¡Libros que Salen! Kessler, «Marisabidillas, frívolas y peligrosas» y Forsythe

¡Que entre la pila!

Marisabidillas, frívolas y peligrosas de Rocío González Naranjo, ed. Hoja de Lata

Aprovechando el centenario de su fundación -y el noventanario de su cierre- llega esete repaso al Lyceum Club Femenino de Madrid, una de las instituciones pioneras del feminismo que hubo en aquella España en las que muchas de las creadoras, pensadoras y periodistas de la época se reunieron para tratar de mejorar las situaciones -propias y ajenas- de las mujeres. Y lo hacían con servicios, ayudas, conferencias… porque no solo era la divulgación, también la posibilidad de cuidar o atender, y de ayudar. Motivo más que sobrado para recordarlas, claro.

Para calmar mi atormentada mente de Ted Kessler, ed. Liburuak

Ted Kessler no había tenido mucho éxito en ser publicado en España pese a tratarse de un periodista más o menos cultural que ha hecho algunos títulos notables. De momento lo ha logrado con esta biografía más o menos autorizada de otro nombre propio peculiar, Billy Childish, tipo peculiar que ha movido muchas cosas y que ha sido, ante todo, uno de esos artistas independientes que mueven a otros artistas independientes. Así que este libro, sobre su historia, vida y relación con las artes, es casi como encontrar un estudio sobre la proverbial mariposa que agita sus alas.

Aggie y el fantasma de Matthew Forsythe, ed. Andana
Un encantador álbum ilustrado sobre una joven que comienza a vivir sola… ¡pero hay un fantasma en la casa! La convivencia irá complicándose hasta que solo quede una solución: Una partida de tres en raya. Una forma de hablar con humor e inteligencia de las dificultades de compartir espacio y convivir.

Nos leemos.


Menos mal que hay semanas más equilibradas porque vaya racha. En el caso de My Brother the Minotaur (O)(IR) la demostración es sencilla. Se puede realizar una serie clásica en el mejor sentido de la palabra -una historia concreta, una serie de personajes con sus limitaciones y arquetipos pero bien definidos, un peligro ominoso y un arco claramente marcado- que es todo un ejemplo de cómo deberían de ser los pilotos: Te presentan a los distintos protagonistas, sus motivaciones, el problema central y varios secundarios y concluyen con una evolución de ese problema. Debería de ser así de manera más habitual, supongo, pero el problema es el de siempre: hacer un clásico puede acabar con algo rutinario si no se realiza bien. También es una alegría ver que la sección de infantil/ juvenil de Apple vuelve a confiar en una animación bien realizada, también de un estilo en apariencia sencilla pero con mucho trabajo detrás y un estilo que recuerda al de los álbumes ilustrados. En fin, que esta historia de dos hermanos, uno de los cuales es un minotauro -y sí, se explica de manera suficientemente competente cómo es eso posible- puede que no reinvente nada, pero demuestra que aún hay un hueco para obras de animación clásica creadas con solidez.

No tengo muy claro lo que pretendían con este Girigo (O)(CS), o 기리고 o If Wishes Could Kill o Si los deseos mataran o…, pero sospecho que ellos tampoco. O, bueno, una cosa sí que parece clara: Esto iba a ser una película y alguien decidió que si la estiraba lo suficiente podría llegar a montar una serie. Por eso comenzamos con una historieta de una chica suicidándose y luego nos meten una especie de sección de Jóvenes y su vida estudiantil con una banda sonora sonrojante a la que solo le faltan trinos de pajaritos. Todo para contarnos algo que quién sabe: Hay una aplicación en la que los estudiantes pueden grabarse pidiendo deseos, luego pasan cosas. Por supuesto no se han molestado en explicar de manera razonable o coherente por qué los encanta o cuáles son las reglas, en su lugar tenemos más vida estudiantil, un ejemplo clarísimo de cuál va a ser el deseo de los distintos personajes y la clara sensación de que no van a ser capaces de gestionarlos correctamente para una serie. Es decir, en una película todos harían su ‘petición’ a la vez y la app maligna les iría matando uno a uno. Pero si aquí hacen lo mismo va a ser difícil que no les ocurra todos a la vez, justificar el tiempo entre unos y otros… En fin. Dado que lo que muestran tampoco es muy interesante me temo que nunca lo sabré porque, bueno, una cosa es que los chavales se bajen una Aplicación Prohibida que necesitan tener un enlace para bajar porque no está en las tiendas oficiales (?) y empiecen a morir, otra distinta es que no se molestan en ser creativos en cómo se producen los deseos o las muertes -y eso que uno pensaría que después de cuatro películas de Wishmaster habrían tenido más organizado el asunto. ¡En fin!

