¡Libros que Salen! Ramírez, «El inglés que subió una colina y bajó una montaña», Graham Jones y más

¡Que entre la pila!

La razón de todo. Tomo 1 de David Ramírez, ed. Astiberri

Vuelve David Ramírez a los cómics introspectivos (dentro de un orden) con esta historia en la que intenta explicarse su relación con el impulso creativo. ¿Cómo acabó dibujando, de dónde le viene la afición por inventar historias, cuándo pensó que era una buena idea? Por supuesto el repaso a su propia historia y las anécdotas y preguntas que siguen saliendo justifican que acabe siendo una historia en dos tomos. Porque, claro, así podrá hacer a futuros una edición recopilatoria.

El Ángel del lago Indian de Stephen Graham Jones, ed. La Biblioteca de Carfax

Pues aquí estamos, con el último capítulo de la trilogía del lago Indian, con Jade de vuelta al pueblo, su historia de violencia y asesinatos regresando entre los jóvenes pero afectando, por supuesto, a cualquiera de los personajes nuevos o antiguos. Porque en el gran final uno no puede estar seguro de lo que tiene por delante ni las Final Girls.

El inglés que subió una colina y bajó una montaña de Christopher Monger, ed. Hoja de Lata

Pues sí, hay una novela. Tiene su truco, claro, porque en realidad es la novelización del guion de la película hecha por el propio director y guionista de la misma. Que le permite expandirse en algunos puntos mientras trata de capturar el mismo encanto entrañable que la obra original.

Al encuentro del hombre de James Baldwin, ed. Sexto Piso

Pues aquí siguen, recuperando a James Baldwin con nuevas traducciones -que más les vale porque entre la de los setenta y la de los ochenta ha llovido y, sobre todo, confío en que esta esté más… completa- pero bueno, lo importante es que este libro de relatos sobre el racismo (sea el que lo sufre, el que lo ejerce o el que se desentiende) muestra muchas de las distintas formas en las que puede afectar y las muchas formas que las personas, muchas veces perdidas o desesperadas, tienen de afrontarla. Muchas veces desde posiciones que parecen casi autobiográficas.

Una casa sola de Selva Almada, ed. Literatura Random House

Casas vacías que una vez estuvieron habitadas, la forma en la que son ocupadas pero también abandonadas sirven para contar la historia de la expectativa por una familia que estuvo allí pero que ahora no vuelve. Eso es lo nuevo que nos trae Selva Almada.

Poderoso río rojo de Louise Erdrich, ed. Siruela

Vuelve Louise Erdrich y lo hace con una boda, o una promesa de boda, en la que los actores principales no parecen tener claro qué quieren. Si el novio que espera que con ella todo se solucione. Ni ella, que preeriría casi cualquier otra cosa. Ni el amigo que es esa otra cosa y espera recuperarla. Ni la madre de la joven, que trabaja para la familia del novio y que tiene visiones. Un melodrama en el que la tragedia parece estúpida y evitable, mientras que los secretos y tensiones en las familias no pueden más que explicarla.

La planta de la atropina de Sarah Read, ed. Dilatando Mentes

Vuelve Sarah Read a nuestras estanterías, y lo hace con una historia sobre un joven que regresa a su casa esperando una herencia y se encuentra con una maldición, dando lugar a una historia gótica de secretos familiares, fantasmas, venganzas y otras hierbas en el que la mansión familiar no es lo único que parece que vaya a derrumbarse sobre nuestro protagonista.

El despido de Donald E. Westlake, ed. Muñeca Infinita

Estaba yo preguntándome cómo habría acabado este libro en esta editorial pero, claro, el cine. No me refiero a la adaptación que Costa-Gavras hizo como Arcadia sino a la de Park Chan-Wook en No hay otra opción. En fin, la historia es la misma al final, un hombre despedido sin miramiento tras servir en una empresa fielmente, pero quieren ahorrar y deciden echarle. Así que el protagonista toma una decisión: Si no hay empleo es porque hay competencia para el puesto. Así que su forma de lograr una entrevista de trabajo es… distinta. Así, en una historia criminal con humor negro, un clásico en Westlake, tenemos una crítica a la deshumanización y las empresas. Agradezcamos, por tanto, que el cine haya engrasado la publicación literaria.

El otro de Eduardo Zamacois, ed. Pez de Plata

No deja de sorprender encontrar la recuperación de Zamacois a estas alturas pero, mira, estamos hablando de una figura que en tiempos fue realmente prominente, así que bien está hacerlo, más aún si es esta mezcla con suspense, algo de fantástico y algo de terror. No sé si, como la editorial afirma, estaremos ante «la primera obra de terror moderno española», pero sí puedo de cir que esta obra de 1910 es una rareza de un autor bien conocido y vendido que, por supuesto, merece la pena conocer.

Cuentos mórbidos de Quentin S. Crisp, ed. Aurora Dorada
Quentin S. Crisp -no confundir con Quentin Crisp, sin S.– fue finalista del Shirley Jackson hace un par de décadas. Siempre le ha interesado la fricción entre lo material y lo sobrenatural, así como las influencias japonesas -cuya literatura es, junto con la filosofía, una de sus especialidades académicas. Así que en este conjunto de ocho relatos ya sabéis que podemos encontrar.

