¡Libros que Salen! Yoon, «Encarna viva», Ellis y más

¡Que entre la pila!

– Lo triste era de Prabda Yoon, ed. Shiro
Bien por Shiro, que nos trae a uno de los autores más interesantes de la Tailandia actual. Con sus historias cortas en las que nunca sabes si su particular visión de la realidad dará un paso hacia la fantasía, la ciencia ficción o el terror… o si se quedará en la realidad, que muchas veces es más increíble y aterradora. Una obra que habla de las personas, pero también de las transformaciones e imposibilidades, justificando la fama de su autor.

– Donde nacen las pesadillas de Adam Ellis, ed. Hachette Cómic

El notable follón que se traen en el Grupo Anaya con sus sellos y marcas últimamente no debe apartarnos de lo importante, alguien se ha animado a traer una obra de Adam Ellis a España. Conocido por los cómics que comparte en redes -casi tanto como a alguna de sus ‘historias’-, es la posibilidad de verle en su vertiente más… inquietante. Así que bienvenido sea este volumen de historias cortas en la que lo cotidiano acaba dando paso a… algo más allá.

– Encarna viva de Javi de Castro, ed. Astiberri

Vuelve Javi de Castro, y lo hace con otra historia oscura, con un escritor en crisis, investigando leyendas, que se encuentra a una mujer junto a un cadáver. Y así ell, Encarna, le cuenta su secreto: Es una vampiresa. Este es el inicio que, junto a una comunidad de ancianas que se han ido reuniendo ahí. Y al que quizá no debería de haber llevado a su pareja… Un nuevo ejemplo del buen hacer y su capacidad para jugar con historias inquietantes y también un punto humorísticas del autor.

– Las partes defectuosas de mi cuerpo de Hailey Piper, ed. Dilatando Mentes
¡Vuelve Hailey Piper! Pero tras sus dos novelas anteriores ahora lo hace con relatos, dieciocho de ellos que ofrecen una más que amplia mirada al terror, con una variedad de temas y de tipos de terror (cósmico, folk, body, fantasía) para hablarnos de los monstruos. Que no siempre son lo más temible de las historias.

– La pista de Carolyn Wells, ed. Menoscuarto

Quizá haya un exceso de ‘la gran precursora de Agatha Christie‘, pero lo cierto es que nunca sobran estas recuperaciones aunque sea para observar la evolución del género, da igual que sean las obras de Anna Katharine Green, Ethel Lina White, Mary Elizabeth Braddon o, como en este caso, Carolyn Wells. Autora que -al menos en las últimas décadas- teníamos solo algún libro en catalán. Así que bienvenido sea este que nos presenta a su detective, Fleming Stone. Y lo hace con esta historia sobre una joven que se encierra en su habitación antes de la boda y amanece muerta. Y la pista que permite resolverlo, claro. Lo cierto es que empezar por el primero y no por una de las posteriores más aclamadas puede ser un tanto temerario, pero imagino que si a la gente le interesa el contexto histórico más que la trama… le puede interesar.

– Del Panteón a Buenos Aires (Crónicas Ilustradas) de René Gosciny, ed. Los Libros del Zorzal

Un libro más que particular este. Porque son dieciséis historia variadas, con ese fondo humorístico que su autor sabía crear, y que tratan muchos y variados temas. Pero, además, que van acompañadas por dibujos de varios autores del francobelga: Cabu, Zep, Druillet, Lauzier, Mezières, Juilliard, Tibet, Margerin, Barral, Mourier, Cestac, Tebo, Bertrand, Achdé y Boucq. Y como cierre… una colección de fotografías de su álbum familiar. Se ve que no tenía suficientes páginas. Pero, por otro lado, para los fanses del escritor será un gran oportunidad.

– No estés sola en Navidad de Kristin Mulligan, ed. RBA

Con esta portada que le han puesto a la versión española del libro y que no parece tener muy claro cuál es su género… ni casi nada más… nos ofrecen el primero de los títulos de la serie de ‘vacaciones y homicidios’ de Mulligan. Un ‘thriller‘ en los umbrales con algunos subgéneros del terror, convirtiéndolo en una pequeña -y rápida- historia de mujer que decide irse de vacaciones y se encuentra atrapada en una cabaña y con la sensación de que algo va mal.

– Artesanos del queso de Ignacio Medina, ed. Col & Col
Este es menos un libro de recetas de queso que un libro sobre el estado del queso artesano en España. Un recorrido por 23 queserías que son todas artesanas pero que también muestran distintas facetas, desde las que vienen de una larga tradición dedicada al queso a las que son creación de personas que llegan por su amor al queso desde otros campos. Así, explicando los procesos y las aproximaciones, lo que están haciendo y lo que quieren hacer, nos permiten saber más sobre el queso entendido como parte de la gastronomía y la cultura por encima del negocio.

– Cocina casera vietnamita de Hà Nội 1988, ed. Cinco Tintas

Pues sí, la colección de ‘cocina casera’ por distintos países asiáticos que va trayendo a España la editorial Cinco Tinta ha llegado a Vietnam. Y lo ha hecho con un recetario elaborado por el restaurante Hà Nội 1988. Presupongo que por sus chefs, pero quizá ha sido el propio edificio. En esto de la edición de libros uno nunca sabe. Pero lo importante es, por supuesto, que tenemos una mirada a una cocina del sudeste asiático que no suele aparecer por nuestras estanterías culinarias.

– De otra pasta de Alicia Mañas Aldaya, ed. Col & Col

Para quien pueda creer que la pasta no es variada, versátil y con historia llega este libro en el que no solo se van a demostrar todas estas cosas, también se va a hablar de los distintos tipos, desde los populares a los menos conocidos, las especialidades regionales y, por supuesto, cómo llegar a hacer esas pastas -con sus distintos ingredientes, amasados y técnicas- y cómo usarlas en recetas que van también de lo más casero a platos de restaurante. Demostrando en un solo volumen que cuando hablamos de pasta hablamos de muchas cosas muy variadas.

– En el nido de las serpientes de Zerocalcare, ed. Reservoir Books

Pues aquí estamos, de nuevo con Zerocalcare y con un tema de lo más actual: El resurgir del fascismo. Algo que se articula con un viaje a Hungría para asistir al juicio de una activista y para hablar de otro caso judicial más ligado a ese primero. Una oportunidad para que el autor retrate de la intolerancia y la ineficacia de Europa para acabar con ello.

– Nereidas de Iliaria Palleschi, ed. Liana

Una historia mitológica con un giro, una isla en la que los hombres violentos desaparecen, unas criaturas míticas, una adolescente dispuesta a rebelarse incluso contra ellas. Este es el cómic que nos trae ahora Liana para recordarnos no solo que las cosas no siempre son lo que parecen, también que a veces es necesario reclamar tu lugar en el mundo.

Nos leemos.


Una precuela siempre tiene ese problema de que, bueno, va a acabar sonando a que tiene su futuro marcado y su pasado limitado. Como se demuestra una vez más con 4 Blocks Zero (O)(AL), una serie de Organización Criminal cuyo mayor aliciente debería de ser estar ambientada en la Alemania de 1990, pero a la que esto solo le sirve para lo que ellos querían: mostrar miseria, turbiedad y sordidez. No la organización criminal es muy interesante ni se presentan unas relaciones geopolíticas que justifiquen la decisión de hacer una precuela ni… en fin… ni nada de nada.