No tengo nada bueno que decir de Half Man (UK), entiendo que lo quieran vender como Estudio sobre la Masculinidad Tóxica sino fuera porque la única que está a la vista es la de su creador, que parece muy ocupado presentando una especie de fantasía homoerótica más allá de lo turbio como para que la historia tenga sentido o contenido. En fin. Especialmente cuando dedicas el piloto a lo que sea que fue esto. De nuevo, en fin.

Hay veces que sospecho que cuando les dicen ‘animación para adultos’ los responsables USA entienden ‘chistes de pedos y cosas asquerosas para una edad mental de doce’. Eso viene a ser Kevin (USA) exceptuando que en lugar de pedos se centran en prolapsos anales. Un desastre. Otro desastre de esta manera de hacer churros.

Supongo que ‘un asesinato en Lisboa en el que tienen que colaborar las fuerzas portuguesas y españolas’ debería de haberme hecho suponer que acabaríamos con algo como este Lisbon Noir (O)(PT) que no parece muy centrado en el misterio del crimen tanto como en las broncas y competencias entre los cuerpos (guiño guiño codazo codazo) así que… bueno… supongo que esto es lo que hay. Si sabes a lo que vas, o te interesa ver las calles de Lisboa por segunda serie en un año -ambas con Diogo Alvés por medio- pues bueno… supongo que os podría servir.

Sorprendentemente este Modu Jasinui Mugachihamgwa Ssaugo Issda (O)(CS), o 모두가 자신의 무가치함과 싸우고 있다 o We Are All Trying Here o Hacemos lo que podemos o…, es un tipo clásico de historia. Un drama sobre la creación cinematográfica en el que -más allá de que el capítulo es demasiado largo, un mal endémico-  la importancia de lo que se nos muestra y cómo se nos muestra parece separarlo de todos esos audiodramas de ruido blanco en los que se ha especializado Netflix. Tengo mis dudas con lo que nos cuentan y cómo lo cuentan sobre este grupo de ocho amigos (o algo, sobre todo algo) de la escuela de cine en la que solo uno de ellos no ha logrado aún su debut cinematográfico. Será él, el grupo de amigos, los allegados y, claro, una joven que trabaja revisando guiones, más todas las discusiones sobre lo que es el cine, cómo son las películas y todo eso. Hay un cierto humor, sí, pero sobre todo una insistencia en el hálito poético, que puede resultar más o menos cargante o ridícula -ese final de Billy Elliot– que supongo que es lo que hará que funcione o no el asunto para el espectador. Pero al menos hay que agradecerle que intenten ofrecer algo distinto.

Alguien se cree muy listo y ha decidido demostrarlo, porque este Mint (UK) que busca algo tan poco habitual como intentar darle una vuelta a Romeo y Julieta (suspiro) pero poniéndolo en el mundo de las familias criminales (un suspiro más grande) y hacerlo sorprendente con imágenes y escenas ‘de realismo mágico’ (un suspiro extenso) así que bueno… Si alguien quiere poner los ojos en blanco durante mucho rato o le parece que esto no es algo que se haya hecho mil veces… ¡está de suerte!