La dama de Deerpark de Seumas O’Kelly, ed. Tres Hermanas
Conocemos a Seumas O’Kelly sobre todo por La tumba del tejedor. Pero lo cierto es que escribió más, bastante más. Como esta historia que a ratos parece un drama más o menos romántico, en otros podría ser algún tipo de sátira o farsa y de cuando en cuando se va hacia el gótico. En cualquier caso el centro es una de aquellas novelas ‘de mansión’ sobre el final del S XIX, en este caso en Irlanda claro. Una mujer se encuentra como única heredera de una mansión, teniéndola que sacarla adelante. Cuenta con un fiable gestor a su lado y podría parecer que por ahí irán los tiros hasta que un tipo turbio que ambiciona la propiedad aparece para seducirla. De esta manera se nos habla de la situación decadente de la ‘nobleza rural’, de los juegos sociales -casi diríamos que de poder- entre las personas y, por supuesto, de esas heroínas frente al mundo en incierta situación. Incluso cuando son herederas.

Mierdificación de Cory Doctorow, ed. Capitán Swing

La mierdificación, la enmierdación… como queráis traducir la ‘shitificación‘ que hace que las compañías tecnológicas tomen decisiones que empeora su producto, la experiencia del usuario y los resultados… excepto la de su cuenta económica. Porque esto es siempre una decisión comercial y de eso habla y explica Cory Doctorow en este ensayo que es otro ejemplo del ‘usted está aquí’ del desastre tecnológico. Y, cada día un poco más, también de ‘lo real’.

Un mal día para el hombre leopardo de Barry Gifford, ed. Dirty Works
Van quedando ya pocas historias de Sailor y Lula, pero todavía quedan un par. Aunque la que aquí nos ocupa está con ellos en sus sesentena y distintas actitudes ante la vejez. Algo que se notará más todavía cuando su hijo les avise de que va a ir a visitarles acompañado de un célebre director de Serie B.

Parker Girls de Terry Moore, ed. Norma

Aquí estamos de nuevo, ha tardado lo suyo pero tenemos un nuevo Terry Moore con Katchoo como parte de las Parker Girls. Tambi está por medio y aunque hay una parte de investigación también es importante esa protección entre ellas, llevando a una parte algo más oscura (en ocasiones de manera gozosa) del universo mostrado en Strangers in Paradise.

– Saturnia de Alberto Martín Curto, ed. Andana

En España, en los años ’30, una madre soltera esconde a sus dos hijas en casa para que nadie las descubra. No es la única persona con secretos, Clavel de Luna -una ‘travesti cabaretera’- se cruza en su vida. Y así entre las invenciones de las niñas y el apoyo mutuo se nos muestra un momento distinto de aquella historia de España.

Corazones que cortan de Kika Hatzopoulou, ed. Nocturna
Se ha hecho esperar, pero ya está aquí la segunda parte de esa bilogía que comenzó con hilos que unen y que proponían un misterio dentro de la mitología grecolatina en el mundo actual, con los descendientes de los dioses y sus complicados destinos, algo de lo que puede dar fe la protagonista, investigadora privada y moira con una línea de investigación que se estaba deshilachando.

Escuela de detectives de BeKa y Goalec, ed. Bokata Books

El sello de Bruño para el cómic infantil sigue produciendo obras, como esta que comienza una serie sobre un trío de jóvenes amigos que con una lupa, una libreta y algo de valor deciden dedicarse a ser detectives. Algo especialmente interesante para ellos cuando comiencen a escuchar de casos extraños que parecen tener monstruos por medio. Pero, claro, un buen detective de verdad sabe que siempre hay una explicación. Y, en este caso, también hay bastante humor.

Zorro busca amigo de Enrico Lorenzi, ed. Pijama

Una graciosa historia con grandes dibujos en la que Zorro busca un amigo con el que tomarse un chocolate caliente antes de ir a dormir. Pero, claro, la mayoría de sus amigos son diurnos así que, ¿con quién podrá tomárselo? Una historia sencilla para un libro encantador.

Nos leemos.


Bien empezamos, este Amor Animal (O)(AR) parece que quiere ser un Gossip Girl mezclado con Élite y acaba pareciendo Mentiras y Gordas en versión karaoke. Que sí, que mucho joven solo, mucho sexo y mucha música, pero solo con so no logras hacer un Skins. Lo que logras es algo que lo único que tiene de adolescente es que es un revoltijo que no sabe lo que quiere ser pero sí que tiene ganas de llamar la atención.

