Semana de mucho lanzamiento esta, así que vamos a comenzar ya. Lamentablemente no con el más interesante de los lanzamientos… porque este Bǎi wàn rén tuīlǐ (O)(TW), o 百萬人推理 o Million-Follower Detective o El Investigador con Millones de Seguidores o…, que podría haber sido algo más entretenido o más… algo… acaba siendo un muy rutinario -y demasiado largo- paseo por el clásico ‘policía con la vida familiar destrozada se enfrenta a un extraño caso con internete por medio’. La verdad es que no sé qué esperaba pero entre la absoluta falta de sutileza para con el misterio, lo ridículo de la mayoría de las premisas, lo estirado en general -si en el piloto da la sensación de que se dedican a dar vueltas a lo mismo… malo-, en fin, que no. Que no sé si esto lo habrán sacado de un otro lado -porque hay algunas cosas, como el peculiar uso de las cartas- que hace pensar que tiene una procedencia gráfica. Pero, claramente, no funciona. A prácticamente ningún nivel. Una lástima.
Es curioso como
Bandwaale (O)(IN) tiene algunos de los problemas de la anterior y, sin embargo, un mucho mejor resultado. El principal asunto es que no tiene prisa alguna en contar lo que quiere contar, está más organizado como un libro que como una serie, y así nos presenta a algunos de los personajes principales… pero no sabemos ni qué va a pasar, ni tenemos a todos ni, desde luego, se presenta el centro de la serie… Pero sí que se presentan sus temas. Así que aunque sea solo un inicio y aunque esté claro que van a ser dos historias distintas metidas en el mismo sitio, quizá incluso tres. Sobre todo porque tenemos una historia centrada en la protagonista, con temas de libertad, empoderamiento y amor y otro en lo que podría ser el ‘recurso cómico’ si no fuera también co-protagonista, que también quiere hablar sobre el arte, pero que lo hace desde un punto de vista claramente distinto. Igual que la idea de tradición se presenta a la vez como algo con lo que romper y que merece la pena tener en cuenta. En fin, que es un buen principio pese a sus obvios problemas. Porque, al menos, te importan los personajes y los asuntos. No sé si dará para tantos capítulos como se supone que va a ocupar. Sospecho que hubiera sido mejor como película. Pero esto es con lo que nos encontramos..
No sé qué pasa últimamente con las series de espías, pero está claro que
Betrayal (UK) hubiera preferido ser algún tipo de melodrama. Porque está claro que la parte de ‘hriller’ no le podría interesar menos. Y tampoco es que haga mucho estudio de personajes, o que cambiaría algo si en lugar de espías fueran comerciales de ventiladores. A veces sospecho que a las cadenas lo que le interesa es el ruido blanco.
¡Una alegre sorpresa! Resulta que este
The ‘Burbs (USA) tiene poco o nada que ver con la película que se supone que está… ¿adaptando? ¿
remakeando? y bastante con esos misterios de comunidad -bueno, aquí casi podríamos decir que
urbanización– cerrada. A ratos da la sensación de querer ser una comedia con misterio, casi se pueden encontrar por ahí restos de antecedentes como
Mujeres desesperadas. Pero en poca cantidad porque está ocupada siendo su propia cosa, bien es cierto que moviéndose entre esa, los misterios tranquilos de
Hallmark y las comedias de situación ‘de barrio’. Es extraño que
Peacock haya decidido enterrarla de esta manera porque es una serie con posibilidades, y no me refiero solo a las de más de una temporada, sino al reparto que han reunido (A
Keke Palmer y
Jack Whitehall unimos
Paula Pell,
Julia Duffy,
Mark Proksch y
Kapil Talwalkar) y la manera en la que va dejando caer temas -como la manera en la que tratan a la protagonista de manera veces sutil pero claramente microagresiva- así que aunque no pueda decir que es una serie revolucionaria sí que está bien hecha. Espero que logre sobrevivir pese a su cadena.
Si en la anterior hablaba de
Mujeres Desesperadas en
How to Get to Heaven From Belfast (O)(IR) casi podría decir que es una de las referencias más claras pese a ir en una dirección distintas. Pero entre los arquetipos que saca y el tono general es inevitable no hablar de dos series. Una es esa; la otra es, inevitablemente,
Bad Sisters. En ambos casos tenemos a personajes muy definidos, una muerte misteriosa que echa a rodar la acción y una cierta indefinición entre el misterio y la comedia. No es una mala serie, ni mucho menos, pero sí que tiene esa sensación general de relleno. De no haber encontrado ni en el reparto ni en lo que van o quieren contar algo que pueda diferenciarlas. Supongo que a veces es lo que pasa.
