Se ve que no tenía suficientes páginas. Pero, por otro lado, para los fanses del escritor será un gran oportunidad.

– No estés sola en Navidad de Kristin Mulligan, ed. RBA

Con esta portada que le han puesto a la versión española del libro y que no parece tener muy claro cuál es su género… ni casi nada más… nos ofrecen el primero de los títulos de la serie de ‘vacaciones y homicidios’ de Mulligan. Un ‘thriller‘ en los umbrales con algunos subgéneros del terror, convirtiéndolo en una pequeña -y rápida- historia de mujer que decide irse de vacaciones y se encuentra atrapada en una cabaña y con la sensación de que algo va mal.

– Artesanos del queso de Ignacio Medina, ed. Col & Col
Este es menos un libro de recetas de queso que un libro sobre el estado del queso artesano en España. Un recorrido por 23 queserías que son todas artesanas pero que también muestran distintas facetas, desde las que vienen de una larga tradición dedicada al queso a las que son creación de personas que llegan por su amor al queso desde otros campos. Así, explicando los procesos y las aproximaciones, lo que están haciendo y lo que quieren hacer, nos permiten saber más sobre el queso entendido como parte de la gastronomía y la cultura por encima del negocio.

– Cocina casera vietnamita de Hà Nội 1988, ed. Cinco Tintas

Pues sí, la colección de ‘cocina casera’ por distintos países asiáticos que va trayendo a España la editorial Cinco Tinta ha llegado a Vietnam. Y lo ha hecho con un recetario elaborado por el restaurante Hà Nội 1988. Presupongo que por sus chefs, pero quizá ha sido el propio edificio. En esto de la edición de libros uno nunca sabe. Pero lo importante es, por supuesto, que tenemos una mirada a una cocina del sudeste asiático que no suele aparecer por nuestras estanterías culinarias.

– De otra pasta de Alicia Mañas Aldaya, ed. Col & Col

Para quien pueda creer que la pasta no es variada, versátil y con historia llega este libro en el que no solo se van a demostrar todas estas cosas, también se va a hablar de los distintos tipos, desde los populares a los menos conocidos, las especialidades regionales y, por supuesto, cómo llegar a hacer esas pastas -con sus distintos ingredientes, amasados y técnicas- y cómo usarlas en recetas que van también de lo más casero a platos de restaurante. Demostrando en un solo volumen que cuando hablamos de pasta hablamos de muchas cosas muy variadas.

– En el nido de las serpientes de Zerocalcare, ed. Reservoir Books

Pues aquí estamos, de nuevo con Zerocalcare y con un tema de lo más actual: El resurgir del fascismo. Algo que se articula con un viaje a Hungría para asistir al juicio de una activista y para hablar de otro caso judicial más ligado a ese primero. Una oportunidad para que el autor retrate de la intolerancia y la ineficacia de Europa para acabar con ello.

– Nereidas de Iliaria Palleschi, ed. Liana

Una historia mitológica con un giro, una isla en la que los hombres violentos desaparecen, unas criaturas míticas, una adolescente dispuesta a rebelarse incluso contra ellas. Este es el cómic que nos trae ahora Liana para recordarnos no solo que las cosas no siempre son lo que parecen, también que a veces es necesario reclamar tu lugar en el mundo.

Nos leemos.


Una precuela siempre tiene ese problema de que, bueno, va a acabar sonando a que tiene su futuro marcado y su pasado limitado. Como se demuestra una vez más con 4 Blocks Zero (O)(AL), una serie de Organización Criminal cuyo mayor aliciente debería de ser estar ambientada en la Alemania de 1990, pero a la que esto solo le sirve para lo que ellos querían: mostrar miseria, turbiedad y sordidez. No la organización criminal es muy interesante ni se presentan unas relaciones geopolíticas que justifiquen la decisión de hacer una precuela ni… en fin… ni nada de nada.

Supongo que alguien pensó que American Hostage (USA) podía ganar premios. Total, cosas peores lo ganan, como demuestran los Emmys año tras año. Así que esta ‘basada en hechos reales’ de un tipo que secuestra… bueno, vamos a dejarlo en que organiza un secuestro y decide que un tipo de la radio le entreviste… no es la más sensata ni inteligente de las ideas y, desde luego, no parece explicar… bueno… casi ninguna cosa con esa sensatez. Ahora, está muy convencida de su propio peso e importancia y lo juega con tanto empeño que cualquiera diría que está al borde de la parodia. Si supieran lo signifique eso.