Por contra Emergência Radioativa (O)(BR) es una agradable e inofensiva historia sobre una tragedia nuclear. Un ejemplo de la necesidad de manejar correctamente los residuos nucleares, en este caso de radiofarma, una máquina de radioterapia dejada por o para chatarra de la que no se eliminó el residuo radiactivo y que acaba dando una vuelta por Goiânia, la historia de las personas que lo encontraron, el tránsito de ese ‘paquete especial’, la forma en la que se reaccionó por parte de distintos profesionales, eso es lo que se cuenta, de manera más competente que dramática -aunque, al menos, no intentan ponerse intensos- consiguiendo una serie que es probablemente más interesante como historia que como serie, pero supongo que como una versión un tanto aguada de esos Estrenos TV Especiales serviría

No, en serio, ¿otra vez esta serie? Al final van a lograr su propia categoría. En fin, resumamos: Un grupo de mujeres de buena posición con secretos y bla, una de ellas muere, el resto intentan hacer, descubrir y ble, eso es lo que trae Imperfect Women (USA) que tiene poco más que ofrecer, porque Keri Washington trata de sacarlo adelante pero es lo de siempre, exactamente el tipo de serie que podrías esperar. Lo raro es que no salga Nicole Kidman. No sé qué pretende AppleTV pero puede ser la vez que peor les ha salido este modelo de serie. Y eso que aquí se nota que había gente que sí que tenía ganas de que se hiciera, que esto no es Netflix. En fin.

Seguimos de mal en peor con The Madison (USA), que es todo un duelo entre Michelle Pfeiffer y el guión. Pfeiffer intenta todo lo que está en su mano para sobrevivir a la tremenda estupidez de ‘la ciudad es todo el mal, hacen cosas antinaturales, son wokes, lo único bueno es el campo‘ en la que se ha metido -he mirado a ver cómo la convencieron, que diga ‘acepté antes de leer el guión’ es algo que me puedo creer, sobre todo si lo que le contaron era sobre el personaje visto cómo termina el piloto- pero, claro, ¿hasta qué punto puede uno soportar tanto por ver a una actriz siendo buenísima en su trabajo? Pues yo, desde luego, no voy a pasar del piloto.

La idea tras The Other Bennet Sister (UK) no es mala, coger Orgullo y Prejuicio y contarlo tras las gafas de otro personaje. Concretamente de Mary. Dado que hay como 10 capítulos y la serie se come media novela en el piloto creo razonable suponer que va a contar más allá, teniendo en cuenta además que historias como la del óptico parece pensada para que tengamos claro con qué nos vamos a enfrentar: La sociedad inglesa. A que la serie navegue ayuda un buen reparto. Así que no es que vaya mucho más allá -al menos para una persona que no es tan fan del asunto como yo- pero supongo que para los fanses será un buen rato -al menos si es capaz de hacer con facilidad el salto tras lo que cuenta la novela-.

Supongo que Niwatori Faitâ (O)(JP), o ニワトリ・ファイター o Rooster Fighter o…, es una aproximación humorística japonesa, a ratos más cerca del underground, otras veces del surrealismo japonés, de las series de [adult swim]. No sé cuánto de ello habría en el manga original -que llegó a España de mano de Ivrea-. Pero como a mí no me ha dicho nada, y los momentos sexuales de pollos me han parecido lo único… que recordaré, más que memorable… pues bueno, pues vale, pues me alegro.

No sé si habrá mucha gente que viera Raajneeti, esa mezcla de El Padrino y el Mahabharata -con inevitables referencias a la familia Ghandi, diría yo-, pero alguien de Prime… perdón MX Player… debió de pensar que de ahí, concretamente del ‘asesor áulico’ al que Nana Patekar daba vida y que ahora, en Sankalp (O)(IN), es el centro de una serie de intrigas políticas que, sinceramente… no. Ni son muy intrigas, ni son muy políticas, ni nada. Quizá esta me ha pillado fuera de la cosa cultural propia. O se va a convertir en una obra de culto. A saber. Pero yo, francamente, paso.


¡Libros que Salen! Yoshitake, «El tañido», Ephron y más

¡Que entre la pila!

Tantos futuros como puedas imaginar de Shinsuke Yoshitake, ed. Pastel de Luna

En lo nuevo de Shinsuke Yoshitake una pequeña se ve abatida por las opiniones de su hermano sobre el futuro, por suerte su abuela le señala que el futuro puede ser muchas cosas distintas porque aún no está escrito. Y esa es la puerta para los ejercicios de imaginación y variaciones marca de la casa que podeos ver desde la misma portada.

El tañido de Mark Alan Miller, ed. Hermida Editores

Bueno, pues la colección de terror de Hermida sigue con sus clásicos -como no publicar a mujeres- trayendo un texto del ciclo Hellraiser. Lo curioso es que no lo escribe Baker sino otra persona ‘a partir de sus ideas’ y con la intención de rellenar huecos entre El corazón condenado y Los evangelios escarlatas. En fin, supongo que a los completistas les interesará saber que existe.

Gente a cenar de Nora Ephron, ed. Libros del Asteroide
Pues aquí estamos, con Ephron de nuevo. Una nueva recopilación de artículos, esta vez inéditos en español. Por supuesto ya hay un tiempo y una distancia con el momento en el que los escribió, pero también se mantiene su humor y sus temas.

Una decepción escandalosa (2, Beatrice Hyde-Clare) de Lynn Messina, ed. RBA
Pues aquí estamos de nuevo, otra historia Hyde-Clare, con un secreto que se está descontrolando, un nuevo cadáver y un duque muy pesado. ¿O es que siente algo por él? Así que, entre romance y humor, van investigando un misterio con un libro sensacionalista por medio.

