Supongo que si tienes suficiente edad sabes que Dona Beja (O)(BR) -la telenovela original, no esta que nos trae HBO Max– era exactamente eso: Una telenovela. Pero una que partía de un personaje real que había dado lugar a distintas biografías y novelas más o menos fieles a la vida de la persona. El éxito de aquella versión fue llevarlo al ‘high camp’ habitual de las telenovelas… bueno… y también meterle una sexualidad y sensualidad que no era TAN habitual. Pero eso fue entonces (en 1986, aunque a España llegó en 1989) y esto es ahora… y la decisión de qué hacer cuarenta años más tarde es…ahm… una decisión. Porque han decidido ir por lo sórdido. Reconozcamos que la historia original ya era bastante sórdida -como pasa en muchas telenovelas- pero precisamente ese tratamiento melodramático, esos vestidos irreales y todos esos afectos desmedidos lograban que la sordidez quedará en un segundo plano, en algo falso y artificial que servía para el propósito de la trama. (Que era de traca y tenía un final igual de traca) Aquí, por el contrario, se regodean en esa sordidez. Sí, hay ambientes y trajes, pero muchos de ellos quedan como una cosa apagada, o como algo que incluso en lo que debería de brillar no dejan de parecer intentos de vestirse de época y no de habitar un mundo de fantasía. Supongo que para los creadores de la serie esto será un punto a su favor, a mí no me ha gustado nada esta especie de disfrutar de la sordidez de la violencia hacia las mujeres, del recrearse en la tortura que van sintiendo y que cambia la sensualidad y sexualidad. Creo que si me hubiera visto esta primero no se me hubiera ni ocurrido mirar la otra, e incluso hubiera considerado de mal gusto esa recreación irreal de las cosas tremendísimas que suceden. Por suerte fue en este orden, pero lo único bueno que puedo decir de la serie es que espero que sirva para que la gente se lea alguno de los libros… o se vea la serie original.
Nunca entenderé esta manía de tener un punto de partida aparentemente interesante y lograr que ya desde el piloto de pereza todo. Pero aquí estamos de nuevo con
Jugeumeui Kkot (O)(CS) o
블러디 플라워 o
Bloody Flower o…,que se supone que sigue a un asesino en serie que asegura que los asesinatos son necesarios para salvar otras vidas porque según él tiene un método de cura casi universal (y algunos pacientes supervivientes para avalarlo), y en esto van y te meten una batalla ética y legar entre dos abogados. De verdad que creo que podrían haber hecho algo -algo más, algo distinto- con el punto de partida. Pero centrarse en poco menos que la batalla ética y legal porque la abogada espera que el asesino salve a su hija, mientras que el fiscal quiere avanzar en su carrera logrando una condena… no sé si habrá mucha gente que pase del primer capítulo a ver si le interesa lo que ocurre, pero entre que no parece que quieran hacer otra cosa que charlar, que el protagonista es detenido casi desde el principio y que todo el rollo de los asesinatos, los experimentos en humanos y la madre que les trajo parece completamente ridículo -incluyendo las amenazas de que si le condenan todo el conocimiento sobre sus métodos se irá con él- como una excusa para debate en clase de ética antes que como un motivo para ver la serie… desde luego yo no voy a ser de los que pase del piloto.
De entre las cosas que no me vi venir de ese interés por el ‘murder mystery tradicional’ estaba que alguien hiciera una versión salaz de
Y no quedó ninguno… Que, la verdad, no sé por qué no iba a vérmelo venir. Quiero decir, una de las mejores versiones que hay es la pornográfica. Pero supongo que no esperaba una que fuera… quizá no exactamente pornográfica pero sí llena de desnudos masculinos, y
queer, y… bueno, es particular, sin duda. Pero eso es lo que es esta
Laid Bare (USA), que comienza con una orgía, una muerte, una reunión de diez personas en una especie
‘retiro nudista’ para la escucha de la lectura del testamento, Diez personas reunidas porque, bueno, resulta que el viejo
‘los que pasen X tiempo aquí se repartirán la herencia’ aún se podía usar un poco. Aunque sea añadiendo
‘y que dejen fuera sus móviles’. Y aunque no parece -siendo
‘parece’ lo que estoy más dispuesto a aceptar- que esa primera muerte sea sospechosa lo siguiente que sucede es, por supuesto, que comienzan las muertes. Es verdad que el presupuesto es tan limitado como el vestuario, y que el tono ligero y la corta duración del capítulo -unos 10 minutos- no ayudan. La verdad es que está lejos de ser recomendable… pero como curiosidad es, sin duda, algo que poder comentar.