Supongo que alguien pensó que American Hostage (USA) podía ganar premios. Total, cosas peores lo ganan, como demuestran los Emmys año tras año. Así que esta ‘basada en hechos reales’ de un tipo que secuestra… bueno, vamos a dejarlo en que organiza un secuestro y decide que un tipo de la radio le entreviste… no es la más sensata ni inteligente de las ideas y, desde luego, no parece explicar… bueno… casi ninguna cosa con esa sensatez. Ahora, está muy convencida de su propio peso e importancia y lo juega con tanto empeño que cualquiera diría que está al borde de la parodia. Si supieran lo signifique eso.

Supongo que The Blame (UK) tenía muy claro de qué quería hablar. Por eso parece que el caso está por detrás, y no importa tanto como misterio sino para El Tema. Siendo este ‘la Policía es una organización machista, dada al compadreo, a protegerse entre ellos y no hacer caso, ni investigar, cuando hay una mujer en problemas pidiendo ayuda’. Sí, entre medias está el asesinato de una patinadora artística y una policía con una relación con un compañero y mucho que decir sobre todo lo expuesto antes. Pero, visto lo visto, y pese a lo obviamente que está ‘basado en décadas de hechos reales’, no sé yo si los que se hayan puesto a verlo por la parte del misterio van a tener mucho que hacer.

Creo que Brothers (USA) es el tipo de serie que se podría usar como arma. ¿Quieres que alguien confiese? Se la pones. Después de un rato de esta inanidad, de este ‘formulaico mal hecho’, de este vacío de humor o intención… probablemente confiese. Al fin y al cabo solo se sostiene porque sus protagonistas son conocidos, y claramente hubiera sido mucho mejor como reallity. Por lo menos ahí hubieramos podido fingir que no había un guión.

He perdido ya la cuenta de la cantidad de versiones del piloto de Call My Manager (O)(FL) -o Dix pour cent en su nombre original francés- que he sufrido ya. Veamos… a ojo alrededor de una docena. Así que me conozco más que de sobra los puntos principales del piloto. Lo que nos lleva a que lo que está relacionado con ello -con el esqueleto habitual de piloto- es más o menos lo de siempre. Por suerte hay alguna innovación y giro porque, bueno, el mundo audiovisual filipino no es como el francés. Por suerte para los primeros. Así que algún punto surrealista y de una explotación más desvergonzada tiene, lo que es un punto a su favor. Ojalá la hubiera visto en otro orden, quizá me hubiera interesado más. Así que supongo que es una opción si no llevas desde 2015 viendo variaciones sobre un mismo tema.

Socorro, los ‘basados en hechos reales’ atacan de nuevo. Esta vez con otra de lo que debería haber sido un ‘true crime’ y ha acabado siendo una de esas historias de ‘vamos a ver mujeres sufrir’. En este caso, en Cautiva (O)(AR), con las monjas por medio y la idea de que no es ‘el sistema’ sino ‘una madre superiora’ la que causa todo el dolor y maltrato -al margen de que, claro, no hay ni supervisión ni revisión de lo que allí sucedía-. Total, que eso, si os apetece ver a mujeres sufriendo, os podéis ver estos malos hábitos.

Parece que seguimos en racha y tras el ‘spin-off en diferido’ de Martin ahora le toca turno a A Different World (USA), quién sabe cuándo llegará el de Hangin’ with Mr. Cooper. Pero al menos deja la esperanza de que cuando pasen de los noventa a los dosmiles le tocará a Girlfriends. Dicho esto, parece que estamos un poco más cerca a lo que podría haber sido un émulo de Grown-ish, es decir, jóvenes actuales y problemas actuales. Que en realidad era lo que A Different World hacía en su momento. Así que podemos decir que ha seguido el espíritu. También han decidido seguir a -algunos- personajes, especialmente a Dwayne Wayne, gafas incluidas, heredadas -con la misma capacidad asombrosa de ser un gesto con expresividad propia- por su hija Deborah y protagonista del asunto. Así que no reinventa la rueda, ni parece hacerle falta, porque ofrece una sólida comedia de veinteañeros en la universidad. Y, además, no hay rastro de ningún Cosby cobrando de ella. Así que todo son ventajas.

En esta semana en la que todo se parece a todo me temo que Habeas Corpus (O)(BR) es como alguien hubiera decidido hacer una serie de abogados, de estudiantes de derecho en realidad, que decidiera hacer una versión invertida de How to get away with murder. Aquí la profesora parece más idealista, los estudiantes más… estudiantes… y el caso parece ir a favor de la justicia -que no necesariamente de la ley, recordemos que son dos cosas distintas- pero el fondo de estructura y acción, así como los movimientos y giros -el inevitable esqueleto telenovelesco que incluye un giro al final porque por supuesto- es inevitable que lo recuerde. Así que bueno, supongo que en otro momento le hubiera hecho más caso, y que tendrá sus fanses si esa mezcla de ‘derecho + telenovelismo’ es lo que les va.

Es sorprendente cómo esta semana podría reciclar con algunos toques varios asuntos. Por ejemplo, Hunkkaar – The Roar (O)(IN) tiene varios de los problemas de The Blame pero vienen desde sitios distintos. Aquí no es el problema que el Tema se coma a la Trama porque aquí no estamos con un asesinato sino con una caso de abuso. Pero tine exactamente el mismo problema porque va presentando personajes y temas para no hacer nada con ellos. Parece como si estuvieran solo para hablar de lo difícil que es llevar adelante no ya una acusación sino directamente una investigación contra un hombre poderoso -un ‘líder religioso’ en este caso-, así que las tramas y los personajes van todos para reforzar esa idea… No sé si en los siguientes capítulos harán más -aunque lo dudo- pero lo que sí sé es que con esta serie he tenido más que de sobra.

Lo que más me sorprende de Line of Fire (USA) es que es una de esas series ‘de toda una vida’. De hecho el convertirla en una familia de ‘trabajadores de las fuerzas del orden’ es complicado no establecer paralelismo con aquella otra serie de una familia de policías. Solo que esta parece pensada un poco más en el presente. Pero solo un poco. lo que está claro es que aquí se nos presenta a los personajes, su situación y contexto, se nos abre una trama general que tiene pinta que durará toda la temporada y se establece lo que es de suponer que va a ser lo que veremos: Capítulos con diversas tramas, de trabajo y de familia, habrá colaboraciones en ambas entre los distintos miembros y, de paso, irá avanzando ese ‘caso principal’. Vamos, no creo que se atrevan a que sea todo de Trama Principal porque para el cuarto capítulo sólo iban a tener espectadores largándose y no entrando. Pero a saber. Es una serie sólida y con buenos actores y si llevan adelante con algo de capacidad los capítulos -que no la trama principal- deberían de tener tiempo por delante como para acometer dos o tres temporadas sin problemas.

Me temo que esta Minerva – La scuola (O)(IT) es un ejemplo de por qué no hay que intentar copiar sin pararse a pensar primero. Basta ver un rato para ver que le gustaría ser una mezcla de Élite y Taps, y poco más para ver que en realidad podría haber sido un The Lords of Discipline -en España Hombres de Hierro– tan floja tan floja que no llega a ninguna de sus tres referentes, ni el piloto parece tener los redaños de la última, ni el dramatismo de la segunda ni parece que vayan a atreverse a dar tanta carne como la española. Vamos, la sensación es que con la carga homoerótica que tiene la cosa esta de chavales disfrazados de porteros de hotel no van a pasar de darse un besito. Y eso si llega. En fin, qué le vamos a hacer, los italianos son los reyes del exploit, pero no siempre iban a dejárselo a los más capaces de entre ellos.