Flores y funerales de Kate Khavari, ed. Alma

Pues aquí estamos de nuevo, con la botánica Everleigh Saffron metida en un segundo caso dentro de la ‘otra’ línea de Cozy Crime de Alma que por algún motivo se llama Crimen y Misterio. Mujeres recibiendo ramos y muriendo envenenadas, una serie de sospechosos y una ocupación poco convencional para una dama. Ya sabéis.

Una pizca de maldad (6, Club Secreto de Detectives) de Robin Stevens, ed. Alma

Pues sí, han vuelto. Y lo hacen con mucha peripecia: Una muerte en la familia, un viaje a Hong Kong, un nuevo hermano, una desaparición… Las cosas nunca están tranquilas para estas muchachas.

Misión biblioteca de Robert García y Elena Haba, ed. Jaguar

Una lectora voraz, una bibliotecaria con malas pulgas y un problema que hace que tenga que tirar de ingenio para poder seguir con los libros. En una historia divertida, con estupendas ilustraciones y amor a la lectura en todas sus páginas.

Nos leemos.


Semana floja esta, floja desde el principio con una Crackhead (NZ) que es otra de esas historias de mujeres desastre que son forzadas a ir a rehabilitación y que se cuentan como si fuera una comedia o algo. Quizá estéis pensado, ¿La condenan a un programa de rehabilitación de 28 días como en esa película llamada… 28 días? Que cosas tenéis. Cuando está claro que esto es una comedia moderna y valiente. Además también hay momentos en los que parece que quiere ser una versión poco interesante de Nurse Jackie. Que lo mismo esto os interesa pero, la verdad, a mi me da tremenda pereza todo esto.

¿Puede David Morrissey llevar sobre sus hombros una serie? Pues en ello parece estar de nuevo. Y mira que Eve Myles parece estar ahí para compartirlo, pero el problema de Gone (UK) es que todo lo que ella tiene de, digamos, normalidad, tiene que contrastar con lo particular del personaje de Morrissey, que parece diseñado para que la gente sospeche de él. Y que lo haga por el exceso de inglesitud del personaje. Le hemos visto antes interpretar a criminales pero aquí parece más bien componiendo algún tipo de trauma andante con patas, así que es de suponer que por ahí irán los tiros con una historia que, en realidad, tenemos bastante transitada: entorno privilegiado, una denuncia de desaparición, la poli se pone a ello, un tipo resulta muy sospechosos, hay algunos secundarios, yada yada yada. En fin. Que como rancho vale pero no sé yo si tiene más y, sobre todo, si van a poder estirarlo seis capítulos.

Agradable sin más, Local Times (O)(IN) es una especie de serie costumbrista, un tanto blanda, que procura hacer de la unidad de las personas y de un periodismo de baja estofa pero algo de corazón el centro de la enésima historia de ‘negocio en problemas con gente desastrosa por medio’ que acaba en eso, en algo agradable, sin más que ofrecer ni que recordar. Que con la semana que llevamos tampoco voy a quejarme demasiado de ello.

Un ejemplo más de que las series turcas podrían ser fácilmente series españolas, Mira: Her Şey Yolundaymış Gibi (O)(TU) es otra de esas obras de ‘mujeres en crisis’ que buscan una empatía para con su protagonista -que puede conseguir- y un interés en su vida -que esto ya es más difícil- y en esa ‘reconstrucción’ posterior a que su marido le diga que se acabó. En fin, intentos de humor, desastre cotidianos, la sensación de ¿pero esta serie no me la he visto yo antes? Lo típico, vaya.

¿Por qué? ¿Por qué siguen haciendo versiones internacionales de una sitcom que lleva cerrada 13 años? ¿Por qué se empeñan si no han funcionado ni la continuación ni las versiones internacionales previas? ¿Por qué me tengo que sufrir el piloto de La Oficina (O)(MX) cuando muy claramente no saben ni lo que quieren hacer con ella? Porque hay cosas que quieren replicar, pero otras -el nepotismo, por ejemplo- la quieren cambiar. Y el problema es que ninguna funciona. Pero, claro, el nivel está tan bajo que se puede hacer el ranking por cómo de mala es: Peor que la India, mejor que la Australiana pero CLARO, ¿podría ser peor ser alguna peor que la Australiana? No, por favor, no quiero respuestas, no vayan a dármela la siguiente vez que alguien decida que hay que hacer OTRA VERSIÓN INTERNACONAL MÁS.

No sé en qué momento alguien pensó ‘Lo que hay que traer de nuevo son las viejas novela de universidad, seguro que a la gente le encanta saber sobre profesores universitarios’, pero si leerlas desde la actualidad muchas veces deja esa sensación de que los años setenta fueron hace dos siglos verla convertida en serie de televisión demuestra que la edad de los que contratan las series es mayor de la que parecía. Solo eso explica que alguien pensara que era buena idea sacar este Rooster (USA) que es una insufrible justificación tras otra intentando hacer pasar como cómico algo que, en el mejor de los casos, es grimoso. No voy a decir que culpe al remake de Frasier, pero está claro que alguien pensó que podría mejorarlo y sólo ha logrado demostrar que no.