He tenido que ver que esta
Les Lionnes (O)(FR) no fuese una versión de otras anglos anteriores, porque volvemos a tener a un grupo de mujeres, fundamentalmente con problemas de dinero pero no solo, que deciden dedicarse a los atracos. Una historia que es como
Widows excepto en que es peor en todos y cada uno de los apartados posibles, que podría ser razonable porque
Widows es una grandísima serie de los años ochenta, y luego fue una magnífica película… pero es que tampoco es que se acerque a
She’s Out. Probablemente a la que más se acerque es a
Good Girls. Que no es lo mejor que se puede decir de nadie. Aunque supongo que quizá hay un público para estas cosas. Que, obviamente, no soy yo.
El especial de
The Muppet Show (USA) es un intento tan obvio de lanzar una serie propia que es una lástima que no sea mejor. Tampoco es que esté mal, claro, pero… más allá de que está pensado muy claramente para el público de entonces pero con las ideas de ahora, que hace que parezca un exceso de números musicales que dejan a
Sabrina Carpenter más desaprovechada que en el
SNL -que ya tiene mérito- y, a la vez, la que más brilla de los humanos. Porque
Seth Rogen está solo un momento -probablemente ocupado entre
La Fiesta de las Salchichas y lo de
Pamela Anderson… ah, no, que ahora tenemos que fingir que
The Studio es una serie interesante y seria… bueno, eso muy liado- y
Maya Rudolph hace lo que puede con lo que tiene, que no es mucho. De hecho, todas las imágenes y vistazos a los espectadores logran darme enorme dentera, no sé qué pretendían -voy a suponer que encontrar una manera de meter a más famosos, porque se ve que los
Muppets no lo son lo suficientes- pero al aspecto general y la iluminación son un espanto. Parece más una imagen hecha por IA que un patio de butacas y, por supuesto, le quitan majestuosidad al teórico teatro en el que se realiza ‘el evento’ acercándolo más a una función para la asociación de padres. Así que aunque haya cosas interesantes -que las hay- y mucho giño a la serie clásica -porque esto se ha hecho para cuarentones plus, no para nada parecido a un chaval- la verdad es que sirve más como algo sobre lo que van a tener que trabajar bastante si pretenden que esto se convierta en una serie. Que ya veremos. Al menos es mejor que los últimos intentos, aunque eso no sea decir demasiado.
Una buena e inteligente serie animada de PBS, si hace unos meses hablábamos de una para explicar el tiempo (meterológico) a la chavalería, esta vez llegamos con
Phoebe & Jay (USA) que sirve para ofrecerles aventurillas cotidianas que explican y promocionan la capacidad de leer y entender no referida tanto a libros o textos como a carteles y etiquetas. Desde explicar las etiquetas de la ropa a los números de las casas o de las habitaciones, pasando por señales sencillas de tráfico, puntaciones o relojes. Una idea interesante con un grupo de chavales y su familia en un edificio de apartamentos que les permite ir buscando distintas cosas que ir enseñándoles. Lo que lo convierte en un ejemplo perfecto de lo que Servicio Público significa.
Cómo estará siendo la semana que me he encontrado con
UnFamiliar (O)(AL) un thriller de espías perfectamente genérico que solo se distingue por estar protagonizado por una pareja -de espías- que se enfrenta con problemas cuando su aparente tranquilidad junto con su hija se ve… no sé si decir empañada o trastocada… por una serie de secretos más o menos del pasado que van saliendo durante una operación -más o menos-. Casi podéis ir viendo cómo se abren y cierran las compuertas de flujo del guión. Y con eso y todo el resultado es exactamente el esperable. Una serie aceptable, un caso de carne con patatas, de rancho, de relleno para las tardes. Algo hecho con solidez aunque sin mucho más. Pero a veces eso es todo lo que hace falta. Supongo.
Es curioso cómo lo mismo pero al revés se podría decir de
Vanished (USA), aquí se nota el intento de rutina pero no la capacidad de ejecución. Todo es estirado, aburrido y tan repetitivo que parece que hasta las interpretaciones estuvieran desmayadas. Si no lo supiera diría que es una tercera temporada -la de
The Flight Attendant, por ejemplo- más que una serie propia u original. Lo siento por ellos pero lo que sea que haya sucedido entre bambalinas es más interesante que esto. Segurísimo.
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