Otra vez que las novedades riman, aunque no hemos visto aún la rima esta vez- Pero Mis muertos tristes (O)(AR) es el intento de adaptación de Mariana Enríquez, es la que lo mejor que puedo decir es que al menos no han puesto a una actriz en un fatsuit para interpretar a un personaje. Algo es. Por lo demás, una mujer con poderes de contactar con los muertos que tras la muerte de su madre vuelve a tener contacto con su hermana -que no puede- y, sobre todo, descubre que su sobrina también puede y, además, le ha causado problemas. Po’fueno, po’fale, po’m’alegro.

No tengo nada claro qué se supone que es este Paolo (O)(FR). Sí, sí, sí… un tipo se obsesiona de una manera que podríamos presuponer homoerótica pero ni en eso son claros… con un candidato a alcalde. Es posible -imagino- que tengan algún pasado común o que veamos algún tipo de explicación en las siguientes. Lo cierto es que lo que vemos aquí es bastante repetitivo, lo que tiene su mérito para lo espeso que resulta. Al final solo sabemos que el protagonista está fatal de lo suyo. Así que supongo que de eso irá la serie.

La idea detrás de Phap Luang Tai (O)(TA), o ภาพลวงตาย o Delusion o Delirio Mortal o…, es buena. Luego el desarrollo ya tal. Pero es mejor que la de Mis muertos tristes, el piloto con el que ‘rima’.La idea es que una mujer vuelve a su pueblo. Ya, poco original. Pero el motivo es que su madre la ha llamado para decirle que su padre anda por la casa con un cuchillo. Aparentemente es por un indicio de demencia, pero en su pueblo dicen que es porque está poseído por un asesino en concreto. A partir de ahí empiezan las situaciones extrañas y la discusión entre si lo que sucede es una enfermedad o una posesión. Es una lástima que sea tan lenta y que se vayan embrollando sin acabar de decidir por dónde tirar. Supongo que irán moviéndolo, o algo. Pero con la buena premisa enfrentando esos hechos extraños, esa enfermedad y la posibilidad de que haya algo sobrenatural. La forma distinta de entenderlo en el pueblo e incluso dentro de la familia. En fin, quizá deberían de haberlo hecho una película en lugar de una serie.

He tenido que ir a mirar si Shaque: Trust No One (O)(IN) era una de esas adaptaciones de Harlan Coben para Netflix. Pero resulta que no, que es un ‘thriller‘ – o algo- completamente diferente. Aunque, por lo demás, lleva el resto de tópicos esperables. Hay una protagonista, se nos presenta a cuatro secundarios tres de los cuales hacen ‘cosas sospechosas’ antes de llegar a los cinco minutos. El que queda lo hará antes del décimo. Habrá un ‘evento’ – la desaparición de una niña-, un paso de años que sirve más para que las cosas queden difusas y pasemos a territorios un poco más Lifetime. De hecho, los ‘giros’ de lo que sigue de capítulo son claramente altos en lo telenovelesco pero no mucho en lo coherente. Pero bueno, si las de Coben logran ser un éxito no veo por qué la cosa esta va a ser menos.

A partir de una webseries -aunque, ¿no lo son todas ahora?- llega esta Slo Pitch (CA) que pese a todo logra conquistar con encanto lo que pierde por originalidad. Es decir, una mezcla de ‘falso documental’, spokoon y ‘comedia de situación de trabajo’. Debería haber sido un desastre. Pero las actrices -varias de las cuales repiten- logran darle un corazón y una complicidad e incluso lo absolutamente predecible del asunto -un equipo de la ‘liga pachanguera’ de softball compuesta casi en su totalidad por mujeres queer se encuentra con que su entrenadora acaba de ser abandonada por su novia y que ha decidido volcarse en que dejen de ser un equipo de perdedores (haría una referencia a Bad News Bears, pero aquí no hay bears, que ya he dicho que son lesbianas en su mayoría. Así que dejémoslo en Somos los mejores. ¿Creíais que iba a decir Ellas dan el golpe? Podría, pero Ellas dan el golpe pero con lesbianas es Ellas dan el golpe.)- se salva más por las actrices y, sobre todo, la decisión de ir por lo sentimental antes que por lo cómico. Así que, bueno, no soy su público. Pero ojalá llegue hasta él. Y a más gente.

Seguimos con las rimas porque The Split Up (UK)  es un spin off de la previamente exitosa The Split que trata de seguir con otro despacho de abogados y con una serie de tramas telenovelescas. La verdad es que parece más una temporada más de la serie. Por aquello de que la serie la cancelaron porque demostraba ya su cansancio y falta de ideas. Y la decisión de moverlo un poco a un lado y presentarnos más de lo mismo… decididamente sólo interesará a aquellos que le hubiera interesado de antes. Supongo que habrán pensado que quizá ya no se acordarían de ella. Todo es posible.

Seguimos con las rimas porque S.W.A.T. Exiles (USA) es un spin off de la previamente exitosa S.W:A.T. que trata de seguir con sus historietas de guerra más o menos urbana. Aquí hacen una de esas cosas para ahorrarse dinero que es echar al reparto -y el equipo técnico y artístico, claro- recuperando solo a uno de los protagonistas y dejando la puerta abierta a algún saludo ocasional de los anteriores. Y después… pues lo que tenemos es, básicamente La nueva clase. En la que un nuevo y más joven equipo de S.W.A.T. se ponen a las órdenes de Screech… perdón, de Hondo Harrelson… para hacer lo mismo que los anteriores. Hay una trama un tanto telenovelesca de que alguien ha puesto al equipo ahí para que fallen y blablabla. No tiene ni pies ni cabeza, pero como el resto del piloto, que está escrito tan en automático que parece mentira que no esté tratando de acabar con el mundo en diez años. En fin. Que más de lo mismo pero peor. No sé yo, supongo que para la gente que busca ruido blanco puede valer.

No sé quién pensó que The Wargame (UK) era buena idea. No lo es. Ya era una tontería pretenciosa cuando era un podcast, ahora que es una serie es peor. Y meterle un acompañamiento para ‘comentar el capítulo’, como si fuera algo serio este fanfic de lo que haría UK si Rusia les atacara -vamos, no saben cuánto les va a durar el Primer Ministro, van a saber cómo reaccionar- es incluso más estúpido. Mira que en UK son capaces de tomar malas decisiones en el audiovisual, pero esta es una de las más ridículas. Quizá si hubiera sido un reality habría tenido la excusa de no estar ‘guionizado’.

Lo primero que temí de Youth (UK) es que Sharon Horgan decidiera montarse su versión de la serie de Sutton Foster. Pero hemos tenido suerte. En lugar de eso parece que ha decidido seguir con esa vertiente pseudobiográfica de Catastrophe y Motherland, esta vez centrándose en la vida sexual y sentimental de los mayores de cincuenta. La serie no es gran cosa -siendo amables- pero Horgan logra salvar casi todos los momentos de su personaje. Que ya es salvar. Así que también en eso sigue a las otras series.