Supongo que The Blame (UK) tenía muy claro de qué quería hablar. Por eso parece que el caso está por detrás, y no importa tanto como misterio sino para El Tema. Siendo este ‘la Policía es una organización machista, dada al compadreo, a protegerse entre ellos y no hacer caso, ni investigar, cuando hay una mujer en problemas pidiendo ayuda’. Sí, entre medias está el asesinato de una patinadora artística y una policía con una relación con un compañero y mucho que decir sobre todo lo expuesto antes. Pero, visto lo visto, y pese a lo obviamente que está ‘basado en décadas de hechos reales’, no sé yo si los que se hayan puesto a verlo por la parte del misterio van a tener mucho que hacer.

Creo que Brothers (USA) es el tipo de serie que se podría usar como arma. ¿Quieres que alguien confiese? Se la pones. Después de un rato de esta inanidad, de este ‘formulaico mal hecho’, de este vacío de humor o intención… probablemente confiese. Al fin y al cabo solo se sostiene porque sus protagonistas son conocidos, y claramente hubiera sido mucho mejor como reallity. Por lo menos ahí hubieramos podido fingir que no había un guión.

He perdido ya la cuenta de la cantidad de versiones del piloto de Call My Manager (O)(FL) -o Dix pour cent en su nombre original francés- que he sufrido ya. Veamos… a ojo alrededor de una docena. Así que me conozco más que de sobra los puntos principales del piloto. Lo que nos lleva a que lo que está relacionado con ello -con el esqueleto habitual de piloto- es más o menos lo de siempre. Por suerte hay alguna innovación y giro porque, bueno, el mundo audiovisual filipino no es como el francés. Por suerte para los primeros. Así que algún punto surrealista y de una explotación más desvergonzada tiene, lo que es un punto a su favor. Ojalá la hubiera visto en otro orden, quizá me hubiera interesado más. Así que supongo que es una opción si no llevas desde 2015 viendo variaciones sobre un mismo tema.

Socorro, los ‘basados en hechos reales’ atacan de nuevo. Esta vez con otra de lo que debería haber sido un ‘true crime’ y ha acabado siendo una de esas historias de ‘vamos a ver mujeres sufrir’. En este caso, en Cautiva (O)(AR), con las monjas por medio y la idea de que no es ‘el sistema’ sino ‘una madre superiora’ la que causa todo el dolor y maltrato -al margen de que, claro, no hay ni supervisión ni revisión de lo que allí sucedía-. Total, que eso, si os apetece ver a mujeres sufriendo, os podéis ver estos malos hábitos.

Parece que seguimos en racha y tras el ‘spin-off en diferido’ de Martin ahora le toca turno a A Different World (USA), quién sabe cuándo llegará el de Hangin’ with Mr. Cooper. Pero al menos deja la esperanza de que cuando pasen de los noventa a los dosmiles le tocará a Girlfriends. Dicho esto, parece que estamos un poco más cerca a lo que podría haber sido un émulo de Grown-ish, es decir, jóvenes actuales y problemas actuales. Que en realidad era lo que A Different World hacía en su momento. Así que podemos decir que ha seguido el espíritu. También han decidido seguir a -algunos- personajes, especialmente a Dwayne Wayne, gafas incluidas, heredadas -con la misma capacidad asombrosa de ser un gesto con expresividad propia- por su hija Deborah y protagonista del asunto. Así que no reinventa la rueda, ni parece hacerle falta, porque ofrece una sólida comedia de veinteañeros en la universidad. Y, además, no hay rastro de ningún Cosby cobrando de ella. Así que todo son ventajas.

En esta semana en la que todo se parece a todo me temo que Habeas Corpus (O)(BR) es como alguien hubiera decidido hacer una serie de abogados, de estudiantes de derecho en realidad, que decidiera hacer una versión invertida de How to get away with murder. Aquí la profesora parece más idealista, los estudiantes más… estudiantes… y el caso parece ir a favor de la justicia -que no necesariamente de la ley, recordemos que son dos cosas distintas- pero el fondo de estructura y acción, así como los movimientos y giros -el inevitable esqueleto telenovelesco que incluye un giro al final porque por supuesto- es inevitable que lo recuerde. Así que bueno, supongo que en otro momento le hubiera hecho más caso, y que tendrá sus fanses si esa mezcla de ‘derecho + telenovelismo’ es lo que les va.

Es sorprendente cómo esta semana podría reciclar con algunos toques varios asuntos. Por ejemplo, Hunkkaar – The Roar (O)(IN) tiene varios de los problemas de The Blame pero vienen desde sitios distintos. Aquí no es el problema que el Tema se coma a la Trama porque aquí no estamos con un asesinato sino con una caso de abuso. Pero tine exactamente el mismo problema porque va presentando personajes y temas para no hacer nada con ellos. Parece como si estuvieran solo para hablar de lo difícil que es llevar adelante no ya una acusación sino directamente una investigación contra un hombre poderoso -un ‘líder religioso’ en este caso-, así que las tramas y los personajes van todos para reforzar esa idea… No sé si en los siguientes capítulos harán más -aunque lo dudo- pero lo que sí sé es que con esta serie he tenido más que de sobra.