Cada vez que sale un artículo sobre el éxito de las series surcoreanas -bueno, asiáticas– se tiende a olvidar el asunto de que hay temáticas -y estilos- menos habituales de lo esperable en las cosas yankees, como las comedias románticas. Es indudable que por recursos y estilo tienen preparada toda una manera de hacerlas sin parar, pero entre que las encaran como miniseries y no como algo que tiene que durar todo lo posible y más; y que suelen intentar buscar unos recursos clásicos de los que tirar… acaban siendo obras no muy sobresalientes pero sí agradables. Lo raro es que en Hallmark no se hayan puesto ya a copiarlos. Pero, de momento podemos hablar de Oneuldo Maejinhaetseumnida (O)(CS), o 오늘도 매진했습니다 o Sold Out on You o Un amor que no se agota o…, que sigue precisamente la fórmula de esas películas del domingo por la tarde: Una profesional de lo suyo con problemas en el trabajo tiene que irse a un pueblecito en el que coincidirá con un profesional de los suyo, primero se llevarán a matar, luego surgirá el amor. Dará más o menos vueltas, habrá más o menos gente implicada -en este caso parece que otro Profesional de lo suyo que obliga a que la primera vaya al pueblo- y al final blablabla. Por supuesto tiene el problema de siempre de la duración excesiva de los capítulos y de que podemos ver los railes en los que se mueve. Pero, claro, en este caso han sacado como primera profesión ‘vendedora de teletienda’, en la segunda ‘dueño de una granja de setas’ y de tercero ‘dueño de una empresa de productos de belleza’. Así que el resultado -que tiene, además, el problema de que nos corta el capítulo cuando los dos personajes principales se conocen- se queda en el lado agradable de lo genérico. Qué le vamos a hacer.

Hay veces que contadas las series suenan más interesantes. Si yo os digo que Reborn! (O)(JP), o リボーン ~最後のヒーロー~ o…, va de un señor que era un famoso millonario que se presentaba en público como un filántropo pero que claramente era una mala persona. El tipo muere y se reencarna catorce años antes en un humilde tintorero -algo así- que estaba empeñado en relanzar el mercado en el que trabajaba y que era una buena persona en cuya muerte temprana parece que puede haber algún punto de conexión. Lo que pasa es que el señor este quiere, además, saber quién le asesinará en el futuro. Que es un poco complicado desde 14 años antes pero yo qué sé. La verdad es que no solo tiene el problema habitual de la duración, también del poco interés que hay en ninguna parte de la historia para quien esto escribe. Ni ese pasado del tipo, ni los múltiples secundarios -incluyendo un apoyo central de claro aspecto mefistofélico-, ni la trama que solo se intuye del otro tipo y su ambiente. Pues bueno, pues vale.

No le toca tener trailer, no. Se nota que están recortando chocolates del loro.
Parece que hay toda una epidemia de ‘comedias en colegios’ -no voy ni a fingir preguntarme qué la ha provocado- así que hay que ir buscando un giro. Por ejemplo para Recalé (O)(FR) han decidido darle un giro a Poli de Guardería. Porque el personaje central es un infiltrado de la poli en un colegio buscando al hijo de un mafioso, sí. PERO… Esta vez el tipo no es un poli. Es un timador muy capaz con las matemáticas y antiguo alumno del centro al que la policía (señora) obliga a infiltrarse. Está poco claro si la comedia de colegio -que es lo de siempre, con los personajes habituales tanto entre los maestros como entre los alumnos, pero sobre todo lo primero- va a aguantar los embates de la comedia policíaca. Pero como el resultado final es una cosa agradable sin más, que sirve más de relleno que de cualquier otra cosa… pues tampoco sé yo si importará mucho a nadie. O si tendrá suficiente recorrido, que no lo veo yo muy claro, sobre todo con Netflix por medio.