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¡Libros que Salen! Jones, «Una cosa salvaje que conoce la muerte», Smith y más

¡Que entre la pila!

– Una cosa salvaje que conoce la muerte de Lina María Parra Ochoa, ed. Tránsito
Vuelve Lina María Parra Ochoa, a quien quizá recordéis de La mano que cura en esta misma editorial, a traernos otra de sus extrañas historias. Esta vez en un libro de relatos (trece, no podía ser de otra manera) que siguen sirviendo para hablar de personas, violencia, misterio, relaciones que no siempre son como parecen y lo perturbador saliendo de lo cotidiano. Porque, en fin, la muerte siempre nos está acechando. Aunque no siempre la veamos.

– Asesinato en el monte Fuji de Shizuko Natsuki, ed. Salamandra

Es curioso como esta obra, que nació como un homenaje a Ellery Queen -de ahí que su título original, W no Higeki, se podría traducir como La tragedia de W-, se ha convertido en todo un clásico que comparan con los de Christie. Probablemente más por la influencia y el entorno que por el desarrollo. Pero esa intención de homenajear los clásicos de la edad dorada se puede ver también con Jane Prescott, la estudiante americana que sirve de tutora de inglés -y narradora principal- de esta obra en la que una poderosa familia propietaria de una farmacéutica tiene una celebración en una casa aislada en las montañas, con una tormenta de nieve fuera, y hay un asesinato, claro. Pero las confesiones, sospechas y demás lo van complicando. En fin, que al final podemos leer a esta autora y esta obra, espero que traducida del japonés, que tantas vueltas y adaptaciones ha tenido en Japón.

– Glifo de Ali Smith, ed. Nórdica

Con un fondo que podríamos llamar antibelicistas, esta novela sobre dos hermanas que inventaron un fantasma y que treinta años después, cada una con su vida, se ven reconectando cuando aparece un caballo fantasma destrozando los muebles. A partir de ahí se habla no solo de las relaciones y de las funciones de la imaginación, también de cómo las fracturas o el no prestar atención lo que necesita es de cuidado, resistencia y solidaridad.

– La mujer de la entrada de G.B. Stern, ed. Alba
Gladys Bronwyn Stern tuvo una extensa carrera como escritora y autora teatral, incluyendo esta obra publicada en 1939 y con un punto de partida más que particular. Una mujer se ve movida, por la enfermedad de su hija, a pedir dinero a distintas personas pudientes. Hasta aquí parece normal. Pero es que lo hace inventando historias diferentes para cada una, historias que faciliten que suelte la pasta. Y que continúa ya con su hija recuperada. Más aún, con sus hijas como acompañamiento. Así que la historia detrás de esta historia, con los efectos en las niñas y en otros personajes, va embrollándose y desatándose. Mostrando con ambigüedad la parte de necesidad y de abuso en tan particular historia.

– El día de la puerta de Laurel Hightower, ed. Dilatando Mentes Ya conocemos a Laurel Hightower por Susurros en la oscuridad y Encrucijada, así que no debería de sorprendernos mucho que esta El día de la puerta sea una historia de terror sobre las cicatrices que deja la familia, los recuerdos del pasado y lo que hay detrás de una puerta cerrada. Porque eso es a lo que se enfrentan los supervivientes de una familia que regresan veinte años más tarde a una vieja casa en la que sucedió ‘algo‘ una noche, algo que van a confrontar tras todos estos años cuando la madre se ve capaz de hacerlo y llama a sus hijos para que estén con ella.

– Muertos y vivos de Zadie Smith, ed. Salamandra
Nueva colección de ensayos y comentarios de Smith en los que mira al mundo del arte, de la política (bothsidista) o la propia vida.

– El destino de los Conrad (Los mundos de Chrestomanci) de Diana Wynne Jones, ed. Nocturna

El último tomo de las historias de Chrestomanci trae de nuevo dos historias autoconclusivas: El destino de Conrad sobre un chaval con muy mala suerte en una misteriosa mansión y El huevo de los Pihoe, sobre un descubrimiento sorprendente, brujas rebeldes y líos que necesitarán de los Chrestomanci para solucionarlos. Así que, por última vez, visitemos este mundo.

Nos leemos.


Imagino que otros capítulos de Amores inesperados (O)(AR) serán diferentes. Desde luego poner este primero sobre una mujer que se enamora del ladrón que entra en su casa es… bueno… una decisión. Veo que se trata de un proyecto con un actor principal que va a interpretar distintos personajes -masculinos y femeninos- en diferentes historias de amor ‘poco habitual’, una por capítulo. Supongo que a los fanses del actor o a… no sé… ¿los fanses del romance? quizá les pueda interesar. Lo cierto es que yo no veo ni mucho de interés ni mucho salvable en una de esas historias que podría haber sido un ‘sketch’. Y no sé ni si incluso así se hubiera quedado largo.

La chilena Catedrales (O)(CH) usa la muerte de una joven como el anzuelo del que tirar a los espectadores para contar, en realidad, una narración histórica en pasado y presente. Tratando de mostrar, probablemente, el pasado y presente de una familia que se vertebra, precisamente, por esa tragedia. Quizá lo más curioso sea que es la adaptación de un libro argentino, de Claudia Piñeiro, así que el cambio de países también es un cambio de historia, no sé si les pareció que entre la Argentina de Alfonsín y el Chile de Toribio no había tanta distancia, pero creo sinceramente que con todo lo malo de Alfonsín lo otro no dejaba de ser una Junta Militar. De manera que los temas de religiosidad, de policía decidida a no investigar y de todo el despropósito del pasado que intenta arreglarse en ese presente -en estos casos, 1986 y 2018- se leen distinto. En el de la serie es poco más que ‘lo esperable’, en el de la novela era una constatación de cómo aquel proceso acabaría viéndose como un conjunto de ‘leyes de impunidad’ en el que la ‘transición’, coo siempre, favorecía a los que habían abusado. Al margen de esto, como digo, no es que sea la más original de las creaciones o construcciones pero supongo que puede reunir al público que busque bien esa mirada y ese contraste entre momentos de la historia y aquellos que tengan más interés por la parte, digamos, de investigación. Aunque más les vale a los segundos comprender y entender que son la excusa para lo primero.

La idea tras City of Blood (O)(AL) no es necesariamente mala, aunque tampoco muy original. Un futuro postapocalíptico -en este caso por el Cambio Climático- en el que unos pocos viven muy bien dentro de una cúpula mientras la gran mayoría sobreviven como pueden en su exterior. En este caso en Alemania, en Berlín. Pero se toma un par de decisiones más… peculiares. De entrada el clásico ‘dos hermanas separadas vuelven a reunirse’, de partida la decisión de meter también por medio de esto a… ¿vampiros? La verdad es que nada tiene demasiado sentido, que no tiene por qué ser algo necesariamente malo si precisamente se jugara al exceso. Pero como lo que hacen es reposar todo el rato, ir lento en demasiadas oportunidades, ir por lo monocorde en lugar de por la explosión… acabas teniendo un revoltijo en el que parece que han decidido que pueden estirar los capítulos, como si no supieran de verdad ni lo que quieren contar ni cómo van a contarlo. Un auténtico despropósito.