¿Cómo es posible que lo único potable de Scarpetta (USA) sean las partes sin actores famosos? Las escenas entre Nicole Kidman y Jamie Lee Curtis son insufribles, Simon Baker parece escapado de rehabilitación, creo que sale Ariana de Bosé, pero podría ser un mueble, si Bobby Canavale es el mejor de los ‘famosos‘ es que tu reparto hace aguas. Menos mal que hay otra línea temporal en la que Rose McEwen logra salvar algo los muebles con ayuda del hijo de Cannavale y de Hunter Parrish. Que Ballard sea mejor serie que esto -aunque, ciertamente, no llegue a los abismos de Cross, en la que pasa exactamente lo contrario, solo se salva su actor principal- debería de provocar algún despido en Prime. Porque no puede ser que uno de sus ‘grandes lanzamientos’ haga que pienses que ojalá hubiera buscado a cualquier otro reparto para las partes modernas.

Sospecho que ni en ALLBLCK saben de qué leches va Wild Rose (USA). Asumo que Omarion llegó diciendo «Tengo una idea para una serie» y nadie fue capaz de explicarle que esta especie de Love & Hip Hop: Asesinos no solo no tiene pies ni cabeza -que eso aún es algo que podíamos aceptar- sino que sus tramas se van pisando entre ellas hasta el aburrimiento, tropezando con sus propios cambios de tema y tono, hasta llegar al momento en el que te da igual lo que te están contando porque ya irán a otro lado que siga sin parecer estar apuntando a nada.

Channel 4 ha decidido adaptar de nuevo A Woman of Substance (UK), que quizá recordéis de cuando en los ochenta, durante uno de esos ‘booms‘ del hace miniseries, tubo una adaptación rollo Grandes Relatos en tres capítulos. La adaptación, con sus cosas, lograba reflejar las cosas del novelón, tanto el ‘high camp’ como las más propias de Culebrón de Lujo Ochentero. En tres capítulos toda la peripecia y los mil giros daban la sensación de ser especialmente despepitada, incluyendo las dos tramas temporales. Pero dentro de su contexto es entendible. Lo que no entiendo es que en 2026 decidan darle otra vuelta a la novela de Barbara Taylor Bradford -que, por cierto, P&J publicó como Toda una mujer– y decidan que lo van a hacer en 8 capítulos (que buen) y  a estirar… Todo. Sí, la primera eran 3 capítulos, pero estás adaptando un novelón de 800 páginas, no puedes centrarte en ese momento La Promesa de Puenteviejo del principio si pretendes contar las mil idas y venidas del asunto. Y si no lo pretendes contar en una sola temporada… ¿Cómo pretendes terminarla en el momento actual (de la novela, los setenta, vaya)? Porque de trama antigua tienes mil idas y vueltas, pero de moderna no hay mucho de lo que tirar, poco menos que dejar colgando.Así que, de nuevo, decisiones. Igual que son decisiones los cambios que hacen -pero, a ver, ¿qué problema había con que tuviera DOS hermanos y uno se hiciera marinero?-, en fin, que no sé qué pretenden. Solo que está claro que Channel 4 ha decidido que en lugar de ir adaptando el resto de los libros en distintas miniseries, como hicieron en los ochenta -que llegaron creo que hasta el tercer o cuarto libro de la saga-, era mucho mejor ir estirando solo el primero para todo lo que les pueda dar. ¡Jamás entenderé a las cadenas!


¡Libros que Salen! Kang, «El ángel y los perversos», Manguso y más.

¡Que entre la pila!

Tinta y sangre de Han Kang, ed. Literatura Random House

Lo nuevo de la Nobel surcoreana es una obra que desde fuera puede parecer policíaca, una artista muere en un accidente de coche, una amiga lee un reportaje con insinuaciones y decide desmentirlo y limpiar el nombre de su más que amiga. Pero esta es la excusa para hablar de la pérdida, de la creación, del dolor y el deseo; en la que el arte y la obsesión son partes de la experiencia humana.

Mentirosos de Sarah Manguso, ed. Alpha Decay

El matrimonio convertido en trampa doméstica, esto es de lo que trata lo nuevo de Manguso, la historia de una escritora que se casa con un cineasta llevada por el romance… que va mostrando una cara menos amable y más decidida a aprovechar hasta casi la explotación una situación que se podría definir como reflejo del sistema que la creó.

El ángel y los perversos de Lucie Delarue-Mardrus, ed. Alba
La historia de una persona intersexual escrita en 1930 y que no acaba de encajar aunque al ser de buena familia puede permitirse vivir una doble vida. También una muestra de la realidad de la época con veladas de salón que son en realidad encuentros amistosos entre gente queer, aventuras sáficas y tertulias literarias. Por supuesto lo que Mardrus relata -y esa insatisfacción de su personaje central al ver que no encaja- en esta breve novela sirve también para buscar una cierta perspectiva optimista -por extraño que parezca- sobre toda una situación y un momento.