Lo que más me sorprende de Line of Fire (USA) es que es una de esas series ‘de toda una vida’. De hecho el convertirla en una familia de ‘trabajadores de las fuerzas del orden’ es complicado no establecer paralelismo con aquella otra serie de una familia de policías. Solo que esta parece pensada un poco más en el presente. Pero solo un poco. lo que está claro es que aquí se nos presenta a los personajes, su situación y contexto, se nos abre una trama general que tiene pinta que durará toda la temporada y se establece lo que es de suponer que va a ser lo que veremos: Capítulos con diversas tramas, de trabajo y de familia, habrá colaboraciones en ambas entre los distintos miembros y, de paso, irá avanzando ese ‘caso principal’. Vamos, no creo que se atrevan a que sea todo de Trama Principal porque para el cuarto capítulo sólo iban a tener espectadores largándose y no entrando. Pero a saber. Es una serie sólida y con buenos actores y si llevan adelante con algo de capacidad los capítulos -que no la trama principal- deberían de tener tiempo por delante como para acometer dos o tres temporadas sin problemas.

Me temo que esta Minerva – La scuola (O)(IT) es un ejemplo de por qué no hay que intentar copiar sin pararse a pensar primero. Basta ver un rato para ver que le gustaría ser una mezcla de Élite y Taps, y poco más para ver que en realidad podría haber sido un The Lords of Discipline -en España Hombres de Hierro– tan floja tan floja que no llega a ninguna de sus tres referentes, ni el piloto parece tener los redaños de la última, ni el dramatismo de la segunda ni parece que vayan a atreverse a dar tanta carne como la española. Vamos, la sensación es que con la carga homoerótica que tiene la cosa esta de chavales disfrazados de porteros de hotel no van a pasar de darse un besito. Y eso si llega. En fin, qué le vamos a hacer, los italianos son los reyes del exploit, pero no siempre iban a dejárselo a los más capaces de entre ellos.

Otra vez que las novedades riman, aunque no hemos visto aún la rima esta vez- Pero Mis muertos tristes (O)(AR) es el intento de adaptación de Mariana Enríquez, es la que lo mejor que puedo decir es que al menos no han puesto a una actriz en un fatsuit para interpretar a un personaje. Algo es. Por lo demás, una mujer con poderes de contactar con los muertos que tras la muerte de su madre vuelve a tener contacto con su hermana -que no puede- y, sobre todo, descubre que su sobrina también puede y, además, le ha causado problemas. Po’fueno, po’fale, po’m’alegro.

No tengo nada claro qué se supone que es este Paolo (O)(FR). Sí, sí, sí… un tipo se obsesiona de una manera que podríamos presuponer homoerótica pero ni en eso son claros… con un candidato a alcalde. Es posible -imagino- que tengan algún pasado común o que veamos algún tipo de explicación en las siguientes. Lo cierto es que lo que vemos aquí es bastante repetitivo, lo que tiene su mérito para lo espeso que resulta. Al final solo sabemos que el protagonista está fatal de lo suyo. Así que supongo que de eso irá la serie.

La idea detrás de Phap Luang Tai (O)(TA), o ภาพลวงตาย o Delusion o Delirio Mortal o…, es buena. Luego el desarrollo ya tal. Pero es mejor que la de Mis muertos tristes, el piloto con el que ‘rima’.La idea es que una mujer vuelve a su pueblo. Ya, poco original. Pero el motivo es que su madre la ha llamado para decirle que su padre anda por la casa con un cuchillo. Aparentemente es por un indicio de demencia, pero en su pueblo dicen que es porque está poseído por un asesino en concreto. A partir de ahí empiezan las situaciones extrañas y la discusión entre si lo que sucede es una enfermedad o una posesión. Es una lástima que sea tan lenta y que se vayan embrollando sin acabar de decidir por dónde tirar. Supongo que irán moviéndolo, o algo. Pero con la buena premisa enfrentando esos hechos extraños, esa enfermedad y la posibilidad de que haya algo sobrenatural. La forma distinta de entenderlo en el pueblo e incluso dentro de la familia. En fin, quizá deberían de haberlo hecho una película en lugar de una serie.