Ciertamente The Crow Club (O)(TA) o อีกาสมาคม o…, es una serie particular. Con un club en el sentido de… voy a asumir que ‘discoteca’ o ‘sala de fiestas’ y su dueña -que no está muy claro si es misteriosa o solo se lo hace- lo cierto es que lo que propone -en el club se puede lograr cualquier servicio… por un precio- acaba en una serie de particulares parejas. De hombres. Porque, sí, esto es un Boy’s Love. Así que acabamos teniendo a un tipo que tiene que ayudar a otro porque un fantasma asusta a todas sus citas, otro que no está muy claro cómo tiene que ¿fingir que es el marido de un escritor de novelas románticas que quiere usarle de inspiración para su libro y, de paso, demostrarle la existencia del amor?, un tercero va a tener que trabajar para ganar… ¿un concurso de bandas de músicas? Bueno, dicen ‘pasar una audición para debutar’ que tampoco lo veo mucho más lógico. Y la cuarta pareja compuesta por otro de los miembros del club y… ¿un ex? está ahí para… participar en algo llamado «Werewolf» que no parece que tenga que ir de hombres lobo, ni de los Hombres Lobo barra Among Us barra Traitors, sino… algo entre Supervivientes y Los Juegos del Hambre, por lo que cuentan. Como vemos una variedad de situaciones particulares. Pero muy particulares. Este piloto nos presenta a todos con breves pinceladas -que tiene mérito, hablamos de nueve personajes solo en los papeles principales, y no siempre es fácil distinguirlos pese a las ‘decisiones creativas’ con sus cortes de pelo- y no sé si luego pasarán cada semana a una de las parejas o seguirán manejando las cuatro -o cinco- historias a la vez. Desde luego no se puede decir que le sobre tiempo -o le falte, que también es un mérito- al capítulo, y está claro que alguien lo ha pensado más de lo que parece y sin que lo ridículo de las situaciones le preocupe lo más mínimo. Que es un mérito, añadiré. Porque decide cerrar el piloto con la dueña recordando a sus cuatro empleados que cualquiera que ‘establezca una relación’ con uno de sus clientes será despedido del club. En fin, no soy el público para esto -al menos no para la mitad o más de esto- pero estoy seguro de que habrá gente a la que le va a llamar mucho la atención. ¡Ah, y la canción de los títulos de crédito es lo que deberían de ser estas cosas! Lástima que mi dominio del T-Pop sea limitado, así que pueden estar diciendo cualquier barbaridad.

Se toma su tiempo esta Dauntaimu (O)(JP) o ダウンタイム o Plastic Beauty o Belleza plástica o…, para que veamos a dónde va. Y es que el lugar es una suerte de drama telenovelesco sobre el negocio de la cirugía plástica, en el que no está muy claro si van a tirar más por lo primero o lo segundo, ni si la parte ‘de misterio’ va a tener algún peso o será solo una excusa para la ‘venganza’. Lo que pasa es que es la venganza no parece tener mucho sentido teniendo en cuenta todo lo que nos van mostrando. Porque el giro final claramente va a organizar esa venganza de una manera que, sin embargo, no tiene sentido de que suceda. En fin, ellos y sus cosas, supongo. Hay cosas que podrían haber ido mejor, pero está claro que no acaba de funcionar. Otra vez será, cuando se centren más en lo que buscaban.

No tiene mucho que contar esta Forever Home (UK) en la que casi todos los actores -excepto el que tiene el papel ‘con enfermedad’- parecen más cansados de ella que nosotros. Suerte de película de Lifetime innecesariamente estirada, con un cadáver inoportuno, una persona con demencia y una familia en jaque. Entre otras cosas porque la mujer del enfermo en lugar de limpiarse las manos de una u otra manera – deshacerse del cadáver o pasarle el marrón a algunas autoridades-  opta por investigar qué ha pasado ahí por su cuenta y riesgo, y sin mucha cabeza, la verdad. Total, que un genérico para la siesta.

¿Estamos otra vez en el inicio de los dosmiles? Como de costumbre la ‘animación adulta’ de Golden Axe (USA) es poco menos que una de aquellas viejas series de [adult swim] o MTV, es casi imposible no recordar el piloto nunca-convertido-a-series Korgoth of Barbarian. Incluso aquel Dave the Barbarian de Disney pasado por un filtro de ese teórico humor de ‘sexo y sangre’. Es decir, lo visto en Brak, Sealab o Spy Groove. Imagino que habrá algún nostálgico de aquella época a la que le pueda parecer bien. Porque siempre hay gente para todo. A mí, desde luego, no me podría interesar menos lo que propone.

No soy muy fan de los pilotos que dejan las cosas preparadas para que la serie empiece en el segundo capítulo, y con Hei Bai Qing Dao Fu (O)(TW) o 黑白清道夫 o The Fixers o Los solucionadores o…, no tengo claro siquiera que para entonces vaya a haber empezado. Fuera de eso, es un buen principio, con una buena cantidad de personas, unas cuantas tramas y un claro interés en mostrar que es una de (o con) acción sobre una organización secreta en la que se… ‘arreglan’ problemas. Lo cierto es que no queda muy claro si es benigna, maligna o gris. Supongo que lo último. Pero bueno, le daré un par más de capítulos a ver.

Hay momentos de High Value Target: The Hunt for Saddam (USA)  en los que no puedo evitar pensar que es la versión sería de Paul T. Goldman. O que alguien con un enorme ego ha logrado que lo parezca. Porque está serie, que tiene el mérito de lograr que piense que podría haber sido un e-mail, o al menos un artículo de Wikipedia, no parece acreditar mucho motivo para ser realmente una serie y no, digamos, algún tipo de montaje teatral de dos tipos sentados hablando en un entorno negro. Que alguien haya logrado sacar dinero para esto es posiblemente el mayor misterio y, por supuesto, la demostración de que si pones suficientes militares puedes seguir consiguiendo que te financien casi cualquier cosa en USA.

¿Todas las series de época se parecen? Lo cierto es que Lalka (O)(PO), basado en un gran clásico polaco, hace sospechar que cualquier día volvemos a ver adaptada otra vez La Regenta. Para quién no haya visto alguna de las adaptaciones anteriores, esta es la historia de un ‘comerciante’ que ha logrado enriquecerse y de la joven hija de un noble en la que ha puesto sus ojos. Lo que sigue es, por supuesto, recreación de época y cuarto y mitad de eso que llaman drama histórico en el que hay personajes pero siempre parece que son más la excusa para mostrar lo otro que al revés. En fin, que tendrá fanses pero no soy yo.

Que Prime haya tenido un gran éxito con Reacher ha servido más para que le den el ok a esta Neagley (USA) que para que intenten buscar algo parecido. Quizá porque al no tener a la torre humana para protagonizarla hay menos de acción y más de investigación. Pero, la verdad, tampoco me quejaré porque pese a no ser no ser muy original al menos es tan sólida como su serie… no sé si hermana o prima. Que ya es algo, supongo.

Reconozco que cuando me puse Neo Malgo Dareun Yeonae (O)(CS) o 너 말고 다른 연애 o A Love Other Than Yours o …., y el título me hizo pensar que era algún tipo de comedia romántica surcoreana. Y no. Nada más lejos, la verdad. Porque el aunque haya algunos toques ligeros lo que tenemos es un drama romántico. Sobre una pareja que está a punto de separarse. Es cierto que se dejan puertas abiertas a otras posibilidades , y sospecho que se van a sugerir también otras parejas, pero eso no quita que tenga un tono y fondo de lo que supongo es algo así como ‘dureza psicólogica’ porque tampoco hay más que se nos muestre como alternativa. Supongo que al menos es un tema y acercamiento poco habitual.