Estoy muy sorprendido de cómo esto que se supone que iba a ser un drama ha acabado siendo una telenovela. Perdón, que no me he puesto a presentarla. Se trata de Santita (O)(MX), la historia de una doctora que acabó en silla de ruedas por un accidente de coche, un cambio en su vida que la llevó a dejar a su novio en el altar y, ya puestos, a montar un hospital para mujeres. Lo que pasa es que también la movió un poco de su forma de ser habitual a una conducta un tanto más desordenada que incluye, por ejemplo, apostar en las carreras. Y realizar intervenciones no-tan-legales porque, bueno, el dinero tiene que sacarlo de algún lado. Al menos hasta que se encuentra con una mujer embarazada de su amante que quiere abortar sin que se entere su marido. Que, efectivamente, es el tipo al que ella dejó en el altar tantos años antes. Total, que lo pueden tratar de esconder lo que quieran, pero esto es una telenovela. Una en la que parecen que han querido dar tanta relevancia a Paulina Dávila como a Gael García Bernal. Lamentablemente ambos parecen más ‘estar actuando en una telenovela’ que ‘siendo parte de una telenovela’. Y así no vamos a ningún lado, por supuesto. Que la serie quiera ponerse la medalla de ‘representar el duro mundo de la discapacidad’ cuando no han sido capaz de coger a una actriz que lo sea… pues qué os voy a contar. Que no, vamos, que esto se podía haber hecho mucho mejor.

Y hablando de cosas que se podían haber hecho MUCHO mejor, este Stranger Things: Tales From ’85 (USA) puede ser la peor serie de la semana, y mira que hemos tenido semana. Pero entre el follón de que traten de aclararte cuándo sucede, el aspecto de estar hecho con IA cagarrutera y que es un subproducto para fanses en el que nadie parece haber tenido ningún interés -empezando por los propios actores, que no han regresado para doblarse- pues… ¿qué necesidad? Ah, sí, el dinero. Per no mucho, solo el que puedan ordeñar.

No tengo muy claro qué pretendía o cómo pretendían hacer este Tagusari Brothers (O)(JP), o 田鎖ブラザーズ o…, en el que dos hermanos marcados por el asesinato de sus padres cuando eran pequeños se encuentran con que el delito ya ha prescrito pero, pese a eso, investigan, o algo… porque hay también caos secundarios y una relación entre ellos mediánamente creíble pero que tampoco es capaz de soportar la serie. Entre eso y que parece tener el presupuesto de una serie vertical uno se pregunta si es que en Netflix han llegado a un acuerdo para meter contenido a cascoporro sin molestar en mirar qué difunden. Ni aportar ese poco más de dinero que podría haber hecho algo más digno de este punto de partida.

Como decía, en Netflix no se han gastado dinero ni para hacerle un trailer en condiciones.
Decíamos antes lo de las comedias románticas el uso de los tropos y todo eso. Resulta que Ujumerimi (O)(CS), o 우주메리미 o Would You Marry Me? o Amor de mentira…, tira de la siguiente premisa: Una mujer gana en una tienda un premio: Una casa para recién casados. Problema: Está soltera después de romper con su prometido/parejo de hecho porque, bueno, la engañó. Pero no ha entregado aún los papeles de divorcio. Solución: Buscar a un desconocido con el mismo nombre de este para que se haga pasar por su esposo. Por supuesto luego meten tramas empresariales y familiares y todos esos secundarios que se usan para que sepamos que esto va a tener un recorrido. Pero, vaya, que el sorteo llega en el minuto 55 y acaba en el minuto 65 con la proposición de fake matrimoning. Una hora y pico para esto. De verdad que yo no sé cómo aguantan el tirón. Asó que sí, hay mucho por delante. Excepto alguien que meta tijera a los capítulos.

Yo sé que el true crime, que las sectas y que la madre que nos trajo a todos, pero de verdad que no veo la necesidad de Unchosen (UK) -por bien que lo haga Christopher Eccleston, que es mucho, el mejor a varios cuerpos del resto del reparto- más que alguien tenga un especial interés en ver sufrir a mujeres y presentar una especie de ‘romance maldito’ con un tipo que aparece por su vida como alternativa y, sinceramente, está claro que lo es pero no sé yo si como ellos creen -quiero decir, incluso antes de que sepamos más, vemos que llega huyendo de algo… y es Fra Fee, claramente no va a estar interesado-. Entiendo que hay actores británicos de sobra, aunque en Netflix vayan moviendo a los de siempre, y estos logran hacer tragables muchas cosas. Pero una vez tragados… ¿cómo tener ganas de repetirlo?