Dioses oscuros de T.E.D. Klein, ed. Valdemar

Se anima Valdemar a publicar los cuentos completos de T.E.D. Klein, un hombre -claro que es un hombre- que está vivo aún -78 años tiene, eso sí- seguidor de Machen, caracterizado por el uso de la sutileza en el terror, autor de la recordada Ceremonias sangrientas y habiendo trabajado tanto en el cine como en tareas más propias de la academia.

Grandes promesas de Pierre Lemaitre, ed. Salamandra

Aquí llega el remate de esa saga que Lemaitre ha dedicado a la familia Pelletier y esos Años Gloriosos que inició en El ancho mundo. Y esta vez la historia habla de un París que convive con la marcha de la gente de las zonas rurales, y mientras un secreto -otro- acecha a los Pelletier por medio se mezclan un incendio, un bebé… y un jabalí.

Solos los dos de Jack Wang, ed. Amok
Una obra sobre la diáspora china, desde un joven que se hace pasar por mujer para jugar al hockey en los años veinte a un consul intentando salvar vidas en la Alemania de los 30, a un actor que lucha por que Hollywood le vea como más que un estereotipo, una familia asiática en la Sudáfrica del Apartheit y aún más historias que van recorriendo el tiempo y las distancias para mostrar lo diferente de cada una de estas experiencias y, sin embargo, el centro creado por el conflicto racial que hay en cada una de ellas. Y la lucha, de tantas maneras distintas, que lleva asociado.

Lady Molly de Scotland Yard de la Baronesa Emma Orczy, ed. Funambulista

Aunque más conocida por La Pimpinela Escarlata, la baronesa Orczy también escribió novela policíaca, hasta el punto de estar entre el grupo de escritores que crearon el Detection Club -incluso aunque fuera húngara- y formó parte entre otras cosas por esta creación de una de las primeras investigadoras femeninas. Una suerte de vuelta a las historias de detectives de inicios del S XX con dos mujeres decididas a solucionar misterios de distinto pelaje.

A la caza del trono de Rhys Bowen, ed. Alma
El manuscrito maldito de Elizabeth Penney, ed. Alma

Pues aquí estamos de nuevo, con dos historias más de sus respectivas series, la de Elizabeth Penney nos trae de nuevo a Georgie, la joven ‘noble‘ que se ha buscado la vida entre otras cosas colaborando con el espionaje británico y a la que va a tocarle soportar una caza del zorro mortal; y también tendremos más de la serie Una librería en Cambridge, esta vez con un manuscrito que… ahm… está maldito… y la gente muere… y esas cosas… En fin, que sepáis que hay dos más del Cozy Crime de Alma.

Si Sabino viviría de Iban Zaldua, ed. Episkaia

¡Vuelve Episkaia! Siempre es una alegría ver lo que puedan proponer, incluso si es una recuperación como es este caso. Porque después de su publicación hacer poco más de veinte años en Lengua de Trapo nos permite redescubrir esta era una novela de humor, fantástico y misterio en la que Zaldúa presentaba a Cosmic Josemi, un detective galáctico que tiene que hacerse con un cierto ADN para los ordenadores.

El diario del demonio de Park Kun-Woong, ed. Tengu

Un grupo de personas sin aparente conexión se encuentran retenidos en una cárcel, sometidos a penalidades y sin saber de su futuro. Así es como Park Kun-Woong, con su estilo de grandes bloques de tinta y diseños casi naïf, comienza a narrar uno de los hechos más oscuros de la historia de Corea, la masacre de la Liga Bodo, realizada durante la Guerra de Corea y probablemente con el conocimiento de Estados Unidos, la decisión de detener a varias decenas de miles de personas -se estima que entre 60 y 200 mil- matando a muchos de ellos tras haberlos señalados como simpatizantes comunistas… pese a no tener realmente ninguna conexión. No es un tebeo agradable, pero puede ser interesante -aunque ojalá tuviera una rotulación mejor-.

La reina pálida de Ethan M. Aldridge, ed. Astronave

Otro de esos estupendo cómics infantiles, con una astrónoma que recibe la inesperada atención de un ser misterioso… La Dama. Pero, ¿quién es realmente? Y, a la vez, la astrónoma conoce a una chica con intereses intelectuales. Y es que a veces la magia no es la única manera de cambiar el mundo.

Lo mejor de Las Hermanas Gilda de Manuel Vázquez, ed. Bruguera
Pues sí, en todo esto de Lo mejor de… le ha tocado turno a las Hermanas Gilda. Como de costumbre, habrá que ver la selección que han realizado, pero al menos da una posibilidad para acercarse a los personajes. O algo.

Ibáñez. Dos series completas que construyeron al genio (El arca de Noé / Godofredo y Pascualino) de Francisco Ibáñez, ed. Bruguera
El no tener nada nuevo que publicar ha animado a Bruguera a sacar todo tipo de cosas de Ibáñez, y eso nos llega a este tomo que reúne dos cabeceras (El arca de Noé / Godofredo y Pascualino) por aquello de que aún coleccionista o curioso habrá al que le pueda interesar. Pues bueno, algo es algo.