Sí algo tengo que decir de Route 187 (USA) es… ¿por qué está rodada con un Filtro Caca? Sí, ya, los tiempos y eso. Pero no ayuda nada a una serie que es la enésima historia de Organización Criminal en la que lo más destacable es el momento Laboratorio de Drogas Nudista que puede estar en los puestos más altos de malas ideas. Detrás de, ya sabéis, ponerle un Filtro Caca a toda la serie. Tyler Perry, siempre innovando.

Parece que es la semana de adaptar películas de sobremesa y de ahí que se haya estrenado Seni Tanzforum (O)(TU) en la que una madre artista sobrepasada decide contratar a La Niñera Ideal. Que es como se hubiera llamado si fuera de Lifetime. Podría haber sido de las de DeCoteau, pero no The Wrong Nanny. Porque no es suya, la suya es A Nanny to Die For. Sea como sea tenemos una muy poco creíble historia sobre esa mujer pintora, el peligroso mundo del arte, el marido que es como si hubieran hecho a un espantapájaros de banderas rojas y esa niñera que parece demasiado perfecta y que sabemos que conoce de algo al marido. Quiero decir, tampoco es que estén tratando de engañar a nadie. Solo a Netflix que en lugar de una peli de horas y media ha comprado una serie con a saber cuántos capítulos. Pero, vaya, habrá gente que se eche la siesta no solo los fines de semana. Supongo.

Es sorprendente esto de estar viendo una serie como Skaendeu (O)(CS) o 스캔들 o The Scandal o…, y pasar de ‘bueno, una serie de época surcoreana sin mucho más’ a… exactamente lo mismo pero añadiéndole ‘espérate, ¿están copiando «Las amistades peligrosas«?’ Y resulta que sí, que es una ‘adaptación libre surcoreana’. Que cosas. Lamentablemente eso no la hace mejor serie. Tampoco peor, claro, aunque supongo que sí algo más previsible. En fin.

No sé quién pensó que un falsumental cómico sobre el trabajo en prisiones era buena idea pero… Surveillant! (O)(FR) demuestra que se equivocaba. No los arquetipos que usan, ni el tipo de humor, no la decisión de pintar la cárcel como… lo que sea que trata de vendernos esto… parecen ideas buenas o meditadas. No ‘hacia este lado’ o ‘hacia aquel’, sino meditadas en absoluto. Incluyendo la posibilidad de que fuera gracioso lo que están haciendo, que se queda lejos de cualquier intento por cercano que sea.

Supongo que The Terrors of Jordan Mendoza (SA) es el intento de [adult swim] de ofrecer un programa de sketches. Que si lo de este piloto es una muestra… parece no tener mucho que ofrecer. La idea de ser pesadillas casi no sé utiliza y, desde luego, la premisa de los tres sketches es un desastre que ni logra ofrecer una narrativa, ni ser humorísticos, ni hablar de otros temas, ni nada. El que más cerca está es el de «Mi mujer es de [país asiático oriental]» que logra transmitir un cierto aspecto de extrañeza y opresión ambiental… para hacer absolutamente nada con ello. En fin, esperaría que mejorara a futuros, pero no tiene pinta de que sepan o quieran hacer algo.

Tenía yo ganas, no creo que sorprenda a nadie saberlo, de ver qué hacían con Agatha Christie’s Tommy & Tuppence (UK). Un acercamiento a la pareja de detectives que son unos de los favoritos de los fans de la escritora. Y, me temo, no es mucho lo que han hecho con ellos. Porque casi ni aparecen. Es decir, sí, hay un Tommy y hay una Tuppence. Pero poco más. Ni el contexto ni el fondo ni las historias tienen más parecido con los de aquellos que el tener a una Tuppence lanzada y un Tommy más cauto. El por qué son cada uno como son… es otro tema. Precisamente el trasfondo que se le da y que centra buena parte del piloto -que es, además, doble- es la parte menos interesante de una serie que arranca con un ‘misterio’ salido de ninguna parte -es decir, que ni se inspira ni parece seguir ninguno de los de los libros y relatos- que es incluso más soso aún que eso. Tampoco es que parezca haber demasiada química entre la pareja protagonista, e incluso la gran Imelda Staunton tiene poco que hacer tanto en sus apariciones como narradora. Posiblemente si fuera cualquier otra serie directamente lo dejaría aquí. Pero siendo Tommy y Tuppence supongo que me veré más capítulos, a ver si logran mejorar las misterios -ya que parece que irán a uno por capítulo… con algo de suerte- y pasar de ser lo que nos muestra este piloto, una versión más pobre de ese tipo de series parecidas entre ellas como Shakespeare & Hathaway, Darby & Joann o Rosemary & Thyme.(Sí, es un chiste, pero la verdad es que cualquier día de estos que logre tener el tiempo y la cabeza me tengo que poner a escribir sobre las series policíacas de la Commonwealth).

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¡Libros que Salen! Izzo, «El hotel del Alpinista Muerto», Langan y más

¡Que entre la pila!

– El sol de los moribundos de Jean-Claude Izzo, ed. Sajalín

Siempre es una alegría que se acuerden de rescatar los libros de Izzo. Sobre todo si lo hacen en una edición legible. Así que esta recuperación ya me parece un triunfo. Viendo que esta novela en concreto no estaba en castellano en España -en catalán sí- pues más alegría todavía. Como siempre con él es una historia con sensibilidad y dureza, con un sintecho muerto y otro decidido a que si a él le pilla la parca sea al sol, rememorando su vida, su caída en desgracia y fantaseando con un reencuentro. Empezar por una de las últimas novelas de un autor es una decisión atrevida, pero lo cierto es que con Izzo también es segura. Incluso aunque sea para mostrarlos la humanidad que aún puede sobrevivir en un mundo hostil.

– El hotel del Alpinista Muerto de Arkadi y Borís Strugatski, ed. Sexto Piso

Un nuevo Strugatski siempre es motivo de alegría. Más aún si es teóricamente su primera publicación en España. Quizá a alguno le suene la historia por la película de Kromanov. Pero si no ya os cuento yo que habla de un inspector de policía que va a un hotel de montaña, aislado, con otros peculiares residentes, y una presencia extraña, y quedará más aislado, y habrá -por supuesto- un crimen misterioso. Y ahí la mezcla de fantástico y humor de los Strugatski se mezclará con un poco de suspense para resolver todos los hechos extraños y esperar lo inesperado. Incluyendo los cambios de tono. ¡Así que a disfrutarlo!

– Perdidos en la oscuridad y otras excursiones de John Langan, ed. La Biblioteca de Carfax

El tan reciente como flamante ganador de un Stoker a Mejor Antología -de un único autor- nos llega para que podamos seguir leyendo a John Langan en su versión ‘relato corto’. Como siempre con monstruos y maldiciones ancestrales se mezclan entre viajes, herencias y otras cosas mundanas. Una nueva alegría de Carfax.

– La hija del samurái de Etsu Inagaki Sugimoto, ed. Satori

Hasta donde me alcanza la capacidad diría yo que este libro se encontraba editado solo de manera casi particular, así que es una alegría que Satori haya decidido acercar este clásico de las memorias japonesas, con una mujer que se vio no solo entre mundos cambiantes, también forzada a una migración y un matrimonio y que acabaría siendo la primera mujer japonesa en impartir clases en la Universidad de Columbia. Todo ello mientras intentaba mantener no solo una memoria, también conciliar sin abandonar dos mundos distintos.