¡Libros que Salen! Okorafor, «Jiraiya Monogatari. Los cuentos de Jiraiya», Segarra y más

¡Que entre la pila!

La muerte de la autora de Nnedi Okorafor, ed. Maeva

No esperaba yo encontrarme a Okorafor por aquí, pero aquí estamos. Con un nuevo libro que juega con los componentes meta, centrada en una autora a la que despiden del trabajo y, además, rechazan su última novela. Así que decide escribir sobre androides, y alguna cosa más. Eso hará que su propia vida se ve afectada por su escritura de manera que la historia sobre literatura y la novela fantástica van hablando de creación, creadores, significados y esa mezcla de futurismo y drama familiar que la convierte en una obra ciertamente original.

Self Porn de Nacho M. Segarra, ed. Niños Gratis*

En esta ocasión Nacho M. Segarra (Ladronas victorianas, Herstory, Sexbook) habla y reflexiona sobre el impacto de internet en las personas cuir dentro del porno, la transformación en ‘marca’ de las personas como parte de lo que ha llevado no solo al auge y creación de espacios como Only Fans sino a una facilidad -pero también una incitación- a mostrarse en cueros. Puede que no estemos de acuerdo, pero será un texto sobre el que debatir.

Jiraiya Monogatari. Los cuentos de Jiraiya de Onitake Kanwatei, ed. Quaterni

La figura mítica de Jiraiya, un bandolero japonés -considerado por algunos como uno de los primeros ninjas- que solo robaba a los ricos y repartía parte del botín con los pobres, se fue engrandeciendo a partir de diversos relatos folclóricos que fueron posteriormente establecidos y organizados por parte de Onitake Kanwatei o William Elliot Griffis. De ahí sale este libro con el que poder acercarnos al menos a la leyenda.

La memoria de babel (3, La pasaespejos) de Christelle Dabos, ed. Nocturna
Pues sí, se han acordado de esta serie y han sacado, por fin el tercer libro. Para que veáis que nunca está del todo perdida la esperanza. Algo que se podría aplicar a la protagonista, que en este libro ha decidido pasar al contraataque y viajar a un ‘arca’ que se supone es la joya del universo, en donde poner en práctica lo aprendido y tratar de cambiar las cosas.

Un verano para morir de P.C. Roscoe, ed. Shh!

En el nuevo sello de Edelvives, a caballo entre el el público juvenil y el adulto pero con una edición con cantos pintados y todas esas cosas, nos encontramos con este Un verano para morir, que llevaba por título original el aún más claro How the Other Half Die, porque dentro nos cuentan las peripecias veraniegas de una joven privilegiada y su nueva amiga, cómo al llegar a ese pueblo de veraneo se nota que está pasando algo, están guardándose secretos, su ex hace cosas raras, un nuevo miembro del servicio parece vigilarla y su amiga no deja de husmear. Sí, estamos ante un ‘thriller’ juvenil, así que pronto se acercará una tormenta y, claro, la promesa de algún muertito.

Abuelastra: Lagarta de Alfredo Gómez Cerdá con ilustraciones de Fran Fuego, ed. SM

Bien está que también los Barco de Vapor vayan… vamos a decir ‘modernizándose‘ en sus temas. Porque esta historia, sobre unos niños que no acaban de saber por qué sus madres opinan que la nueva pareja de su abuelo -de los niños, de las madres es su padre- es una ‘lagarta‘ y deciden ponerse a investigar… tiene claramente un centro tierno y humorístico, pero también hay una realidad de fondo de la que no se suele hacer mucha obra infantil.

Al final, te comeré de David Duff y Marianna Coppo, ed. Andana
Partiendo de un hecho hasta trágico, y con tanto aquello del ‘ciclo de la vida’ entendido como la cadena de los animales como el tiempo que avanza trágicamente, este es un álbum infantil que tiene bastante más corazón y humor de lo que uno podría pensar al principio. Porque, sí, habla de un dinosaurio y un gusanito que se hacen amigos en unas circunstancias inusuales, pero también de esa amistad y de las certezas. Porque también de algo con un fondo triste se puede sacar algo bonito.