Rancho Relincho de Calista Brill y Nilah Magruder, ed. Astronave

Un cómic infantil que logra ser moderno, o contemporáneo, y así el círculo de amigas alrededor del establo, en el que la protagonista de esta historia tiene que encajar tras acabar de llegar… y de ser la única niña negra. Por suerte habrá amistades, aventuras y, por supuesto, animales. Más aún al descubrir que ganar no es siempre lo que parece.

Desembrujos 24h. de Pablo C. Reyna y José Fragoso, ed. Juventus
Nueva colección para la chavalería de mano de Pablo C. Reyna y José Fragoso, con un cómic sobre un equipo que se ¿enfrentan? a amenazas mágicas. Solo que en este primer título de la serie, Una oferta muy golosa, se encuentran trabajando a contrarreloj en la casa de caramelo de Hansel y Gretel… y ya veremos quién es más temible.

Nos leemos.


Me temo que este American Classic (USA) es más bien A-MEH-rican Classic. Sí, Kline está bien (sin más), el reparto es más o menos solvente… pero ya. Y ninguno de ellos destaca. El problema es precisamente que en una historia como esta, en la que hemos visto millones de veces la trama… pues algo más hay que buscar. Darle un giro a esa trama, conseguir que alguien quisiera hacer algo. Pero no, es un genérico perezoso y sin mucho que aportar. Es irónico pensar que hace como un año hablábamos bien de la neozelandesa Happiness precisamente por la forma de afrontarlo y hoy, con estrellas y muchos más medios… nos encontramos con esto. En fin.

No sé quién sería el genio que dio luz verde a DTF St. Louis (USA), una comedia negra que incluía ‘enfermedades del pene‘ y que tiene en sus dos protagonistas el que le dijo a la recién casada Charlie XCX que ya querría tener hijos y que ya encontraría a alguien con quien quisiera tenerlos, y al que ha sido tan públicamente destrozado por su ex-mujer Lilly Allen que en la promoción de su última serie casi ni aparecía. Lo peor es que el guion parecía saberlo: Son dos gilipollas importantes en mitad de lo que parece ser algún tipo de follón amoroso en el que solo puedes esperar que la mujer pueda haber huido. Pero, claro, que la segunda parte temática de esta errática serie comience con un  muerto y un par de policías haciendo el tonto… en fin, supongo que ni ellos mismos saben cómo vender lo que tienen. Y es normal, porque visto lo visto no sé cómo más podrían esperar que alguien quisiera ver algún otro capítulo. Vamos, me cuesta hasta entender cómo logran terminar de ver este.

Una vez más me hallo sorprendido ante una decisión, no tanto ante una serie, aunque en Hello Bachhon (O)(IN) hay cosas que llaman la atención. Pero la decisión de sacar una serie que parece la clásica Abnegado Maestro Quiere Llevar el Conocimiento a la Chavalería. Pero te pones a verla y no sabes si es una de Organización Criminal. Lo que pasa es que está contada como si fuera Éxito Empresarial. He tenido que mirar a ver qué pasaba. No lo explican pero, por lo visto, está basada en una persona -y un negocio- real, así que puede ser el publireportaje más desnortado de la historia. Las decisiones de que la historia del Abnegado Maestro, que te tratan de vender como genio visionario pero que queda más de cartón piedra de lo que uno podría pensar que estas cosas pueden salir, van en unos filtros azules, mientras que las anécdotas de sus chavales, al menos en el piloto, va todas en sepia, mugre y desesperación de la que solo Él les salvará. Hay un par de momentos en los que no sabes si han decidido tirar hacia el humor o si es que realmente piensan que esta especie de vídeo promocional que no tiene muy claro a qué carta quedarse ha perdido totalmente el rumbo y se va a rebelar contra su creador. Pero parece que tampoco. En fin, decididamente una decisión peculiar por parte de Netflix.

Es curioso este Marshals (USA) no porque la serie en sí sea interesante -que no lo es- sino porque parece un intento de pasar de Yellowstone a una versión moderna que se entiende y se explica como si fuera una serie de Dick Wolf. De hecho las tramas familiares y personales que se suponen dramáticas recuerdan más a una amalgama entre S.W.A.T. y Blue Ridge. Y sí, así de genérico y referencial es el asunto.

Uno de los problemas habituales de las series ‘de época’ es usarlas para mostrar cosas como si se hubieran superado en lugar de hablar desde el ahora para mostrar que seguimos por el estilo, por eso lanzar esta serie, Piekło Kobiet (O)(PO), en la Varsovia pre 2ª GM, en la que una mujer lidia contra la infertilidad mientras persigue a un violador y se da cuenta de que pese a su privilegio la posición de las mujeres está en desventaja con la de los hombres… Efectivamente, la parte histórica sobra, más que para darle un empaque de trajes y entornos. Que la serie resulte plomiza y engolada tampoco es que ayude mucho. Pero supongo que es lo único que se le ha ocurrido a Warner para celebrar el 8M.