– Buen chico de Neil McRobert, ed. Muñeca Infinita

No puedo asegurar que no hayan usado IA en este libro, vistas las últimas declaraciones de su editor, pero sí que puedo avisar de que no tiene nada que ver con la película del mismo nombre pero que sí que tiene que ver con niños y perros y horror cósmico ancestral y una mujer viendo a su mujer hacer cosas raras y teniendo sospechas. No son muchas páginas -sobre todo para el precio que le han puesto- pero creo que lo mínimo es estar informados de su existencia.

– Días oscuros de Thomas Olde Heuvelt, ed. Nocturna

Pues aquí estamos, con lo nuevo de Olde Heuvelt, que se ve que a Nocturna le está funcionando. Con él vuelve la idea de un pueblecito en el que durante once meses al año todo va bien. Y el duodécimo un extraño llega para cobrar el precio de esa felicidad. Y es que en ese mes en el que todo lo que puede ir mal irá mal todo puede torcerse más aún. Sobre todo cuando se cobra en sacrificios humanos.

– Una anciana y un plan nada inocente de Helen Tursten, ed. Alma
– Cold Clay (2, Un misterioso asesinato) de Juneau Black, ed. Alma

Pues efectivamente, vuelven los ‘cozy crimes’ a Alma. Aunque sea en sus dos variedades más… particulares. En la primera tenemos a nuestra muy particular ancianita intentando que la policía deje de hacerle preguntas incómodas sobre unas muertes de nada. En la segunda tenemos de nuevo a los antropomórficos habitantes de Shady Hollow conmocionados ante la aparición de un esqueleto. Y es que en esto del crimen siempre hay más variedad de la que parece.

– Cómo dirigir un sello indie de Alan McGee, ed. Liburuak

Si alguien teme que sea realmente un manual para productores ya puede irse olvidando. Porque sí, hay consejos e ideas, pero sobre todo está el recorrido por su propia historia en Creation Records como un productor responsable de colaborar y lanzar con una buena cantidad de bandas: The Jesus and Mary Chain, Primal Scream, My Bloody Valentine, Teenage Fanclub, Ride… Antes de acabar lanzando la que probablemente sería la más conocida de todas, Oasis. Así que este es, una vez más, una serie de historias, anécdotas y comentarios sobre la parte de la historia de la música que es su propia vida.

– Defensa de Madrid (Manuel Chaves Nogales, Antonio Machado, Miguel Hernández), ed. Aventuras Literarias

En Aventuras Literarias han decidido hacer uno de esos mapas suyos que sin duda ya habrá gente decidiendo a quién se lo va a regalar. Porque habla de la defensa de Madrid durante los inicios de la Guerra Civil, y lo hace de nombre de algunos nombres más que conocidos de aquel momento.

– La cabaña de Ash de Jen Wang, ed. Sapristi

La autora de El príncipe y la modista -y Destellos y…- nos trae en su más reciente obra esta historia sobre une joven que, ante la amenaza del cambio climático y la inacción de sus compañeros y de los adultos a su alrededor, toma la decisión de ir en busca de una cabaña en los bosques de la que hablaba siempre su difunto abuelo. Será una oportunidad para que descubra los problemas y retos de la vida en la naturaleza. De manera que será no solo un momento para los retos, también para el autodescubrimiento y el desarrollo de su personalidad.

– La casa sin nadie dentro de Jon Klassen, ed. Océano Travesía
¡Hay nuevo libro de Klassen! ¡Viva y bravo! En esta ocasión es un pequeño libro con forma de casa. En el que ir pasando de habitación a habitación, listando las cosas normales que hay en una casa. Y decimos las cosas porque… Bueno… No hay nadie dentro. Absolutamente… nadie.

Nos leemos.


¡Pilotos Deathmatch!

Parece que aún queda alguna comedia ‘de comunidad de vecinos’. Por lo menos eso es lo que nos trae este Chumbak (O)(IN) que presenta a cinco familias de cinco adosados de… ¿una manzana? ¿una urbanización? Me temo que no es tan sencillo entender la distribución, pero tampoco creo que sea tan importante porque está claro que aquí lo que cuenta es que todos van -y entran- de un lado a otro. El meter la acción principal dentro de un marco -un marco peculiar, la verdad, pero también uno que sirve para ‘presentar’ a los personajes- y que nos muestra distintas generaciones en lo que es menos una ‘familia tradicional’ y, desde luego, ‘familia elegida’ para montar una ‘familia por azar’. Esa gente que casualmente vive cerca de donde tú lo haces. Y con los que te puedes llevar mejor o peor. A partir de ahí la construcción de sucesos y escenas, dejando claro que pese a que hay mucho de humor también hay claramente un esqueleto telenovelesco para justificar tantas idas y venidas, hasta el punto de que en alguna ocasión podría parecer que lo que han montado es una parodia de aquellas ‘tiras diarias de barrio’ que tanto y tan bien han funcionado siempre para las telenovelas. En fin, que no soy su público pero que no me extrañaría que triunfara entre el que sí lo es.

Me sorprende que esto se haya estrenado en España sin hacer más aspaviento con que adapta una historia de Corín Tellado, aunque es cierto que Colisión (O)(MX) es una telenovela tirando a chorra. La sobreactuación de la actriz ‘joven’ principal pasa casi todo el rato en el registro ‘señora suélteme el brazo’, mientras que a su equivalente ‘mayor’ está claro que se la suda todo porque ella ha ido allí a demostrar que es divaza. Por supuesto si la trama hubiera ido un poco más rápida, o tuviera un mínimo de cohesión dentro del sinsentido habitual probablemente se notara menos. Así que quizá esta historia, que ‘arranca’ con un helicóptero estrellándose contra un edificio entiendo que como homenaje a estrenarla la semana del 11S, simplemente no se ha movido más… para que la gente no opinara.

Hablando de lo cual, Netflix ha hecho otra de esas series que sigue sin atreverse a emitir en vertical. Esta vez En coma (O)(CO) dura entre 3 y 5 minutos -es decir, entre 1 y 3 sin títulos de crédito, y puede que suene a coña, pero no lo es. Para cuando quise darme cuenta llevaba 2 capítulos porque el piloto es tan breve que no cuenta casi ni como salvapantallas- y nos presenta una historia asaz peculiar. Un enfermero de hospital puede ver fantasmas -o algo- y por eso una paciente en coma le pide que intervenga para que no vendan su corazón a un paciente rico. No hay un gramo de sensatez en la propuesta -que es lo bueno- pero me temo que el hacerlo en una media temporada de unos 30 capítulos con otros 20 aproximadamente por llegar, es mucho más de lo que estoy dispuesto a dedicarle a semejante tontería por mucho que estemos hablando de que en total serán unas tres horas de programa – es decir, aproximadamente cuatro capítulos de 40 minutos- y me da que por mucha ‘gente con dinero’, ‘personal médico cuestionable’, ‘un tipo con un tatuaje’ o ‘amores prohibidos’ esto no da para tanto. Pero, bueno, supongo que como curiosidad podemos acepar que este tipo de cosas existen.