Nos leemos.


A estas alturas uno se va curando de espanto y aprende a aceptar que el estilo británico de coger un vaso ‘true crime’ y convertirlo en su versión ficcionalizada se ha impuesto como tantas ostras cosas británicas, y sin embargo cuando Alguien tiene que saber (O)(CH) decide sacar un cartel diciendo no solo que se inspira en hechos reales sino que, de hecho, no hay nadie ‘condenado judicialmente’ por estos hechos empiezas a olerte una tostada peor. Cuando ves que hay dos narraciones, la del asunto en sí y la familia de la víctima por un lado y la del policía que no está claro es un tirado o está tratando de ser genial o le supera la situación o qué… Mientras hay un cura por medio que, sinceramente, logra que todo lo anterior parezcan errores mínimos en comparación. Y es que pese a que procure fingir que lo que le interesa es una visión contenida está más que claro que lo que buscan es la carnaza sentimental, gore emocional que carece de virtudes o intereses para darle una oportunidad siquiera.

¿Pero cuántas veces vamos a ver las mismas series? En fin, el enésimo intento de comedia de technobros, se ve que no hemos tenido suficientes. The Audacity (USA) es un más de lo mismo con varias de las personas que andan por ahí, sea de Silicon Valley, sea de Sucession… todo un policía. En fin. No tengo nada bueno que decir de ella, así que mejor correr un velo.

Supongo que el lado bueno de estos cortos de Candy Caries (O)(JP) es que buscan una animación con un aspecto algo diferente. También el hecho de ofrecer lo que supongo que es una mirada retorcida a las historias infantiles con esta caries que tiene sometida a su niña y que es capaz de representar al dentista como el mismísimo Jason Voorhees. Imagino que esto significa que toda aquella estética y gestión del ‘brainroot‘ que le dicen ahora (y que no está lejos de otros ejemplos de lo que los ángulos llaman el bizarrismo) ha llegado, aunque discretamente a las series. Ya veremos si realmente deja algún impacto.

Bien por desdén, por pasotismo, para prevenir al espectador o porque algo raro es lo que ha acabado con ella, lo cierto es que HBO Max no puesto trailer alguno.
No sé si habrá tantos fanes de Gintama como para que decidieran hacer esta Danderaion (O)(JP), o だんでらいおん o Dandelion o Diente de León o…, pero supongo que al menos a ellos esta mezcla de absurdo y peripecia les interesará. Lo cierto es que a mí me ha sonado todo a ya visto. Incluyendo lo de los ángeles desastrosos (los protagonistas) frente a los ángeles fríos y su jefe que les exige lograr unos números concretos de ‘almas ascendidas’. Pero supongo que la culpa es mía, que a estas alturas ‘los ángeles son malos’ me resulta tan trillado como ‘el asesino es el policía ‘, no porque la declaración política me parezca incorrecta -casi al revés – sino porque de puro sobado hay que fijarse en el resto. Que, en este caso, es ese humor absurdo japonés. Así que… Para quien le guste.

Sí ya es difícil entender las versiones en imagen real más lo son las readaptaciones que solo ofrece novedades tecnológicas, tal es el caso de un manga mítico que ha conocido tanto la versión animada como la real y ahora regresa con un nuevo baile que lo único que yo veo que ofrezca es eso, tecnología en la animación pero intentando recrear la antigüedad, como si lo que los espectadores de Hokuto no Ken (O)(JP), o 北斗の拳 o Fist of the North Star o El puño de la estrella del norte o…, quisieran fuera la antigua serie con animaciones 3D. Pues bueno.-