Yo siempre espero que esta vez sí las obras de Carl Hiaasen sean bien adaptadas. Y siempre parece que es mucho trabajo hacerlo bien pudiendo hacerlo de cualquier manera. Así que este RJ Decker (USA) no puede sorprenderme realmente. La mayor parte de los intereses de Hiaasen están ahí: Florida, los personajes tirados, el amor por el periodismo de base, el humor y, claro, la intriga. El problema es que este piloto es menos una historia que una manera de lograr un fin: poner a todos los personajes en su punto de partida después de habernos explicado de dónde vienen, cómo han acabado ahí y apuntar a sus arcos. Lo peor no es esto, o no solo esto, pudiendo habernos hecho una introducción general y poner a rodar la serie -que seguro que si logra aguantar será mejor que este piloto- sino que, además, muchas de esas fichas colocadas y esas explicaciones carecen de lógica o sentido. Hasta el punto de que a uno le queda la duda de si no hubiera sido mejor comenzar a ver la serie por, digamos, el tercer capítulo. Y al final esto, que podría haber sido una versión Rockford de Will Trent acaba dando la misma sensación de desastre inminente que Panhandle.

Uno ve Syaining (O)(CS), o 샤이닝 o Still Shining o La luz que aún nos guía o…, y da la sensación de que nadie se ha molestado en nada. Sí, es una serie sobre dos jóvenes que se conocen y parece que van a tener una relación, o que algo en el presente se relaciona con lo que sucedió en el pasado, o yo qué sé porque entre lo rutinario y la decisión de contar poco a poco lo de su relación me tenían ya aburrido cuando íbamos por la mitad del capítulo. Imaginad al final.

Va a ser difícil encontrar un piloto peor que el de Traqués (O)(FR) esta semana. Una serie que se vende como un thriller pero que luego resultan ser una interminable cantidad de conversaciones y gritos, generalmente domésticos, mientras la trama de fondo vamos a suponer que es algo que sucede. Así que lo más misterioso acaba siendo quién pensó que era buena idea acusarles de haberte plagiado. Visto este piloto yo negaría cualquier parecido.

Hablando de negar parecidos, este Young Sherlock (UK) es un ejercicio de paciencia. Montar una especie de Smallville universitario con Holmes y Moriarty  y una pequeñísima cantidad de secundarios, con unas escenas ramplonas de acción y unos efectos y diálogos cuya mayor diversión puede ser ir diciendo de dónde lo han robado… Además de manías propias como la de la hermana de Sherlock… en fin. Que nadie espere nada reconocible del personaje, solo una sucesión de decisiones para una serie que está más cerca de un producto para The CW (y ni eso, que Sherlock & Daughter es más Sherlock que este) que algo en lo que merezca la pena dedicar tiempo fuera del completismo.

Es imposible no pensar en que este Vladimir (USA) se centra en que podamos escribir ‘como su propio nombre indica’. Porque este regreso al sexy… lo que sea esto. Mujer de mediana edad insatisfecha, supongo. Que al final es otra vez lo mismo aunque parezcan jurar que no, que jamás habíamos visto esta Pasión turca. Porque para eso el ‘joven y guapo’ compañero de la señora -que tien el problema obvio de que ella tiene 55 y él 30 pero, la verdad, ni ella parece muy mayor ni él parece muy joven. No te digo ya ‘guapo’. Sobre todo en comparación- tendría que añadir algún punto de exotismo que claramente no tiene. Así que acabamos más cerca de todas esas series de universidad y mujeres en crisis y todo eso (The Chair, Mrs. Fletcher…), con mucho reparto ‘de prestigio’ pero lo más enorme son los bostezos. No pensé yo que llegara algo a hacer bueno 56 días. No digo ‘tan pronto’ sino ‘en general’, y aquí estamos. Con una serie difícilmente soportable. Otra.

El problema de las series ‘a mayor gloria de‘, como en este caso con Jisoo, no es solo que esa persona -o, peor aún, sus representantes- tengan la última palabra. Es que muchas veces tienen más claro lo que quieren sacar de ella que las idas y venidas de la serie. Por eso Wolgannamchin (O)(CS), o 월간남친 o Boyfriend on Demand o Novio a la carta o …, puede ser una poco inspirada comedia romántica sobre una mujer cuyo trabajo es lo primero, tiene un compañero con el que se lleva mal y un encargo de trabajo le cambia la vida. Lo hemos visto tantas veces. La decisión de que el entorno de trabajo sea una empresa de webcómics, o que se meta como elemento central la Realidad Virtual… bueno, dice que había un esquema de ‘cosas que le gustan a los jóvenes’. Pero todo, incluso las interpretaciones a su alrededor de un reparto que es solvente pero no brillante, no sabemos si por decisión propia o para no dejar más claro incluso que la estrella no viene del mundo de la actuación, porque si ya en el piloto -extenso piloto, ya sabéis- queda claro lo que quieren hacer y que la parte ‘virtual’ en realidad va a servir para ir sacando pretendientes variados, con sus entornos y trajecitos a juego… en fin, espero equivocarme pero es la típica historia que termina con ese enemigo que ha pasado a ser interés romántico apareciendo dentro del juego y blablabla. Lo bueno, supongo, es que de puro promedio puede servir a la gente que vaya buscando justo esto. O que quiera la clásica serie ‘ruido blanco’ de Netflix.