Esta semana el genérico parece que toca dentro de lo de las románticas. De ahí que tengamos en el apartado juvenil subsección ‘con deporte’ Crew Girl (CA)… en el que deporte es remo. O algo parecido al remo, yo que sé. Veamos, los clichés son: Jovencita de buena familia que sufre un revés de la fortuna -bueno, pillan al padre robando y tiene que huir del país, viene a ser lo mismo- se muda con su madre a su pueblecito natal -de la madre, creo-, para ir a un colegio de élite -o algo-, y según llega tiene un tropiezo con un adolescente lugareños -interés romántico número 1-, conoce gente de su edad como la reina del instituto, y el equipo -no femenino- de remo, en el que está otro adolescente -interés romántico número 2- que está saliendo con la reina del instituto -rivalidad x2- de modo que ella no solo tendrá que decidir entre los dos chavales -ellos no lo saben, pero va a pasar eso- sino, además, demostrar que puede hacer lo que sea que haga en el equipo de remo. Pues bueno, pues vale, pues me alegro. Me temo que de nuevo no hay nada en absoluto que me parezca original o interesante pero, a la vez, imagino que si alguien busca algo así de sencillo le debería de valer.

Hablando de genéricos, Dang! (USA) es una versión básica de ‘hermanos desastrosos con padres terribles’, es decir una de las versiones habituales de los Adult Swim modelo ‘no-tan-adultos sí-tan-disfuncionales’. Lo cierto es que las tramas propias de cada hermano y las generales como familia no tienen mucho que justifique el hacerlo animado en lugar de en una sitcom. Excepto que ahora mismo es más fácil vender lo primero que lo segundo pese a que sea más caro. Yo qué sé, quién entiende el negocio este. Por lo demás, no parece haber realmente mucho sobre las raíces de quien quiera que haya escrito esto -asumiré que el hermano porque es 1) el nombre menos conocido de los tres y 2) el único papel que parece tener algo mínimamente fuera de la norma- y sí un exceso de lugares comunes. Así que pasando.

No sé si realmente mucha gente recordará Snowfall, por mucho Sergio Peris-Mencheta que tuviera a lo largo de sus nosecuántas temporadas, pero era una serie de Organización Criminal durante finales de los ochenta, con el crack como parte central del asunto. Así que ahora este The Drop: A Snowfall Saga (USA) ha cogido a dos de los personajes secundarios de la misma y los ha mandado a Los Ángeles en 1990. Sí, un poco como ‘Es el año 1999 y me he mudado a Nueva York, espero lograr el trabajo de mis sueños en el World Trade Center’, pero supongo que las cosas históricas funcionan así. Como decía, les  manda a Los Ángeles y les mete por un lado en una historia de organización criminal con las guerras de bandas -de pandillas, más bien- en el que no hay un lado que no sea terrible, corrupto y homicida -y no me refiero solo al LAPD- sino, de paso, en el ‘lanzamiento’ noventero del Gangsta Rap aprovechando que acababa de quedar Straight Outta Compton. No os voy a negar que la parte del negocio musical me ha parecido más interesante que la de organización criminal. Pero tiene el problema del que hablábamos hace unos días cuando elogiaba a The Producer por hacer justo lo contrario de lo que se hace aquí, tratar el negocio como en Empire, todo muy telenovelesco pero muy poco creíble porque hablan del negocio de la música como podrían hablar de hacer películas, controlar hoteles o llevar una perfumera. Así que… bueno… podría ser peor -particularmente me parece una mejor respecto a la serie anterior, la verdad- pero está lejos de ser algo a lo que le vaya a dar más capítulos de prueba.

Está visto que esta semana vamos de genérico en genérico. Este De Eetclub (O)(PB) he tenido que mirar que no fuera una adaptación, concretamente de Las viudas de los jueves o similar. Porque, en fin, un grupo de ‘amigos’ de ‘la urba’, una tragedia y dos líneas, la del presente en el que la recién llegada decide buscar el origen de la tragedia, el pasado en el que se va fraguando. Y, en medio, el enésimo ejemplo de ‘los ricos son gente espantosa’. Como si hiciera falta. El convencernos y la serie. Porque ni los elementos telenovelescos funcionan, ni la intriga es gran cosa, ni -desde luego- nos va a importar gran cosa cualquiera de los implicados. Para hacer esto podrían haber enviado a Jason Voorhees. Por lo menos nos habría entretenido más.

Se ve que entramos en épocas telenovelescas, porque tenemos otra, Honor Thy Mother (O)(FI) se parece todo lo que estas cosas se pueden parecer. Aquí tenemos a una señora, dueña de un imperio de bebidas refrescantes -sí, en serio- que se encuentra ante toda una serie de situaciones que resuelve, en fin, de la misma manera: Despidiendo gente y tratando mal a quien está a su alrededor. A la vez tenemos a una joven muy esforzada que sueña con ser actriz. Cuando la primera acaba en el hospital vemos que la segunda decide ir para allá. Lo que podría parecer una trama clásica -por una serie de desventuras una mujer decide hacerse pasar por otra- acaba yendo por caminos diferentes: La joven es la hija, realmente, pero no va a perdonar a su madre toda una serie de malas decisiones del pasado que incluyen un incendio por medio. A su favor hay que decir que al menos ese giro es más telenovelesco en un estilo clásico, como si estuviéramos en el México o Venezuela de los ochenta. Lástima que dediquen demasiado tiempo a sobre-explicaciones porque probablemente sea la telenovela más cercana a lo que se supone que deberían de ser estas cosas, incluso en lo ridículo, de lo que se ha estrenado esta semana.

El principal problema de este El Juicio (O)(MX) es que tarda demasiado tiempo en contar cualquier cosa teniendo en cuenta que te están telegrafiando lo que va a pasar porque, además, ya lo has visto mil veces. Parece que quisieran estirar un chicle que tampoco da para mucho, como si ser machacones con personajes y situaciones las hiciera más profundas. Que no. Lo que hace es que consideres que quizá los que ven series a 1,5X ó 2X lo hacen por un motivo razonable. Porque a la velocidad dada lo cierto es que no sé cómo nadie ha podido terminar la cosa esta.

Otra serie para ver a 2X, de verdad que si tampoco tienes mucho que contar puedes buscar la manera de recortar o de mostrar otra cosa. Este Last Seen (AU) nos pone a un ex-agente de nosequé cuya hija desapareció y que ahora que hay novedades ha decidido meter en el asunto para investigar. Dicho así puede parecer que está bien. Pero entre el ritmo lentísimo, los colores apagados y la cháchara insustancial sin film parece menos un ‘thriller’ y más un ASMR. Empiezo a preguntarme si igual que Netflix promociona esa especie de mezcla de audio-drama y ruido blanco en el resto están apostando por obras que se vean dándole rápido.

Madremía A Tale of Two Cities (UK)… No solo es la peor versión que recuerdo haber visto, es que el departamento de peluquería haría sonrojarse a los de The Americans. Si además el pan sin sal que pones de coprotagonista parece sacado de la Escuela de Interpretación Joey Tribbiani y el trabajo de vestuario y decorados deja tanto que desear… Saber que la BBC ha tenido algo que ver con esto me hace sospechar que quizá los recortes se les ha ido de la mano más de lo esperable. Porque algo como esto no lo hubieran emitido hace una década. Mal, mal, mal… es el peor de los tiempos.