Asumo que este KILL BLUE (O)(JP) surgiría originalmente como un Anti-Detective Conan. Veamos: Un tipo (treintañero, eso sí) es picado por una extraña avispa que le causa convertirse en adolescente. Eso lleva a que su jefe le infiltre en un instituto ‘para que compruebe cómo es’ mientras recibe la asistencia científica de su ex-mujer y el apoyo tecnológico de un subordinado. ¿He mencionado ya que a lo que se dedicaba el tipo era a ser asesino a sueldo? Pues eso. Y fuera de eso poco más hay: Su vida es un desastre -a estas alturas casi me hubiera sorprendido lo contrario- y nos cuentan unas serie de cosas sobre su pasado que no tienen mucho sentido con lo que estamos viendo, pero supongo que es porque una cosa es tener una idea y otra muy distinta ser capaz de desarrollarla. En fin, dado que no son capaces de ofrecernos una ‘peripecia del día ‘ ocupados como están en presentar personajes y situación… supongo que habría que verse el siguiente capítulo. Pero lo cierto es que no me apetece nada, porque los pilotos no están para eso.

Me pregunto si la idea de este Luka, Makan, Cinta (O)(ID) era lograr una versión distinta de The Bear. Es decir, el fondo es el de programa melodramático con un restaurante por medio, con toques de disputas familiares pero también con un fondo igual de duro pero más relajado. Y sin embargo aunque los conflictos parezcan sacados de una película de sobremesa (está claro que a la madre y dueña le pasa algo, su relación con su hija no es buena, los empleados tienen sus propios problemas, por lo visto siempre se les ha escapado el reconocimiento que querían pero no está claro si ha sido por mala suerte, sabotaje o qué, etc…) la placidez y la tensión van de la mano. Supongo que sí lo que buscabas era eso, una versión más Hallmark de The Bear… bueno, algo así has conseguido.

Alguien pensó que este piloto era buena idea. Alguien escribió el piloto de Margo’s Got Money Troubles (USA) y otro alguien decidió seguir adelante con ello. Es increíble. Es como pensar que en Raising Hope la forma lógica de gestionar el piloto es centrarse en toda otra serie de cosas y que el bebé nazca al final. Por supuesto no es ni el único de los problemas, porque el mismo piloto es tan consciente e las estúpidas e innecesarias decisiones que toma su protagonista que está CONSTANTEMENTE enunciándolas: ¿Por qué una aventura con un hombre casado que no te trata bien? ¿Por qué seguir adelante con un embarazo cuando estás en precariedad laboral y sin posibilidad de red de apoyo real? ¿Qué sentido tiene que insistas en que eres escritora cuando solo hablas sobre tu propia vida? En fin, un desastre pretencioso y muy poco interesante al que ni Michelle Pfeiffer esforzándose como si tuviera que pagarse una casa logra arreglar y que, peor aún, logra que su premisa ‘realista’ suene menos creíble que el absoluto cúmulo de despropósitos que era la de Rising Hope. Dado que el piloto es totalmente malgastado supongo que logrará poner en marcha lo que realmente quiere hacer… no sé, para el final de temporada o algo. Pero no seré yo el que lo vea. Vamos, mucho me parece haber visto el piloto.

El problema de intentar varias cosas a la vez es que corres el riesgo de que no funcione ninguna. Cómo demuestra Matka King (O)(IN), una historia criminal subsección «apuestas» que quieres hablar también de las condiciones de los trabajadores y servir como obra de época. Logrando, de manera notable, no ser capaces de que no funcione ninguna de ellas. En fin.

En UK siempre tienen un hueco para uno de sus géneros favoritos: El racismo. Sorprendentemente para mí en Missed Call (UK) deciden ejercerlo no contra los españoles, italianos o griegos (no os digo ya fuera de los países europeos) sino contra los franceses. La historia es un poco lo de siempre, una madre permite que su hija vaya en un viaje de escuela a un país bárbaro (claro), la chica va a vivir con una familia que vive en un palacete (¿a quién no le ha pasado?) pero una noche desaparece después de hacerle una llamada perdida a su madre (¿pilláis ya el título?) así que esa madre coraje a la que nadie hace caso por teléfono se planta en Francia decidida a hablar con el encargado. Algo así. El colegio pasa, la familia tira balones fuera y la policía es incompetente. Por suerte la madre ha decidido descubrir dónde está su hija. Hay veces que sospecho que son comedias. Pero no, parece que otra vez están fingiendo que es algo serio que pasa de verdad. En fin, británicos.