Interesante manera de presentar este
Lady Dua (O)(CS), o
레이디 두아 o
The Art of Sarah o
El arte de parecer Sarah o…, en el que comenzamos con un pequeño momento, pasamos a un cadáver, y a partir de ahí se nos va contando una historia en la que el personaje central está siempre presente, pero no nos cuenta la historia. Mucho de lo que nos enseña parece más que probable por dónde irá pero es más interesante ver cómo va contando la historia. Incluso aunque, de nuevo, esté claro que mucho no se ha presentado aún en el piloto, casi podríamos decir que es una historia independiente a la que le falta el final. De nuevo la clave está en que tanto lo que nos presenta como el cómo lo presenta deja claro que hay una intención y una mezcla de personajes e historia preparada. Lo uno compensa lo otro, supongo. Y, sobre todo, nos ofrece algo que parecía ir alejándose. Una serie de
Netflix en la que merece la pena mirar a la pantalla.
Empezaré admitiendo una cosa: Nunca me ha gustado la novela de
Lord of the Flies (UK). Y según ha ido pasando el tiempo más manía le he ido cogiendo. Si ya de por sí la crueldad por la crueldad que muchas veces mostraba me parecía más reflejo de las opiniones del autor que de cualquier otra cosa – incluyendo el hecho de que todo parta porque los malvados comunistas hayan soltado la bomba o de que obvie que las veces que se hayan producido situaciones similares la gente haya colaborado en mayor o menor medida para sobrevivir- la evolución de la sociedad que parecía creerla ‘basada en hecho reales’ no ha hecho más que aumentar la repulsión. Una novela que nos muestra el descenso al caos del ser humano pero no se preocupa en decirnos que no es algo inevitable ni contra lo que merezca la pena luchas no merece mi respeto. Dicho todo esto, la adaptación de la
BBC está bien en donde suele estarlo, tanto la producción como los jóvenes actores cumplen de sobra su papel. Hasta el punto de que lo ridículo de la premisa queda más subrayada aún. Aunque hay un algo en la manera de filmarlo que a ratos parece más cerca de
La Laguna Azul de lo que la televisión en tiempos post-
Epstein parece normal que haga. En fin, supongo que a los que sí que les guste el libro original les gustará esta adaptación. Yo sigo siendo incapaz (también de esto).
Ryan Murphy sigue en su carrusel de series, a ver si alguna le funciona. Hoy tocaba
Love Story (USA), nuevo contenedor antológico en el que decide que el
High Camp seguro que le puede ayudar si pone a los protagonistas como si fueran parte de una telenovela y no algo real. Lamentablemente ni la historia da para mucho, ni los actores logran que sus personajes vayan más allá de la caricatura, como si estuviéramos en una versión de algo que hubiera preferido ser
Spitting Image… pero no ha tenido la posibilidad de serlo. Y sufre, vaya si sufre, por ello.
-No sé quién pensó que era buena idea adaptar
El Museo de la Inocencia del premio nobel
Orhan Pamuck, pero este
Masumiyet Müzesi (O)(TU) logra que parezca más una obra de terror o drama que de romanticismo. Quizá es por cómo lo han entendido, quizá por la manera de contarlo, pero un tipo que reúne todos los momentos de una relación ‘ilícita’ y que parece haber seguido y perseguido a una mujer pese a estar con otra… acaba resultando más inquietante que cualquier otra idea que alguien pueda pensar. Hasta el punto en el que hay momentos en los que parece que estás en una de esas películas de
Lifetime en la que se va a descubrir que el
‘novio’ en realidad es un peligroso psicópata. Pero parece que no, que simplemente es que en
Netflix no han sido capaces de encontrar, de haberlo, el ángulo correcto para ofrecer la obra.
Intentar hacer algo con escenas de carrera es uno de esos recurrentes que en el caso de
Motorvalley (O)(IT) funciona regular. Las escenas de carrera están bien. El resto es poco menos que un esqueleto, una excusa argumental. Tres personas que, cada una por un motivo, están en un mal momento, se reúnen para lanzar una escudería -o algo- y tratar de encontrar redención. Cada cual la suya. Tiene pinta de que lo conseguirán pero después de varios problemas, porque esto está construido con plantilla. Así que es fácil de vaticinar que habrá una puesta en marcha, un inicio con éxito, fracasos, el equipo se rompe, el equipo regresa y, con dificultad, gana una última vez. Quizá se podría extender entre temporadas todo esto pero, ¿quién espera realmente que Netflix le de más de una temporada? Así que bueno… si a alguien le apetecen las escenas de carreras y un trío de actores -bueno, dos actrices y un actor- protagonista que hacen lo que pueden para que parezca que ahí hay una trama… quizá sea su serie. Pero a mí me pilla fuera de pista.