He tenido que ir a mirar si Shaque: Trust No One (O)(IN) era una de esas adaptaciones de Harlan Coben para Netflix. Pero resulta que no, que es un ‘thriller‘ – o algo- completamente diferente. Aunque, por lo demás, lleva el resto de tópicos esperables. Hay una protagonista, se nos presenta a cuatro secundarios tres de los cuales hacen ‘cosas sospechosas’ antes de llegar a los cinco minutos. El que queda lo hará antes del décimo. Habrá un ‘evento’ – la desaparición de una niña-, un paso de años que sirve más para que las cosas queden difusas y pasemos a territorios un poco más Lifetime. De hecho, los ‘giros’ de lo que sigue de capítulo son claramente altos en lo telenovelesco pero no mucho en lo coherente. Pero bueno, si las de Coben logran ser un éxito no veo por qué la cosa esta va a ser menos.

A partir de una webseries -aunque, ¿no lo son todas ahora?- llega esta Slo Pitch (CA) que pese a todo logra conquistar con encanto lo que pierde por originalidad. Es decir, una mezcla de ‘falso documental’, spokoon y ‘comedia de situación de trabajo’. Debería haber sido un desastre. Pero las actrices -varias de las cuales repiten- logran darle un corazón y una complicidad e incluso lo absolutamente predecible del asunto -un equipo de la ‘liga pachanguera’ de softball compuesta casi en su totalidad por mujeres queer se encuentra con que su entrenadora acaba de ser abandonada por su novia y que ha decidido volcarse en que dejen de ser un equipo de perdedores (haría una referencia a Bad News Bears, pero aquí no hay bears, que ya he dicho que son lesbianas en su mayoría. Así que dejémoslo en Somos los mejores. ¿Creíais que iba a decir Ellas dan el golpe? Podría, pero Ellas dan el golpe pero con lesbianas es Ellas dan el golpe.)- se salva más por las actrices y, sobre todo, la decisión de ir por lo sentimental antes que por lo cómico. Así que, bueno, no soy su público. Pero ojalá llegue hasta él. Y a más gente.

Seguimos con las rimas porque The Split Up (UK)  es un spin off de la previamente exitosa The Split que trata de seguir con otro despacho de abogados y con una serie de tramas telenovelescas. La verdad es que parece más una temporada más de la serie. Por aquello de que la serie la cancelaron porque demostraba ya su cansancio y falta de ideas. Y la decisión de moverlo un poco a un lado y presentarnos más de lo mismo… decididamente sólo interesará a aquellos que le hubiera interesado de antes. Supongo que habrán pensado que quizá ya no se acordarían de ella. Todo es posible.

Seguimos con las rimas porque S.W.A.T. Exiles (USA) es un spin off de la previamente exitosa S.W:A.T. que trata de seguir con sus historietas de guerra más o menos urbana. Aquí hacen una de esas cosas para ahorrarse dinero que es echar al reparto -y el equipo técnico y artístico, claro- recuperando solo a uno de los protagonistas y dejando la puerta abierta a algún saludo ocasional de los anteriores. Y después… pues lo que tenemos es, básicamente La nueva clase. En la que un nuevo y más joven equipo de S.W.A.T. se ponen a las órdenes de Screech… perdón, de Hondo Harrelson… para hacer lo mismo que los anteriores. Hay una trama un tanto telenovelesca de que alguien ha puesto al equipo ahí para que fallen y blablabla. No tiene ni pies ni cabeza, pero como el resto del piloto, que está escrito tan en automático que parece mentira que no esté tratando de acabar con el mundo en diez años. En fin. Que más de lo mismo pero peor. No sé yo, supongo que para la gente que busca ruido blanco puede valer.

No sé quién pensó que The Wargame (UK) era buena idea. No lo es. Ya era una tontería pretenciosa cuando era un podcast, ahora que es una serie es peor. Y meterle un acompañamiento para ‘comentar el capítulo’, como si fuera algo serio este fanfic de lo que haría UK si Rusia les atacara -vamos, no saben cuánto les va a durar el Primer Ministro, van a saber cómo reaccionar- es incluso más estúpido. Mira que en UK son capaces de tomar malas decisiones en el audiovisual, pero esta es una de las más ridículas. Quizá si hubiera sido un reality habría tenido la excusa de no estar ‘guionizado’.

Lo primero que temí de Youth (UK) es que Sharon Horgan decidiera montarse su versión de la serie de Sutton Foster. Pero hemos tenido suerte. En lugar de eso parece que ha decidido seguir con esa vertiente pseudobiográfica de Catastrophe y Motherland, esta vez centrándose en la vida sexual y sentimental de los mayores de cincuenta. La serie no es gran cosa -siendo amables- pero Horgan logra salvar casi todos los momentos de su personaje. Que ya es salvar. Así que también en eso sigue a las otras series.

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