Una vez más, lo mejor de la semana es una serie surcoreana que ha decidido abrazar el mamarrachismo. Romaenseuui Jeoldaetgap (O)(CS), o 로맨스의 절댓값 o Absolute Value of Romance o El valor absoluto del amor o…, trae la historia ligeramente turbia de una jovencita estudiante de instituto que secretamente escribe BLs en internet. Y es muy mala en ellos. Al menos hasta que llegan cuatro jóvenes maestros nuevos a su instituto. Maestros que comparten casa. Y que se comportan de manera… peculiar. Dando alas para que el caballo desbocado de su imaginación haga cosas de caballo. También parece que podría acabar habiendo alguna historia de amor pero, sinceramente, ¿no era ya suficientemente turbio todo? En fin, menos mal que de cuando en cuando a alguien se le ocurre hacer este tipo de series despendoladas.

Con ese título de Tatsuki Sensei wa Amasugiru (O)(JP), o タツキ先生は甘すぎる!o Tatsuki: Too Kind for School o El profesor Tatsuki es demasiado permisivo o…, uno podría pensar todo tipo de cosas. Y probablemente no acertaría, porque este parece uno de esos dramas ‘duros pero amables’ que piden una visión diferente y entender que no todo el mundo es igual. Pero lo hace de una manera que podría llegar a defender el terraplanismo. Entiendo que los diferentes chavales a los que atenderá y servirá esta ‘escuela para gente que no encaja en la escuela’ buscará que sea justificada, como en el piloto, y por supuesto que habrá roces entre el director Tatsuki y sus métodos… blandos, por llamarlos de alguna manera. Métodos, por ejemplo. Y la nueva profesora de corte más tradicional que no es capaz de entender qué está pasando ahí y por qué parece que los chavales van a hacer pintura de dedos en lugar de matemáticas. ¿Qué puedo decir? Estoy con ella. Entiendo lo que están haciendo y por qué lo están haciendo, pero no me parece algo a respaldar. Es decir, si te falta estructura en la vida hay gente que se une al ejército o a una secta (a OTRA secta) pero tampoco se me ocurriría que fuera buena idea hacer una serie sobre ello. Así que proceded bajo vuestro propio riesgo con la cosa esta.

Y como parece que Netflix ha hecho algo raro con ella no le toca ni trailer. ¡En fin!


¡Los Destacados de 2026! Ilustrado

¡Vamos con esos destacados!

Pues sí, tantos años después de que Alpha Decay sacara su recopilatorio ahora es Valdemar la que se anima con un tocho, en este caso en tapa dura, que reúne todos los cuentos de uno de los mejores humoristas en formato breve de la Inglaterra de principios del S XX. Por supuesto para diferenciarse de aquella aseguran incluir tres que no se habían recopilado antes en español. Luego ya cada cual que decida.

La caza del Snark de Lewis Carroll, ed. Folioscopio

Inesperada pero no mal recibida, esta edición ilustrada, anotada, bilingüe y preparada por especialistas en Carroll para lectores coleccionistas como para los que se aproximan por primera vez a esta aventura de palabras juguetonas en la que un grupo se lanza a la búsqueda de una bestia fabulosa. Así que aquí, con las ilustraciones originales, tiene la oportunidad de hacerse con este libro en una edición de regalo o de auto-regalo.

¡Pali Pali! (Palabras intraducibles de la lengua coreana) de Nicolas Braesas y Flor Kaneshiro, ed. Hwarang

Un repaso a esas palabras del coreano que no tienen una traducción rápida, sencilla o precisa de su idioma al nuestro, palabras que evocan sentimientos o que necesitan muchas palabras para ser comprendidas, explicadas aquí en una bella edición con preciosas ilustraciones de Flor Kaneshiro.

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