Una vez más, puedo aceptar que el problema soy yo. Pero es que este
Ołowiane dzieci (O)(PO) sobre una desafiante doctora dispuesta a denunciar el envenenamiento por plomo en unos niños de una ciudad industrial polaca… ¿cuántas veces lo hemos visto ya? Vale, quizá no polaca. Y, definitivamente, con menos ‘componente criminal que apunta una pistola a la cabeza de la doctora’ y también con menos ‘malvados comunistas’. Supongo que el anticomunismo es la auténtica innovación aquí. En fin.
Empecemos por el principio. ¡¿Por qué seríes que duren una hora?! Dicho esto,
Ramune Monkey (O)(JP), o
ラムネモンキー o
Soda Master o
Las huellas del pasado o… , es una historia sobre la nostalgia de los señores de cierta edad. Con tres antiguos compañeros de clase y una maestra que en el presente se encuentran con que las cosas no son -claro- como esperaban. Pero lo que pasó con esta maestra particular en el pasado y lo que está pasando en el presente parece atado de una manera que la nostalgia es el centro de la historia incluso si unos huesos encontrados en una obra son la manera de hacerla avanzar.
Volvemos otra vez a los problemas de los pilotos con este
Small Prophets (UK) que se comporta antes como un primer capítulo que como un piloto. Con el problema habitual de que si no presentas la situación que se va a desarrollar -que aquí podemos entender de fondo, en el mejor de los casos- y lo que enseñas no es especialmente interesante y sí muy estirado -sin contar con que el actor principal parece más viejo que el que hace de su padre, el mítico
Michael Palin– pues para qué seguir. Y sí, en el reparto hay buenos cómicos (como
Sophie Willan o
Jon Pointing) pero sospecho que hay que tener un sentido del humor del que yo claramente carezco para encontrar algo en este piloto que me haga querer seguir viendo la serie.
Lo único que puede salvar a
Small Town Scandal (NZ) es el encanto de las obras pequeñas, porque todo lo demás -un caso de muerte sospechosa, una persona con pasado complicado que decide hacerse
podcaster para cubrirlo, una serie de particulares sospechosos en una pequeña localidad- está más que explotado. Vale, está
Rosa Matafeo, pero en realidad de todo el reparto solo
Felicity Kendal defiende su parte. Y no tiene mucho que hacer con ello.
No todo van a ser las carreras espaciales occidentales, también la india merecía su espacio en la ficción -o en la recreación de la misma, según se vea- como demuestra este
Space Gen: Chandrayaan (O)(IN) que explica lo que se hizo entre el fracaso de la segunda misión
Chandrayaan y la tercera. Es decir, entre 2019 y 2023. No es que sea muy interesante -supongo que habrá un cierto tipo de aficionado a la exploración espacial a quien sí le pueda interesar- y se nota claramente la mano patriotera de los temas y formas de la India de
Modi. Casi solo falta que echen la culpa a los musulmanes y los paquistaníes del primer fracaso. En fin, una serie para un nicho en el que no estoy.
Parece que los esfuerzos para convertir España en un plató siguen funcionando, por ejemplo esta
These Sacred Vows (O)(IR) nos muestra a un grupo de turistas irlandeses que han venido a Tenerife para una boda. Por supuesto la cosa no sale como se esperaba en esta mezcla de comedia y drama en la que todos esconden secretos y que la serie comience con un cura muerto, ahogado en la piscina, hace suponer que tanto el tono cómico como la intención de que haya algo así como suspense -no hay sangre a su alrededor, ni vemos nada que nos asegure que ha sido un asesinato- pero también un cierto recordatorio de que quiere pertenecer a un tipo de historias que comienzan así. En fin, el cura en cuestión sigue un tanto la ruta
Mr. Bean, y es de suponer que cada capítulo nos irá completando más información sobre la gente en esa boda. Lo que no parece es que vaya a ser… especialmente cómico por mucho que ellos crean. Supongo que en eso se quieren parecer a
White Lotus y similares. Al margen de la idea de venir a España y traerse un cura. Supongo que también se llevarían arena y agua salada, por si acaso les hacía falta también. En fin, que no.
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